Patrimonio

Centenario piano alemán recuperó su ‘juventud’

Instrumento se fabricó en Hamburgo en 1903 y está listo para sonar de nuevo

Tiene 113 años y es de origen alemán, pero el destino lo convirtió en un tico más que hizo de los teatros locales su residencia permanente.

El piano del Teatro Popular Melico Salazar, fabricado en 1903 por la afamada casa alemana Steinway , fue restaurado por expertos costarricenses y ya está listo para sonar de nuevo.

Este instrumento construido en Hamburgo, Alemania, es uno de los pocos ejemplares existentes en Costa Rica del modelo D Concert Grand , especial para conciertos.

El costo total de la restauración fue de ¢10,2 millones y fue financiado por el Centro Nacional de la Música (CNM), institución adscrita al Ministerio de Cultura y Juventud.

El piano ha permanecido en el Teatro Melico Salazar desde hace 35 años, pero anteriormente estuvo en el Teatro Nacional.

“Más que un instrumento musical, es una joya musical. Los pianos Steinway Hamburgo son, por tradición, los más utilizados en las salas más importantes del mundo.

”Son los más buscados por los mejores pianistas del orbe y responden a una larga tradición de elaboración de este tipo de instrumentos”, declaró Guillermo Madriz, exdirector del Centro Nacional de la Música.

De acuerdo con Madriz, la iniciativa de la restauración surgió después de muchas quejas expresadas por pianistas locales e internacionales sobre el estado de deterioro en que se encontraba el instrumento.

El encargado de devolverle la “juventud” al piano fue el restaurador José Sojo, quien cuenta con más de 20 años de experiencia en el campo.

Él y su equipo, integrado por ocho personas, dedicaron 50 días y 850 horas de trabajo a recuperar la voz del instrumento, calificada por los expertos como “potente y oscura”.

Según el Centro Nacional de la Música, se invirtieron ¢2 millones en acabados y restauración de la parte cosmética, principalmente los elementos de madera que estaban muy deteriorados.

Como es un instrumento único, fue necesario desarrollar una fórmula exclusiva de pintura, a base de poliéster, y un tratamiento especial de laqueado.

Varias de las piezas que estaban desgastadas, como los martillos y rodines, fueron reemplazadas por componentes originales que fueron traídos desde la fábrica. En ese rubro se invirtieron ¢4,2 millones.

También fue necesario cubrir el costo de la mano de obra (¢3,5 millones) y el transporte del piano (¢400.000).

“La inversión es para los artistas de nuestro país y todos los artistas invitados internacionales que van a tener un piano de calidad, donde poder interpretar todas sus piezas”, declaró la directora del Teatro Melico Salazar, Marielos Fonseca.