Por: Vanessa Loaiza N..   5 agosto
Víctor Alvarado, obrero de Fapcom-Electran, firma encargada de la obra, trabajó desde enero pasado en uno de los cruces ferroviarios intervenidos en Cartago. Fotografía: Rafael Murillo.

En setiembre Cartago será el primero en estrenar agujas y semáforos en los cruces ferroviarios ubicados desde la basílica de la Virgen de los Ángeles y la estación de trenes de la Vieja Metrópoli.

En esos 1.200 metros se instalarán nuevos dispositivos de seguridad en 17 puntos específicos, para tratar de reducir la incidencia de accidentes entre vehículos y las locomotoras.

Según un comunicado de prensa del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), este trabajo es parte de una inversión de ¢4.500 millones para intervenir 91 intersecciones ferroviarias, 49 ubicadas en el corredor San José-Cartago y 42 en el tramo San José-Pavas-Heredia.

“El proyecto se contempló por etapas, de manera que los cruces que se vayan interviniendo pueden ir operando sin necesidad de completar la totalidad de intersecciones, algunos dispositivos de seguridad deben estar intercomunicados de manera que se “avisen” entre ellos cuando el tren se aproxima, de ahí que la entrega en algunos casos se de por grupos y no individualmente” explicó Diego Rugama Monge, fefe del Departamentos de Semáforos del MOPT.

Además, de los dispositivos, la empresa contratada Fapcom-Electran, debe realizar otras obras civiles como excavaciones, construcción de zanjas y basamentos y cableado, que en el caso de Cartago deben estar listas a finales de setiembre.

Rugama explicó en el comunicado que los cruces se subdividen en tres tipos. En el primero se ubican los que contarán con señales luminosas (semáforos); el segundo donde se colocarán además barreras de seguridad.

En tanto, el último grupo abarcará todas las intersecciones "donde debe existir conexión entre los dispositivos instalados y los semáforos que se ubican en la regulación habitual de la vía”, agregó el funcionario.

La novedad del proyecto es que tanto los semáforos como las agujas funcionarán con energía solar, gracias a la instalación de sistemas fotovoltáicos, similares a los que ya operan en algunas señales luminosas que regulan el tráfico vehicular.