Sofía Chinchilla C..   19 noviembre
Alicia Avendaño es experta en gestión y desarrollo de proyectos electrónicos. Bajo su liderazgo se han gestado múltiples proyectos para digitalizar y transparentar la gestión del Estado, como el sistema de compras públicas Merlink - Sicop, el Sistema de Control de Portación de Armas y Seguridad Privada (ControlPas), el registro de productos de interés sanitario (Regístrelo), el sistema de Tecnología de la Información del para el Control Aduanero (TICA) y el Sistema gratuito de Atención a la Ciudadanía (SACI), del IMAS. Foto: Melissa Fernández Silva.

La burocracia hizo a un lado a la funcionaria que modernizó la entrega de pasaportes y que automatizó el ingreso de mercaderías por las aduanas del país.

Ella también coordinó la creación del sistema electrónico de compras del Estado y desarrolló la plataforma digital para el registro sanitario de productos.

Se trata de Alicia Avendaño, quien pelea por mantenerse a la cabeza de la unidad de Nuevos Negocios e Innovación de la Radiográfica Costarricense, S. A. (Racsa), pese a los esfuerzos de la gerencia de la institución para relegarla a un puesto de bajo perfil.

Avendaño, pionera de los principales proyectos de Gobierno Digital desde hace 10 años, fue degradada de su cargo como directora en Radiográfica a una plaza con un salario 44% menor, porque el gerente de la institución consideró inconveniente que asistiera, sin avisarle, a una reunión a la cual la convocó el presidente de la República, Carlos Alvarado.

Ver más!

A la experta también se le cobra haber asistido a otro encuentro de trabajo, así como por haber hablado públicamente sobre un proyecto de innovación que se encuentra en desarrollo en Racsa.

Así consta en el oficio GG-1011-2018, emitido el 18 de octubre, en el que Francisco Calvo, gerente general de Racsa, informa de que a partir del 22 de octubre Avendaño sería cesada de la administración superior de la entidad y trasladada a una plaza de “profesional táctico”, con lo cual se rebajaría su salario de ¢3,4 millones a ¢1,9 millones.

Calvo alegó que recibió quejas de varios jerarcas sobre "poca fluidez y oportunidad en la información” en la gestión de la funcionaria, y que el traslado se hizo necesario “a fin de atender de una mejor forma las necesidades del negocio, de manera que no se coloque en riesgo, ni en entredicho, los servicios que presta Racsa a las diferentes instituciones”.

La funcionaria, por su parte, sostiene que los señalamientos carecen de validez y que se está violentando su derecho a un debido proceso.

“Me están afectando, hasta psicológicamente. Un día usted es director y al día siguiente no es nada, y le quitan todo, sin ninguna argumentación de algún problema que yo haya hecho. Más bien, Racsa se ha levantado con todos los proyectos que nosotros hemos traído adelante”, aseguró la funcionaria.

Ver más!
Reprimenda por hablar con el presidente

En el documento en el que se le notifica a Avendaño de su traslado, Calvo argumenta que a la funcionaria se le revoca su nombramiento como directora por cuatro hechos específicos. Uno de ellos, es que se reunió con el mandatario sin informar previamente al gerente.

Avendaño confirmó que acudió a Zapote el 6 de setiembre en la tarde, debido a que el mandatario, personalmente, le solicitó que le presentara sus propuestas sobre proyectos de innovación digital, dado que ella dirigió la Secretaría Técnica de Gobierno Digital desde 2006, cuando se creó en el gobierno de Óscar Aricas, hasta 2015, cuando la disolvió la administración de Luis Guillermo Solís.

“El presidente me llama y me dice: doña Alicia, necesito que usted me plantee qué se puede hacer en la digitalización, porque quiero retomar lo del Gobierno Digital. Y yo dije que perfecto, claro, entonces hice una propuesta, estuve con él, le planteé qué debía hacerse”, relató.

“Yo le dije, eso sí, que todo esto tiene que hacerse a niveles de arriba, porque ahí está la presidenta ejecutiva del ICE (Instituto Costarricense de Electricidad) y yo no soy nadie para tomar decisiones en ese sentido”, añadió Avendaño.

No obstante, seis semanas después, cuando ordenó el traslado, Calvo alegó que el actuar de la funcionaria no fue “normal ni conveniente”.

“Su persona tuvo recientemente un espacio a nivel del Presidente de la República, sin ser puesta en conocimiento previamente esta gerencia general, no siendo dicha acción una forma de actuar normal, ni conveniente dentro de Racsa, en donde las cosas se hacen por medio de los canales formales y con conocimiento de las instancias que necesariamente debe conocer del tema y al menos hacer una valoración previa, lo que reitera nuevamente una actitud de falta de comunicación de temas esenciales a ser conocidos por la gerencia general”, reza el documento que se emitió el jueves 18 de octubre.

Al día siguiente, la Dirección Ejecutiva del ICE envió una nota al gerente de Racsa, solicitando que Avendaño fuera trasladada a ese despacho, a modo de préstamo, como asistente ejecutiva. La propuesta salarial era de ¢2,4 millones.

No obstante, ninguno de los dos movimientos se concretó, porque el lunes siguiente la funcionaria acudió a los tribunales de justicia, alegando que se violentó su derecho al debido proceso. 48 horas después, el juez laboral Francisco Quesada ordenó, como medida cautelar, que la directora fuera reinstalada en su puesto.

Producto de la resolución judicial, Racsa tuvo que frenar el ascenso de Suzeth Rodríguez, jefa del Departamento de Ventas, a la dirección de Nuevos Negocios e Innovación. Dicha designación la hizo Calvo dos días naturales después de que destituyó a Avendaño de ese cargo, según consta en el oficio GG1020-2018, del 22 de octubre.

La Nación envió consultas al gerente de Racsa sobre los hechos en los que se basó la decisión de trasladar a Avendaño, no obstante, el jerarca comunicó que no las atendería.

“Me permito indicarle que no es posible atenderlas en ese nivel de detalle, ya que en este momento el caso está siendo atendido en sede judicial, por lo que no resulta conveniente a los intereses de la empresa, la divulgación de información relativa al caso”, respondió Calvo, a través de su oficina de prensa.

Este medio también quiso conocer si Casa Presidencial está al tanto de la destitución de Avendaño. Empero, al cierre de esta publicación no se obtuvo respuesta.

Censura por asistir a reunión y presentar proyectos

Avendaño asegura que su gestión en Racsa, adonde llegó en 2016, se ha caracterizado por dificultades para ejecutar sus funciones como directora, en parte por limitaciones que, según dice, le ha impuesto la gerencia para asistir a reuniones de trabajo.

“En esta administración (la del presidente Carlos Alvarado) hay más posibilidades de retomar el tema de Gobierno Digital, hay más apertura. Yo me reuní con Luis Adrián (Salazar, jerarca del Micitt), el ministro. Él me dijo: ‘Sí Alicia, tenemos que ver cómo hacemos una unidad ejecutora’. Yo inclusive le había dicho al presidente que hiciéramos un unidad ejecutora en Racsa y así aceleramos todos los procesos, pero él siempre no quiso, el gerente, (decía) que él era el que tenía que ir a todas esas reuniones”, declaró la funcionaria.

Una de las consultas de este medio que Calvo evitó responder fue, precisamente, si Avendaño estaba sujeta a alguna prohibición para asistir a las reuniones a las que fuera convocada.

Ello debido a que otra de las presuntas irregularidades que supuestamente cometió fue haber acudido a una reunión con personeros del Ministerio de Justicia y Paz y del l Registro Nacional, en la que se discutió el estado de una plataforma digital del Registro que desarrolla Racsa.

“Es difícil, sí, por el esquema de trabajo, es muy diferente del trabajo profesional y abierto que uno ha tenido, y el equipo de trabajo está acostumbrado a hacer proyectos. Y él como que quiere saber dónde estoy, qué estoy haciendo, a pesar de que mis funciones dicen que tengo que reunirme con presidentes ejecutivos, porque son negocios. Ha habido roces en el esquema” Alicia Avendaño

Calvo alegó que Avendaño participó en ese encuentro sin avisarle, con lo cual, según él, puso en riesgo las acciones que él venía desarrollando para “volver a encauzar el proyecto” pues, al parecer, el Registro estaba valorando rescindir el contrato por disconformidades con el curso del proyecto.

La directora sostiene que fue el propio Gobierno el que solicitó su presencia en esa reunión, por lo cual ella atendió la petición.

“Además: yo dirijo una unidad, pero la unidad no soy yo. Yo no soy tampoco la que implemento los sistemas o la que atiende los incidentes. Ahí dice que hay incidentes, es el departamento de operaciones el que recibe las quejas de los usuarios. Yo soy de hacer proyectos, implementarlos y después la operación queda en manos de otra persona, tengo 70 personas a cargo. En determinado momento, si hubiera un problema, yo tendría que ver con el director del proyecto qué es lo que está pasando”, explicó Avendaño.

Calvo también le reclama a la directora de Innovación por haber anunciado en julio, durante un Congreso organizado por Racsa, el desarrollo de la plataforma Tramite Ya, para la automatización de procesos del Estado. El gerente asegura que desconocía ese proyecto, lo cual le imposibilitó responder las consultas que se hicieron al respecto en la actividad.

No obstante, de acuerdo con Avendaño, dicho sistema está en desarrollo desde hace seis años. Ella asegura que Calvo sí lo conocía.

“Lo que yo hice fue cambiarle el nombre, por una venta de producto, pero es la misma plataforma que veníamos trabajando desde Crear Empresa, que empezó en febrero de 2012”, dijo la directora.

El cuarto motivo por el que la gerencia de Racsa decidió relegar a Alicia Avendaño fue por dos críticas que, supuestamente, hizo la ministra de Economía, Victoria Hernández. Según la carta de Calvo, la jerarca se quejó “por la gestión que se ha dado a la puesta en operación del Sistema de Información Empresarial (SIEC)", así como por el hecho de que la funcionara le hablara al presidente Alvarado de la plataforma Tramite Ya, “subestimando la participación del MEIC”.

Avendaño asegura que tales disconformidades nunca le fueron manifestadas por parte de la ministra. Según dijo, se trata de un sistema para registrar pequeñas empresas que Racsa desarrolló y, luego de entregado, lo manipuló otra empresa, por lo que el MEIC le pidió a Racsa que volviera a ajustarlo.

“A la ministra se le dio otra opción, pero ella nunca dio quejas. Yo me he reunido con ella”, aseguró.

La Nación intentó corroborar con el Ministerio de Economía si las críticas que señala Calvo realmente se dieron, no obstante, la ministra declinó responder, por tratarse de un asunto interno de otra institución.

¿Quién es Alicia Avendaño?

Alicia Avendaño es experta en gestión y desarrollo de proyectos electrónicos. Inició su servicio público en el año 1999, cuando asumió como directora de Informática en el Ministerio de Hacienda.

Desde ese despacho lideró la creación del TICA (Tecnología de Información para el Control Aduanero), un sistema que se introdujo a mediados de los 2000 y que automatizó el ingreso de mercaderías por las aduanas del país, incluido su control al movilizarlas desde el puerto de ingreso al almacén fiscal.

En 2006, el entonces segundo vicepresidente de la República, Kevin Casas, la designó como encargada de la Secretaría Técnica de Gobierno Digital, la unidad que durante once años coordinó los proyectos de innovación del Poder Ejecutivo.

La carpeta de proyectos que desarrolló ahí incluye la renovación de los sistemas de emisión de licencias y pasaportes, el sistema de compras públicas Mer-Link Sicop, el Sistema de Control de Portación de Armas y Seguridad Privada (ControlPas) y el registro de productos de interés sanitario (Regístrelo).

Casas la describe como “una persona con infinita capacidad de trabajo”.

“Sin ella no hubiéramos podido echar a andar lo que en aquel momento era una agenda innovadora y agresiva de transformación digital, que por diferentes razones quedó trunca”, dijo Casas.

“Alicia es una persona que hace cosas y eso incomoda a muchísima gente, en un Estado que está totalmente diseñado para que la gente no tome decisiones, para que la gente no tome iniciativa, para que la gente no haga nada. Hay una disonancia muy grande entre la personalidad y la firma de entender su función que tiene Alicia, y la manera en que está diseñado el Estado costarricense”, añadió el exvicepresidente.

Una de las últimas plataformas que puso en marcha desde la Secretaría fue el Sistema gratuito de Atención a la Ciudadanía (SACI), implementado en enero de 2016 para gestionar las llamadas de usuarios al Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS). En ese proyecto trabajó de la mano de Carlos Alvarado, quien entonces se desempeñaba como presidente ejecutivo de la entidad.

Por decisión del gobierno de Solís, la Secretaría se disolvió a finales de 2015, y tanto Avendaño como su equipo fueron trasladados a Racsa.

¿Qué es lo que estaba haciendo en Racsa? Creando una unidad que administre procesos, que genere innovación en el Estado", describe la experta.