Josué Bravo.   20 agosto
Los jefes de las mayores bancadas de oposición consideran que el gobierno cede en la aplicación de la reforma fiscal al momento de negociar con los sindicatos. Foto: Mayela López

Molestos por el acuerdo del gobierno que mantuvo el cálculo porcentual de 19 pluses salariales en la CCSS, tres de las mayores fracciones legislativas de oposición ahora dudan de aprobar dos créditos internacionales por $850 millones que necesita el gobierno para la consolidación fiscal.

Se trata de un préstamo por $500 millones suscrito en mayo anterior por el Ministerio de Hacienda con el banco de desarrollo de América Latina (CAF), y otro por $350 millones acordado en julio pasado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Quienes ponen en duda respaldar dichos empréstitos son los partidos Unidad Social Cristiana (PUSC), Restauración Nacional (PRN) y el bloque independiente Nueva República.

Aunque el Partido Liberación Nacional (PLN) también mantiene dudas de aprobar el primero de los préstamos, Silvia Hernández, jefa de bancada, hizo hincapié en que no se da, en específico, a raíz del acuerdo con los sindicatos de la Caja, sino porque falta claridad sobre el buen uso de la deuda para contener el gasto.

Ambos créditos necesitan de 38 votos para ser aprobados por el Congreso y, entre esas cuatro agrupaciones, suman 40 diputados que niegan su apoyo hasta que el gobierno muestre, aseguran, mayor claridad en la reducción del gasto y hasta en reactivación económica.

La actitud de la oposición en el Congreso mantiene a Hacienda intranquila. “Nos genera una gran preocupación, porque no debemos quitar el dedo del renglón de la consolidación fiscal”, expuso Nogui Acosta, viceministro de Ingresos.

Pedro Muñoz, subjefe de fracción del PUSC; y Eduardo Cruickshank, jefe del Partido Restauración Nacional (PRN); dejaron claro su molestia por el acuerdo con los sindicatos.

Por tanto, consideran que mientras esa línea gubernamental persista, no aportarán sus votos para aprobar ambos créditos.

“Mientras no cambien las condiciones, la fracción del PUSC seguirá votando en contra del préstamo del CAF y del BID en Hacendarios”, aseguró Muñoz, quien urgió al gobierno tomar medidas para anular el acuerdo.

Por su parte, Cruickshank dijo: “Vamos a esperar a ver que el gobierno nos dé una señal de contención del gasto y de reactivación de la economía. Una vez que tengamos esa señal, estaremos valorando si aportamos o no votos para esos préstamos”, indicó el jefe restauracionista.

“Esa posición con los créditos se toma a raíz del acuerdo suscrito con la Caja, porque se da una señal de que no se necesita dinero, porque se sigue incrementando el gasto a través de otorgar incentivos bajo un sistema de aplicación no autorizado en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas”, añadió Cruickshank.

En tanto, la diputada fabricista Carmen Chan, asegura que el bloque Nueva República no confía en las promesas del Poder Ejecutivo en contener el gasto.

“Por eso es que vamos a analizar con mucho cuidado los préstamos que pide el gobierno y el destino específico que se le dará”, expuso la vocera del bloque.

En cambio, Silvia Hernández insiste en que en el PLN existe mucha preocupación con el empréstito suscrito con el CAF. Básicamente, cuestiona que “no haya medidas específicas que le exijan al Poder Ejecutivo mejorar el uso de los recursos y asegurar una contención del gasto de forma directa”.

"Este es el enfoque de la fracción del PLN, el cual fue sostenido por los compañeros que integran la Comisión de Hacendarios, ya que no creemos que sea adecuado capitalizar antes de tener una discusión del empréstito y sus condiciones.

“Vamos a revisar condiciones mucho más efectivas en términos de ahorro del Estado, y luego discutiremos la aprobación o no de estos mecanismos financieros”, expuso la legisladora.

El préstamo del CAF se discute en la Comisión de Asuntos Hacendarios y, el segundo, ingresa al orden del día al mismo foro mañana miércoles, explicó la presidenta de la comisión, la liberacionista Ana Lucía Delgado.

La semana anterior, dicha comisión frenó una transferencia que el gobierno haría al CAF por ¢69.000 millones que serviría para capitalizar el crédito por $500 millones.

Nogui Acosta, viceministro de Ingresos, insistió en que ambos préstamos son una estrategia país y no corresponde a un tema de Gobierno.

“Creemos que la regla fiscal y las disposiciones de empleo de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas constituyen acciones de control del gasto público. No aprobar esos créditos es incrementar el gasto en intereses y estrujar al sector productivo Nacional”, expuso Acosta.

Hacienda está recurriendo a recursos en el exterior, los cuales suscribe en condiciones blandas como intereses bajos y a un mayor plazo, para refinanciar deuda interna adquirida a tasas más elevadas y a menos tiempo.

También, le permite al país restar presión al mercado local para no afectar las tasas de interés.

Por ejemplo, con el préstamo del CAF el país se ahorrará casi ¢11.500 millones ($20 millones) anuales por la reducción en el pago de los intereses de la deuda pública, al pasar de una tasa del 8% que se pagaría en el mercado interno a una del 4% con ese banco.

A pesar de la confianza rota con la oposición en el Congreso, el presidente de la República, Carlos Alvarado y el ministro de la presidencia, Víctor Morales Mora, han defendido el acuerdo con los gremios, el cual también fue firmado por el presidente ejecutivo de la Caja, Román Macaya.

De igual forma, Alvarado y Morales abogan por continuar con la agenda que permita ordenar el Estado, mejorar las finanzas públicas y reactivar la economía.