Por: Aarón Sequeira.   22 marzo
Francis Durman, nuevo presidente de Yanber, y Gustavo Rosales, gerente financiero de la compañía, explicaron las dificultades que han tenido para sacar adelante la compañía, después de desplome bajo el periodo de Samuel Yankelewitz. Foto: Rafael Murillo.
Francis Durman, nuevo presidente de Yanber, y Gustavo Rosales, gerente financiero de la compañía, explicaron las dificultades que han tenido para sacar adelante la compañía, después de desplome bajo el periodo de Samuel Yankelewitz. Foto: Rafael Murillo.

En la última audiencia de la Comisión Investigadora de Créditos Bancarios sobre el caso de Yanber, el actual dueño de esa compañía, Francis Durman Esquivel, aseguró que hasta “una pulpería tendría mejor administración” que la anterior cúpula de esa empresa de plásticos.

El empresario, quien se hizo cargo primero de la administración de la compañía y luego la compró, lanzó duras críticas hacia los anteriores dueños e, incluso, dijo que hasta la fecha no le han dado los estados financieros solicitados.

Explicó que esos estados financieros son imprescindibles para levantar la compañía nuevamente, después de su debacle en manos de la familia Yankelewitz.

“En algún momento mandan cierta información, estados de cuenta de una de las chequeras y de ahí sale ese tipo de cosas, pagos al Automercado, un pago a algo de una lancha, algo en Puntarenas y salarios a don Samuel y a Andrés Yankelewitz”, comentó Durman ante pregunta de Patricia Mora.

El empresario añadió que eso le causó indignación, pues aunque ya habían renunciado formalmente a la compañía y esta ya estaba bajo otra administración, seguían recibiendo dinero.

”¿Cómo era eso de que le estábamos pagando salarios a gente que ya había renunciado?”, indicó Durman.

En su relato, el actual propietario de la empresa aseguró que él debería haber recibido el finiquito del fideicomiso que Yankelewitz hizo con una firma de abogados a sus órdenes, CJE, hecha para blindarse de los posibles embargos de bienes que se habrían dado en el Convenio Preventivo de Acreedores.

Pero ese finiquito no se ha dado hasta la fecha. “Cuando recibimos las empresas, tenemos que hacer un estado financiero auditado hacia atrás, para poder ir a los bancos, debíamos haber recibido ese finiquito, desde el punto de vista legal y financiero, pero eso nunca se dio”, informó a los legisladores.

En cuanto a las funciones que realizaba Andrés Yankelewitz como vicepresidente de la productora de plástico, Durman explicó que supo que tenía oficina, llegaba todos los días, pero que “era poco lo que hacía en el día a día”. No obstante, sí autorizaba pagos.

La frenteamplista Patricia Mora se interesó particularmente en la relación que existe entre la familia Yankelewitz y la empresa Kineret, porque sospecha que de una a otra hubo flujo importante de dinero.

“Puedo dar fe de que hubo transacciones comerciales, créditos y leasing con algunos carros, una relación normal, como con cualquier otra”, respondió Durman, pero dijo que no podía acreditar nada más.

Sin embargo, sí confirmó la existencia de correos de parte de Luis Alfonso Barboza Lépiz, cabeza de Kineret, hacia exgerentes de Yanber girando instrucciones operativas.

“Es correcto, tuvimos acceso a esos correos. No sé por qué razón, pero daba algunas instrucciones, tengo entendido que la relación entre don Samuel, la familia Yankelewitz, y este señor ha sido muy estrecha”, comentó Francis Durman.

A pesar de que no hubo finiquito del fideicomiso hecho por Yankelewitz, Durman explicó que al tomar él la administración de Yanber, se cierra el primer fideicomiso.

Durman coincidió con el diputado Rafael Ortiz, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), en que ese fideicomiso que hizo Yankelewitz y que usaba para captar dineros de socios, no era necesario porque ya para junio del 2015 estaba aprobado el Convenio Preventivo de Accionistas.

Ese fideicomiso paralelo se estableció el 25 de mayo del 2015.

El nuevo dueño de Yanber no consintió en la tesis de Patricia Mora, que atribuye a una influencia política los préstamos otorgados a la empresa entre octubre del 2014 y mayo del 2015 basados en estados financieros.

Más bien, reiteró lo dicho minutos antes por Gilberto Serrano, exgerente general de banco Lafise, quien atribuye la responsabilidad a la presentación de estados financieros irregulares y un engaño a las entidades bancarias.

“Desde el punto de vista bancario (dijo Durman, con su sombrero de directivo de un banco privado) recibimos un estado financiero equis, que nos decía que era una compañía sólida. Pero luego entran en intervención y viene una pérdida de $30 millones en tres meses”, explicó el dueño de la compañía.

Añadió: “Me dolió, porque en 40 años que tengo de estar ene se comité de crédito, nunca habíamos estado en una situación así”.

De acuerdo con Francis Durman, la compañía actualmente está tratando de salir adelante en sus ventas, pero asegura que el escándalo mediático ha dificultado las cosas.

Añadió que Yanber Brasil y Yanber Nicaragua están produciendo y generando ganancias, pero que esa no es la misma historia de la casa matriz, aquí en Costa Rica, que un mes tiene capital para producir y el siguiente tiene que parar la planta.

Con el cierre de las audiencias, los diputados investigadores de los créditos bancarios se abocarán a la presentación de un informe sobre los créditos de Yanber.