Juan Fernando Lara. 15 mayo, 2018
Vista de la planta Hidroeléctrica Reventazón, el 16 de setiembre de 2016 en Siquirres de Limón /Alonso Tenorio
Vista de la planta Hidroeléctrica Reventazón, el 16 de setiembre de 2016 en Siquirres de Limón /Alonso Tenorio

El Frente Interno de Trabajadores del ICE (ICE-FIT) exigió a la nueva administración establecer responsabilidades por el manejo de los daños que presenta la planta hidroeléctrica Reventazón.

La hídrica, ubicada en Siquirres, Limón, está fuera de operación desde febrero debido a las reparaciones de una grieta, en el vertedero de excedencias del macizo rocoso.

"Nuestra posición es que deben sentar las responsabilidades correspondientes y más tratándose de recursos públicos", expresó Juan de Dios Cordero, coordinador de los gremios del ICE.

Este sería uno de los temas que Cordero preveía tratar con la nueva presidenta ejecutiva de la entidad, Irene Cañas, durante una reunión fijada para la tarde.

Para el líder sindical, hubo un "manejo irresponsable" del problema por parte de la administración anterior, pues consideran que se esperó mucho tiempo para atenderlo.

"Queremos que se nos explique si se conocía de esa fisura hace tanto tiempo, por qué se esperó tanto tiempo para la reparación si todas las recomendaciones de los expertos eran vaciarla el año pasado; no dejar pasar el tiempo por razones publicitarias", afirmó Cordero.

Un informe enviado por Luis Pacheco Morgan, gerente de Electricidad del ICE, el 24 de agosto del 2017 a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), indica que se sabía de la grieta desde semanas antes de la inauguración oficial de la planta, el 16 de setiembre de 2016. Así consta en el oficio 0510-0818-2017.

El dirigente sindical considera que esa tardanza en atender el caso (19 meses), elevó el costo de los daños a $25 millones. La suma, explica, la estimaron técnicos afiliados al FIT-ICE.

No obstante, el FIT cree que además habría que sumar el agua del embalse que no ha sido posible utilizar y la energía que dejó de generarse.

Más plazo

Las declaraciones del dirigente sindical llegan un día después de que el Instituto revelara que la gravedad de la grieta en la planta hidroeléctrica obligó a ampliar el plazo de reparación.

Inicialmente, el ICE consideró que sería posible poner a operar nuevamente Reventazón en mayo, ahora informó de que será en junio. No obstante, de acuerdo con el contrato de la empresa responsable de las reparaciones –al cual tuvo acceso a La Nación– en el mejor de los escenarios sería en agosto.

“Se identificó que la longitud de la fractura que provocó la infiltración de agua en el macizo rocoso requería un tratamiento más amplio, por lo que fue necesario incrementar el volumen de trabajo en la zona del vertedero, específicamente en las labores de inyección, losa de concreto y sistemas de drenaje”, precisó el ICE en un comunicado.

La grieta por donde salían hasta 180 litros de agua por segundo se localiza frente a las compuertas del vertedero de excedencias.

Reventazón es la hidroeléctrica más grande del país, con una capacidad instalada de 305 megavatios (MW) y tuvo un costo de $1.567 millones.