Josué Bravo. Hace 2 días
Adriana Orocú, presidenta de Acojud, considera que la continuidad de un magistrado debe de definirse con criterios como su idoneidad para el cargo. Foto: Pablo Montiel
Adriana Orocú, presidenta de Acojud, considera que la continuidad de un magistrado debe de definirse con criterios como su idoneidad para el cargo. Foto: Pablo Montiel

Los fallos de un magistrado, independiente de su cargo dentro del Poder Judicial, no deben de servir como criterios para que los diputados definan si es reelecto o no, afirmó la asociación de jueces.

Sería incongruente, como lo es también que un aspirante promueva su candidatura con base a esos votos jurisdiccionales. Así lo considera la Asociación Costarricense de la Judicatura (Acojud) del Poder Judicial.

Aunque no menciona su nombre, la Acojud vertió su opinión a propósito del debate legislativo sobre la reelección de magistrado de la Sala Constitucional, Paul Rueda Leal,

La continuidad de Rueda la han vetado dos sindicatos judiciales alegando que él falló a favor de la reforma fiscal y de la reforma a las pensiones del Poder Judicial.

Se trata de la Asociación Nacional de Empleados Judiciales (Anejud) y la Asociación de Investigadores en Criminalística (ANIC).

Además, el diputado socialcristiano Pablo Heriberto Abarca confirmó que está revisando varias sentencias en que participó Rueda antes de decidir si vota a favor de su continuidad en la Sala.

Al respecto, Acojud considera “incongruente tanto que los políticos utilicen los criterios de resolución de la persona juzgadora para definir su continuidad o no, como el hecho de que un juez promueva su candidatura con base en sus pronunciamientos jurisdiccionales”.

En ese aspecto, la Asociación recuerda que durante años ha promovido “un cambio radical” en el sistema de elección de magistrados, “al punto de sacar la política de esas decisiones e incluso de establecer un periodo único sin reelección, de 12 años, lo cual garantizaría mayor independencia judicial”.

Consultada por La Nación, Adriana Orocú, presidenta de la Acojud, considera que aunque por ahora la potestad de reelegir a un magistrado corresponde a la Asamblea Legislativa, esta debe ser de forma objetiva, apolítica y con cuestionamientos de idoneidad.

“En general, cualquiera que se promueva por un puesto en la magistratura y que vaya a un órgano político como la Asamblea Legislativa, debe de utilizar su hoja de vida, su hoja de ruta como juez en una forma total, no únicamente basándose en algunos fallos porque realmente todos los fallos que emiten los jueces son relevantes”, propuso Orocú.

En el caso de Rueda, Orocú señaló cómo algunos diputados, sin mencionar nombres, han manifestado a nivel público que su voto depende de los fallos emitidos por el magistrado.

Sin embargo, Orocú no quiso emitir criterio sobre si Rueda ha usado dichos fallos para promover su candidatura.

“Como Acojud respetamos siempre la independencia del Poder Judicial, la independencia de los jueces y eso pasa por el tamiz del respeto de los fallos jurisdiccionales de todos los jueces, independientemente de su categoría”, reiteró la dirigente.

También, se le consultó si Rueda debe ser reelecto en el cargo. “Lo tiene que decidir la Asamblea Legislativa”, respondió.

Al magistrado constitucional se le vence este mes su periodo. Ayer, en una votación secreta que duró solo diez minutos, la Comisión de Nombramientos de la Asamblea Legislativa recomendó no reelegir a Rueda por otro periodo de ocho años.

Enrique Sánchez, de Acción Ciudadana (PAC), y Jorge Fonseca, del Liberación Nacional (PLN), reconocieron que votaron a favor de recomendar al plenario la reelección de Rueda.

Por su parte, votaron en contra Rodolfo Peña, de la Unidad Social Cristiana (PUSC); Luis Fernando Chacón, del PLN; Carlos Avendaño y Xiomara Rodríguez, de Restauración Nacional (PRN); así como Dragos Dolanescu, del Partido Republicano Social Cristiano (PRSC).

En tanto, el diputado Abarca aseguró que, en consecuencia con lo prometido a los cartagineses que lo eligieron, su criterio va a estar basado en las sentencias.

"Si don Paul no coincide conmigo en un criterio, yo no tengo que cambiar mi criterio solo porque al dios del Olimpo no lo puedo tocar”, justificó el legislador.