Rebeca Madrigal Q.. 16 octubre
Carlos Alvarado, presidente de la República. foto Alonso Tenorio
Carlos Alvarado, presidente de la República. foto Alonso Tenorio

El presidente de la República, Carlos Alvarado, mantiene su posición de firmar este año la norma técnica que regularía la interrupción del embarazo cuando peligre la vida o la salud de la madre.

(Video) Carlos Alvarado responde a obispos

Así se pronunció el mandatario luego de que los obispos de la Conferencia Episcopal lo instaron a no aprobar la norma.

“Con todo respeto, pero con plena convicción de que la vida humana es inviolable, instamos al señor presidente de la República a no firmar la norma técnica. Bien vale la pena defender a quienes no tienen voz para clamar por su vida”, dijeron los nueve obispos en un comunicado, el pasado lunes.

Al respecto, el presidente Alvarado manifestó que la firma de la norma se hace en cumplimiento de la ley.

“Es una ley de la República desde 1971, entonces el vacío que ha estado ahí es una norma que le corresponde al Poder Ejecutivo, la cual genera un protocolo, como se procede en esos casos, ese es el vacío que ha habido ahí.

“Yo procederé a llenar esa vacío, como corresponde por Ley; el Poder Ejecutivo debe hacer cumplir la Ley. Es algo que haré y de eso escucho los puntos de vista que me planteen en esa materia”, señaló Alvarado, este miércoles, en conferencia de prensa.

El artículo 121 del Código Penal establece que “no es punible el aborto practicado con consentimiento de la mujer por un médico o por una obstétrica autorizada, cuando no hubiere sido posible la intervención del primero, si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y éste no ha podido ser evitado por otros medios”.

El mandatario insistió que su compromiso desde la pasada campaña política ha sido firmar esta norma, la cual está en sus últimos ajustes por parte del Ministerio de Salud.

El último borrador de la norma técnica establece que, en casos de peligro, los médicos tendrán que hacer todo lo posible para salvar la vida de la madre y el bebé antes de practicar una interrupción justificada y consentida por el riesgo que implica para la mujer, según había dicho el ministro de Salud, Daniel Salas.