Natasha Cambronero. 15 marzo
Juan Diego Castro, candidato del PIN, el día de las elecciones en primera ronda. Foto: Albert Marín
Juan Diego Castro, candidato del PIN, el día de las elecciones en primera ronda. Foto: Albert Marín

El empresario autobusero Raymond Salim Simaan Khachab desembolsó una cifra récord en esta campaña electoral al inyectarle ¢1.073 millones al PIN, el cual acudió a las urnas encabezado por el excandidato Juan Diego Castro.

Ninguna persona física o jurídica, externa al sistema bancario nacional, le había girado tanto dinero a un partido político.

(Video) Autobusero le metió cifra récord a la campaña del PIN: ¢1.073 millones

El récord anterior estaba en manos del empresario del entretenimiento Don Stockwell, quien le desembolsó ¢555 millones al Movimiento Libertario en el 2010, en apoyo a la tercera candidatura presidencial del diputado Otto Guevara, a través de la firma Eventos y Música Tropix II.

Raymond Salim Simaan le entregó el dinero al Partido Integración Nacional (PIN) mediante la compra de bonos de deuda política. Su desembolso casi duplica el dinero que otras 130 personas físicas invirtieron en cinco partidos políticos distintos.

El autobusero adquirió 37 certificados de cesión del PIN por los cuales pagó ¢1.073 millones. Sin embargo, él podrá reclamarle al Estado ¢1.262 millones porque, cuando el partido le vendió los bonos, le concedió un descuento de un 15% en cada uno. De esa manera, obtendría una ganancia de ¢189 millones más los intereses que se otorgan mientras los certificados se convierten en efectivo de nuevo.

La tasa de interés es la tasa básica pasiva (TBP) más un punto porcentual. Hoy, el interés sería de 7,05%, pues la TBP está en 6,05%. Los intereses empiezan a correr a partir de esta semana, en la que el TSE asignó los montos de deuda política a cada partido.

De los ¢1.073 millones dados por Raymond Salim Simaan para la compra de bonos, ¢56,5 millones fueron concedidos, en calidad de préstamo, lo que también puede implicar otro pago de intereses.

La Nación intentó obtener más detalles de la relación financiara entre esta agrupación y Simaan Khachab. Se le consultó al tesorero del partido Carlos Alvarado Castro. Sin embargo, al ser llamadoen una primera ocasión, dijo que estaba en una reunión y que no podía atender la llamada, sino en una hora. Pasado ese tiempo, no volvió a atender su teléfono celular, a pesar de varias llamadas.

El PIN dispone de recursos suficientes para saldar esa deuda. Según el número de votos obtenidos en las urnas, la agrupación puede acceder a unos ¢2.370 millones de la deuda política que, para este proceso electoral, superó los ¢25.000 millones.

No obstante, para que el Estado le reintegre el dinero al autobusero, el partido primero deberá comprobar ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) —mediante una liquidación de gastos—, que invirtió correctamente los recursos.

Rónald Chacón, jefe del Departamento de Financiamiento de Partidos Políticos del TSE, afirmó que no es común que una persona física destine tanto dinero a una campaña electoral, pero que en la legislación no existe ningún tope establecido.

"No es usual que una sola persona física realice la adquisición de certificados de cesión por cifras superiores a los ¢1.000 millones en un mismo período electoral. En este sentido, considérese que, del 2009 a la fecha, este caso es el primero que alcanza ese monto", declaró Chacón.

Simaan Khachab es el empresario que, en junio del 2017, suspendió los servicios de autobús de La Uruca, barrio Escalante, barrio La Cruz y barrio México como medida de presión para que la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) y el Consejo de Transporte Público (CTP) le aprobaran un aumento en la tarifa de los pasajes.

Y posteriormente, ante la negativa de la Aresep de aprobar el alza tarifaria, renunció a la concesión de tres de las cuatro rutas: barrio Escalante, barrio La Cruz y barrio México, alegando que caería en "quiebra".

Los otros compradores

Otros 130 compradores de bonos podrán reclamar ¢652 millones, es decir, el 51% de la suma que desembolsó el autobusero a la campaña de Juan Diego Castro.

Solo 11 personas compraron certificados por más de ¢20 millones. La lista la encabeza Javier Quirós Ramos de Anaya, dueño de Purdy Motor, quien adquirió bonos, por ¢63,5 millones, del partido Republicano Social Cristiano.

Quirós también aparece en los registros de la Unidad Social Cristiana (PUSC), pero como donante. A esa agrupación contribuyó con ¢6 millones.

Posteriormente, en la lista figura Ruben Acón Toy, quien encabezó la papeleta de diputados del partido Auténtico Limonense, en Limón. El tiene certificados de cesión por ¢53 millones.

El tercer lugar lo ocupa el excandidato presidencial del PIN. Castro reporta bonos por ¢40 millones.

En el listado también están Marcia González Aguiluz, la presidenta del oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC), con ¢27 millones, y la exsecretaria general de esa agrupación, Gabriela Saborio, con ¢20 millones.

Así se desprende de un análisis que realizó este medio de los registros de emisión y colocación de bonos de deuda que entregaron ocho agrupaciones al TSE al 15 de enero del 2018. El único que no ha entregado datos es Restauración Nacional.

Tres de esos partidos PUSC, Liberación Nación Nacional (PLN) y Frente Amplio (FA) no reportan la compra de bonos por parte de personas físicas o jurídicas externas al sistema bancario nacional.

En el caso del Frente Amplio, los bonos que se colocaron fueron utilizados como medio de pago para servicios de publicidad, especialmente.

Sí registran el PIN, el PAC, el Republicano Social Cristiano y los provinciales Auténtico Limonense y Unión Guanacasteca.

En manos del BCT

La inmensa mayoría de los certificados de cesión quedó en manos de un único banco y una cooperativa.

Por ejemplo, el PLN y PUSC destinaron toda su emisión de bonos como respaldo a los créditos que obtuvieron con el BCT por ¢4.500 millones y ¢2.500 millones, respectivamente.

Con ese mismo banco el PAC y el Frente Amplio también obtuvieron financiamiento. En el caso del partido de gobierno el préstamo fue de ¢400 millones aunque pusieron a responder certificados por ¢700 millones.

Mientras el Frente Amplio obtuvo un crédito por ¢300 millones y entregó certificados por ¢600 millones.

En el caso del Republicano Social Cristiano, según la información entregada al TSE, CoopeAlianza reporta bonos por ¢263 millones.

Compra de bonos por persona física

-Raymond Salim Simaan Khachab: ¢1.262 millones al PIN.

-Javier Quiros Ramos de Anaya: ¢63.5 millones al Partido Republicano Social Cristiano.

-Ruben Acón Toy: ¢53 millones al Auténtico Limonense.

-Juan Diego Castro Fernández: ¢40 millones al PIN.

-Julio Pacheco Pizarro: ¢30 millones al PIN.

-Hugo Florentino Castro Castro: ¢30 millones al PIN.

-Marcia González Aguiluz: ¢27 millones al PAC.

-Giselle Sing Zaledón: ¢26 millones al Republicano Social Cristiano.

-Francisco Jara Castillo: ¢20 millones al PIN.

-Dania Fonseca Scherrer: ¢20 millones al Republicano Social Cristiano.

-Yansi Aguirre Sevilla: ¢20 millones al Republicano Social Cristiano.

-Gabriela Saborio de la Espriella: ¢20 millones al PAC.