Por: Monserrath Vargas L..   5 septiembre
El Museo Nacional asegura que viene trabajando desde hace una década en medidas de prevención ante un posible incendio. Entre las acciones están mejoras en las instalaciones eléctricas. Fotos: Mayela López

Unos 200 años de historia brasileña se consumieron el domingo entre las llamas, pues un incendio acabó con el 90% del acervo del Museo Nacional de Río, sitio donde se resguardaban más de 20 millones de piezas.

Si algo similar sucediera en nuestro país, ¿qué pasaría con los inmuebles que preservan la memoria histórica, arqueológica y el arte de Costa Rica?

Representantes de diversos museos costarricenses aseguraron a La Nación que han venido tomando precauciones para enfrentar incidentes de este tipo, aunque manifiestan que siempre hay aspectos que se pueden mejorar. Entre esas previsiones se encuentran cambios en sus instalaciones eléctricas, pólizas, alarmas contra incendios y detectores de humo, entre otros.

Sin embargo, apuntan a que también se requieren recursos económicos para hacer mejoras, situación que puede resultar complicada, no solo porque el sector cultura es uno de los que cuenta con menor presupuesto, sino también de cara a los recortes presupuestarios y a la realidad financiera del Estado.

Prevenidos

El Museo Nacional de Costa Rica (MNCR) aseguró que desde hace 10 años viene implementando medidas de precaución, por ejemplo, en el 2011 iniciaron por etapas en un proyecto de restauración del edificio, el cual “incluye el sistema eléctrico de todo el Cuartel Bellavista. (Se inició por) las áreas más vulnerables (ya solventadas) a las menos vulnerables. Este proyecto está en un 80% y del 20% restante, una parte se solventa en este segundo semestre 2018”, informó la institución.

Asimismo, las áreas de exhibición de este museo cuentan con detectores de humo y alarmas contra incendios. Aunque la sala precolombina no tiene este tipo de detectores, el museo aseguró en una publicación en su Facebook oficial que su “sistema eléctrico es del 2011 y cumple con los códigos internacionales”.

En cuanto a sus colecciones, el MNCR también ha tomado sus previsiones en sus edificios de Pavas y Santo Domingo. En la primera de esas sedes se efectuó una remodelación en el 2004 y esta cumple con un sistema eléctrico adecuado a lo que solicita la normativa vigente. También tienen luces estroboscópicas, aquellas que en caso de un incendio servirían para alertar a personas con discapacidad auditiva y además, el Cuerpo de Bomberos realiza visitas periódicas.

Mientras que, en Santo Domingo “el sistema eléctrico se adecuó y se cambiaron los aires acondicionados. Se está buscando el presupuesto para que un especialista eléctrico realice una evaluación más profunda del mismo”, explicaron en el MNCR.

Sin embargo, el Museo Nacional también está consciente de que tienen puntos de mejora, entre ellos, que tanto “en Santo Domingo como en el Cuartel Bellavista se almacenan cantidades considerables de materiales inflamables y peligrosos, que pueden hacer combustión con el calor. La propuesta es construir en Pavas una bodega con ventilación donde se almacene ese material”.

Además, que necesitan mejorar la señalización para indicar de forma más clara las salidas, rutas de evacuación y zonas de seguridad. Lo anterior, según el museo, ya fue presupuestado.

En el caso del Museo Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, en barrio Escalante, su director Luis Rafael Núñez aseguró que se dispone de pólizas en caso de incendio. También se han instalado extintores recomendados por el Instituto Nacional de Seguros (INS). Además, los agentes de seguridad y los funcionarios de mantenimiento del Museo están capacitados para el uso de estos aparatos.

En este inmueble también se llevó a cabo una remodelación en el 2011, y en ese momento se aprovechó para cambiar toda la instalación eléctrica, la inversión ascendió a unos ¢25 millones.

Otros elementos que colaboran con la seguridad en ese sitio son un sistema inteligente de luces, alarma contra incendios y detectores de humo.

Presupuesto

“Se consideran acciones presupuestarias para el mantenimiento preventivo del edificio patrimonial que aloja al museo, que involucran sustituciones y mejoras en todos los aspectos físicos vinculados con la estructura, incluyendo el sistema eléctrico", aseguró el director del Museo Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia .

Sobre el tema del presupuesto que se destina a prevención, Sofía Soto-Maffioli, directora del Museo de Arte Costarricense (MAC) llamó la atención sobre la dificultad que suponen los recortes presupuestarios a los museos.

“Los recortes presupuestarios son una realidad en la actualidad financiera del Estado(...) Estos recortes a los museos que custodian colecciones nacionales tan importantes: tanto arqueológicas, como históricas y artísticas (colaboran a que) estén tan gravemente vulnerados y vean sus condiciones de conservación y su capacidad de atención de riesgos minimizada”.

Soto-Maffioli aseguró que ese es un tema que en algún momento se había advertido varias veces en el caso del Museo Nacional de Brasil.

El Museo de Arte Costarricense tiene el 100% de sus colecciones patrimoniales aseguradas y su edificio patrimonial también cuenta con cobertura contra incendios, puntualizó la directora.

“Sin embargo, aunque esas colecciones y su edificio se quemaran, el dinero de ese seguro no serviría para nada. El patrimonio no se repone, no hay ninguna manera humana y posible de hacerlo volver. Por lo tanto, el riesgo que las instituciones asumen con una financiación más baja que sus necesidades reales es muy grave”, recalcó.

Además del aseguramiento de las obras y del edificio, la directora del MAC explicó que tienen un sistema integral de prevención de incendios: sensores de humo, luces estroboscópicas, los paneles de control, las sirenas y los extintores, que son especiales según el tipo de material que eventualmente deberían apagar.

De igual forma, esta institución solicitó en junio del 2018 una inspección por parte del Cuerpo de Bomberos, la respuesta del informe dice que es un lugar declarado sitio de reunión y con riesgo leve.

Otro de los que está cubierto por una póliza es el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo (MADC), su estructura es parte de los edificios patrimoniales ubicados en el Centro Nacional de Cultura (Cenac).

Entre las acciones tomadas para disminuir el riesgo contra incendios se encuentra el reemplazo de materiales. “Durante el 2016 y el 2017, se reemplazó todo el cielorraso de la Sala 1 por plywood con recubrimiento laminado fenólico (laminado retardante al fuego; minimizan la emisión de humo)”, contó Fiorella Resenterra, directora del MADC.

De forma adicional, se reciben visitas del Cuerpo de Bomberos y en el presupuesto de 2017, “se incluyó la compra de nuevos extintores para el año 2018, con el fin de reemplazar todos los existentes y sobrepasar el mínimo requerido según lo estipulado”, dijo la jerarca.

Los responsables de este museo subrayaron también el tema del presupuesto, asegurando de que, a pesar de ser “una de las tres instituciones museísticas con la menor asignación presupuestaria”, han priorizado obras de inversión, así como la identificación de las zonas del inmueble que presentan riesgos".

Fred Herrera, director del Teatro Nacional explicó se cuenta con una póliza, que cubre tanto el edificio como las obras de arte que están resguardadas en el inmueble. Fotos Melissa Fernández.
Teatro Nacional toma medidas prácticas para resguardar patrimonio ante eventual accidente

Los museos no son los únicos que se preparan para un posible incendio, Fred Herrera, director del Teatro Nacional manifestó que han tomado medidas prácticas para actuar en un eventual suceso de ese tipo.

La más importante de ellas es que lograron, por primera vez, el año pasado “instalar mangueras que salen de una reserva de agua; hay una bomba. Estas mangueras suben hasta tres pisos en el escenario, que es el área más peligrosa y que ha sido catalogada de máximo riesgo”, comentó Herrera.

También han entrenado al personal para que en caso de que se produzca un incendio o el inicio de uno, puedan, con esas mangueras, hacer frente al fuego. Sin embargo, el director de este monumento arquitectónico tiene claro que esa sería una medida de primera urgencia, pues en un caso mayor solo los bomberos tienen la capacitación apropiada para enfrentar un incendio.

Asimismo, el director del Teatro Nacional destacó que han contemplado el tema de la seguridad humana y consultado con el Cuerpo de Bomberos y que pronto presentarán al Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Nacional, una propuesta para la reubicación de las butacas que están en la zona de luneta, en el primer piso frente al escenario.

Esta medida así como el ensanchamiento del pasillo central, el agrandamiento de los dos pasillos laterales y el tomar más distancia entre cada línea de sillas, lo que acortaría “en 66 segundos la evacuación según evaluaciones que hemos hecho con un software" podrían mejorar la seguridad, indicó Herrera.

El Teatro Nacional también cuenta con una póliza, que cubre tanto el edificio como las obras de arte que están resguardadas en el inmueble. Además, brinda cobertura a una bodega, fuera del teatro donde se guardan parte de sus tesoros.

“Esta póliza ha sido una donación del INS, que el Teatro Nacional, como una institución pequeña pero de alto valor simbólico agradece al Instituto Nacional de Seguros”, comentó el director.

Herrera recalcó que en caso de una situación de magnitudes similares a la ocurrida en el Museo Nacional de Río, no hay nada que pueda recuperar el inmueble. Pero en caso de una destrucción parcial de un aposento: “ yo le veo un enorme sentido a una póliza, pues si ese aposento queda dañado por el fuego, que luego es dominado y controlado, ese aposento y las pérdidas se podrían restaurar con una póliza”.

Adicionalmente, en febrero de este año el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) aprobó el financiamiento de $31 millones destinados al Programa Integral de Seguridad y Conservación del Monumento Histórico Teatro Nacional de Costa Rica.

Como lo informó La Nación en esa oportunidad el dinero se destinaría a la modernización del sistema eléctrico del inmueble, la mecanización de la tramoya, la recuperación de los sistemas de sonido y de iluminación, así como la instalación de la concha acústica del recinto.

El 4 de mayo de este año, se depositó en la Secretaría del Directorio de la Asamblea Legislativa el proyecto de ley.

Enrique Sánchez, diputado miembro de la Comisión de Ciencia, Tecnología y Educación que lo tramita en el plenario conversó con La Nación sobre este tema.

¿En qué estado se encuentra este proyecto?

Está iniciando el trámite, estamos presentando unas mociones para recibir las audiencias y las consultas que tocan. La comisión ya estuvo en el teatro recibiendo información. Hay que recibir al director del teatro y a la ministra de Cultura. Hay que consultárselo a Hacienda también.

¿Hay algún estimado de cuándo se aprobaría?

Yo esperaría que en esta misma semana aprobemos las audiencias, que los recibamos en las próximas dos semanas para luego poder discutir y que máximo terminando el mes pase a plenario.

¿Se percibe un buen ambiente en la Comisión de Ciencia, Tecnología y Educación para aprobarlo?

En la comisión todos los diputados hemos conversado que obviamente lo vamos a revisar en detalle, pero sabemos que el motivo del empréstito es restaurar el teatro y evitar una tragedia que acabe con el mayor patrimonio arquitectónico e histórico del país.

¿Habría algún tipo de prisa adicional tras lo ocurrido en el Museo Nacional de Río?

En estos días se ha estado comparando a partir de lo que ocurrió en el museo de Río, puede ser que la situación del museo nos sirva como una llamada de atención de que estas decisiones no se pueden posponer porque la pérdida es muy significativa. Para una tragedia no hay momento, yo espero que esto le agregue a la situación la urgencia que requiere.

***Colaboraron con esta información, los periodistas Yeryis Salas y Doriam Díaz.