Patricia Recio.   22 agosto
La reducción de las actividades en el puerto de Moín administrado por Japdeva, eran notables luego de que entrara a operar la TCM, en febrero. Foto Jorge Castillo

Los trabajadores de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente (Japdeva) enfrentaron problemas para recibir el salario de esta quincena.

Andrea Centeno, presidenta de esa institución, reconoció el atraso y aseguró en horas de la mañana de este jueves que realizaban las gestiones necesarias para cancelar la planilla pendiente esta misma semana.

“Cada quincena se dificulta más”, manifestó la jerarca en referencia a la atención de las obligaciones, debido a la crisis económica que enfrenta esa institución.

En horas de la tarde, en un comunicado, la entidad informó de que los depósitos de los trabajadores ya se habían realizado, un día después de lo previsto.

Mediante una circular, las autoridades de la Junta explicaron; “En este proceso que atravesamos de transformación nosotros como Administración Superior mantendremos -como lo hemos venido haciendo- comunicación oficial y clara con ustedes de manera que se de un diálogo abierto y responsable”.

Centeno no reveló el monto de la planilla correspondiente a la última quincena, pues dijo, depende de cuánto se haya trabajado y de otros incentivos que se deben aplicar de manera diferenciada.

El atraso en el pago se dio a pesar de que los diputados aprobaron desde el 30 de julio un presupuesto extraordinario para Japdeva por ¢2.573 millones, con los cuales la institución tendría recursos para hacer frente al pago de sus 1.200 trabajadores por al menos tres meses.

Inicialmente, El Poder Ejecutivo había solicitado la aprobación de ¢23.678 millones, de los cuales ¢16.236 millones eran para liquidar hasta el 80% del personal, sin embargo, solo aprobaron el 24% de ese monto que alcanza para tres meses de sueldos.

Con la entrada en operación de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), Japdeva tuvo una baja de más del 70% en sus operaciones, sin que nunca tomara previsiones en la búsqueda de nuevos negocios.

Esa nueva realidad y la falta de acciones tienen a la institución al borde de la quiebra.

Actualmente, los diputados discuten un proyecto de ley para modernizar esa institución, con el que se pretende reordenar las operaciones de esa entidad portuaria de modo que sea sostenible.

Entretanto, la empresa APM, a cargo de las operaciones de la nueva terminal, ha depositado a Japdeva más de ¢2.600 millones correspondientes al canon de operación, sin embargo, esos recursos solo pueden ser utilizados en obras asociadas al desarrollo de la provincia y no así, en salarios o liquidación de personal.

La concesionaria traslada el 7,5% de los ingresos mensuales.

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