Sofía Chinchilla Cerdas. 11 noviembre, 2020
“Pónganse en mi posición. Uno dice, ¿así nomás? En primer instancia suena, quá más quisiera yo como presidente que eso se soluciaonara así, pero yo pregunto, ¿y cuáles son los potenciales riesgos?”, cuestionó el presidente. Foto: Rafael Pacheco
“Pónganse en mi posición. Uno dice, ¿así nomás? En primer instancia suena, quá más quisiera yo como presidente que eso se soluciaonara así, pero yo pregunto, ¿y cuáles son los potenciales riesgos?”, cuestionó el presidente. Foto: Rafael Pacheco

Tras una acalorada discusión en la sétima sesión del diálogo entre el Gobierno y sectores, el presidente de la República, Carlos Alvarado, intervino para exponer los riesgos de usar las reservas del Banco Central (BCCR) para financiar al Estado, como propusieron varios participantes.

El mandatario les dijo a los presentes que recurrir a esa medida pondría en grave riesgo la economía nacional, porque dejaría al país sin posibilidad de defenderse contra cambios abruptos en el tipo de cambio del dólar, lo cual impactaría directamente los préstamos de personas y empresas.

“Pónganse en mi posición. Uno dice, ¿así no más? En primer instancia, suena; qué más quisiera yo como presidente que eso se solucionara así, pero yo pregunto, ¿y cuáles son los potenciales riesgos?”, cuestionó Alvarado.

“Si digo alguna burrada, ustedes me corrigen”, dijo el presidente a los asesores técnicos del Gobierno, antes de continuar con su explicación.

"¿Qué le pasa a un país pequeño que usa sus reservas? ¿Qué pasa con los costarricenses que tienen préstamos en dólares, de casas y carros?

"Pero no es solo eso. Digamos que es un monto pequeño, digamos que no impacta. ¿Cuál es la señal afuera? ¿Cuál es la señal a los mercados? ¿Qué va a pasar con los tenedores de bonos de Costa Rica? Lo estoy diciendo como riesgos, no certezas, porque estoy abierto a tener la discusión.

“¿Qué pasa si esos riesgos se materializan? Ahí sí van a decir, 'don Carlos, qué torta, se paseó en todo, en todo Costa Rica. Es una cuestión delicada”, dijo Alvarado.

El debate surgió cuando se puso a discusión la opción de instar a la Asamblea Legislativa a aprobar créditos internacionales de apoyo presupuestario para cambiar deuda cara por deuda barata.

La idea es detener la bola de nieve que ha causado que el país ya registre un endeudamiento público que ya alcanza el 70% del producto interno bruto (PIB), más de ¢24 billones.

No obstante, representantes de organizaciones sindicales y de mujeres manifestaron su oposición a dicha medida, por considerar que no se debe aprobar deuda con agentes externos hasta que se “ordene la casa”.

Como alternativa, ambos sectores propusieron usar un 20% de las reservas del Banco Central para adquirir bonos de deuda interna y financiar los gastos operativos del Gobierno.

Alegaron que el BCCR tiene $8.000 millones en reservas (unos ¢4,8 billones), y que puede prescindir de un porcentaje dada la emergencia económica y fiscal.

Elian Villegas, ministro de Hacienda, aclaró que de los $8.000 millones, $3.000 no le pertenecen al BCCR, sino que son encajes que otros bancos comerciales están obligados a depositar en el Central. Una cantidad similar, dijo, es el respaldo de los colones que circulan en el país.

“Al final vemos que lo que le queda al Banco Central son $2.000 millones o $3.000 millones, pero ese dinero lo necesitamos para que, si se generan choques en el tipo de cambio, el Banco pueda responder. Y shockear el mercado no es tan difícil, una operación de compra de $20 millones ya mueve el mercado”, explicó el jerarca.

A favor y en contra

Sin embargo, los representantes sindicales y de mujeres insistieron en su posición.

“No es que seamos irresponsables, no es que no sepamos de lo que estamos hablando. Esta es una propuesta respaldada por la Universidad Nacional”, dijo Jorge Coronado, vocero del Bloque Unitario Sindical y Social (Bussco).

“No entiendo por qué no podemos usar nuestros recursos, que son solo un 20% de las reservas del Banco, antes que ir a pedirle prestado al primo millonario”, criticó Gilberto Cascante, presidente de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE).

Shi Alarcón, representante de Mujeres en Acción, alegó que se deben usar las reservas del BCCR sobre los créditos internacionales mientras se solucionan las causas estructurales del déficit, una posición que retomó Ana Felicia Torres, del Foro de Mujeres del Inamu.

“Queremos secundar la posición en el sentido de poner la casa en orden primero, para después ir a pedir plata afuera. Me disculpan, pero aquí hay sectores que se han servido con cuchara grande”, dijo Torres.

Tres participantes que criticaron dicha posición fueron Jean Carlos Camaño, de la Asociación de Aseguradoras Privadas; Gerardo Corrales, de la Cámara Costarricense Norteamericana de Comercio (Amcham); y Juan Rafael Lizano, de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria.

“Nosotros no estamos de acuerdo con que se utilicen (las reservas), máxime ahora que hay presiones al tipo de cambio y esas reservas son necesarias para mantener la flotación administrada del tipo de cambio”, afirmó Camaño.

Lizano señaló que gastar las reservas también le asestaría un golpe a las posibilidades de acceder al financiamiento del que depende el país para mantener su operación.

“Esto de las reservas no es ideológico, es matemático. Si al país se le bajan las reservas y recibe presión, no tiene garantías. ¿Usted cree que un organismo internacional le va a prestar plata a un país que no tiene cómo responder?”, advirtió Lizano.

Al final, la decisión del foro fue convocar a Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central, a una próxima sesión, para que explique, junto a su equipo técnico, las implicaciones de ejecutar la medida.

El grupo de diálogo también acordó solicitarle a la Asamblea que apruebe el proyecto Pagar, e instar a Hacienda a que trabaje en la emisión de bonos verdes, un tipo de eurobono que se coloca entre inversionistas con interés en financiar a organizaciones y países con estrategias para la conservación del ambiente.

‘Señoras y señores, estamos endeudados hace 20 años’

Carlos Alvarado también les explicó a los integrantes del diálogo que comprendan la necesidad de que el país acceda a los créditos internacionales, los cuales se otorgan con tasas y plazos mejores de los que impone el mercado interno.

“No es lo mismo. No es lo mismo. Endeudarnos más es decir que tengo este nivel de deuda y voy a pasar a uno superior; cambiar deuda cara por deuda más barata es decir que tengo este nivel de deuda e ir bajando, y eso no se lo vamos a ahorrar a Hacienda. Eso no lo paga Hacienda, lo pagamos todos”, aseveró el presidente.

Al inicio de la tarde, Elian Villegas les pidió a los participantes del diálogo que el tema de gestión de la deuda pública se converse “con muchísimo cuidado”, porque es urgente bajar el nivel de endeudamiento, pero sin darles a entender a los mercados que Costa Rica cayó en impago.

Pilar Garrido, ministra de Planificación, intervino para explicar que en este momento, obligatoriamente, el Estado tiene que endeudarse para financiar su operación: servicios, educación y salarios incluidos.

“Podemos hacerlo de una forma que nos salga caro a los costarricenses, que aumente las tasas de interés y ralentiza la reactivación, o podemos hacerlo por una vía que tenga menor costo. No es más financiamiento, sino abaratar el costo de ese financiamiento”, señaló Garrido.

Alvarado añadió: “No es que nos vayamos a endeudar señoras y señores, es que ya estamos endeudados hace 20 años. Hipotecados. Ahora lo que este equipo está tratando de hacer es equilibrar el perfil de esa deuda”.