Patricia Recio. 29 abril, 2019
Trabajos bajo el puente sobre el río Toro Amarillo en Guápiles. Esta es una de las estructuras que la empresa debe duplicar. Foto: Albert Marín.
Trabajos bajo el puente sobre el río Toro Amarillo en Guápiles. Esta es una de las estructuras que la empresa debe duplicar. Foto: Albert Marín.

18 meses luego haber iniciado los trabajos de ampliación de la ruta 32, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) aún busca como reducir el número de terrenos que la empresa a cargo necesitará para completar la obra.

De acuerdo con la información dada a conocer este lunes, actualmente se están tramitando 150 expedientes y otros 1.050 todavía están en la fase de elaboración y análisis para intentar reducir la cifra necesaria.

El ministerio pidió desde hace varios meses a la empresa China Harbour Engineering Company (CHEC) modificar los diseños a fin de que se ajustaran en lo máximo posible al derecho de vía existente.

En tanto, el director del Consejo Nacional de Vialidad, Mario Rodríguez, aseguró que estiman que las expropiaciones no se convertirán en un obstáculo, pues hasta ahora no se ha llegado a un punto donde una expropiación ocasione un atraso.

Además, dijo que la última reforma a la ley de expropiaciones permitirá que los expedientes se tramiten con mayor celeridad, porque el Estado puede tomar posesión de la propiedad mientras el litigio por su valor continúa.

Este lunes, las autoridades presentaron un detalle de avance de algunas obras, sin brindar un panorama general sobre el estado del proyecto, que completó ya la mitad del plazo contractual de la obra, el cual había sido fijado en 34 meses y que recibió orden de inicio en noviembre del 2017.

Según dicho resumen, actualmente 19 de los 33 puentes que se deben construir en el trayecto de 107 kilómetros tienen un 40% de progreso. Se trata de estructuras que se ubican en Matina, Pococí, Guácimo y Siquirres.

Además de construir los 33 puentes, la empresa deberá realizar una intervención en los puentes existentes.

Esas intervenciones iniciarían una vez que estén listos los nuevos pasos, confirmó el gerente de la unidad ejecutora, Kenneth Solano.

La empresa también debe levantar 13 pasos a desnivel, de los cuales solo en uno ya iniciaron labores en las cercanías de Guácimo, donde se trabaja en la corta de árboles y topografía.

Solano agregó que otras labores de rehabilitación de la carretera, tales como el alcantarillado, cortes para la ampliación y estructura de pavimento tienen entre 15% y 30% de avance.

También se lograron reubicar un 80% de los tramos del oleoducto, 90% de los servicios del Instituto Costarricense de Electricidad y 20% de los del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados.

Otra de las obras pendientes que aún no han iniciado son las intersecciones a nivel en el acceso a la ruta cantonal de Moín y al nuevo estadio de Limón, así como el entronque con la ruta 241 en Santa Rosa y la ruta 36 (hacia Sixaola).

La firma china también debe construir los intercambios ubicados en Río Frío, Guápiles, Siquirres y en el acceso a la Terminal de Contenedores de Moín.

El ministro de Obras Públicas y Transportes además anunció que se analizó la viabilidad de las obras adicionales que solicitaban las comunidades, como pasos superiores viales, retornos, puentes peatonales, marginales, ciclovías, bahías de autobuses y aceras.

Actualmente, el MOPT revisa la propuesta de diseño presentada por CHEC a mediados de abril. Estas obras, cuyo costo rondaría los $60 millones, se financiarían con un préstamo.

Otro de los ajustes que se hará al proyecto, es la ampliación a cuatro carriles en el tramo que va desde el cruce con la ruta 241 (La Colina) hasta el parque Vargas, que inicialmente se había definido en tres carriles.

El proyecto de ampliación de los 32 kilómetros entre el cruce hacia Río Frío y el centro de Limón tiene un costo de $465 millones, de los cuales $396 provienen de un préstamo con el Eximbank de China y $69 pertenecen a una contrapartida del Gobierno.

En febrero de este año, el director de CHEC, Zhou Jingxiong, reconoció que sería necesario prorrogar el plazo del contrato.

Para ese momento, la empresa solo llevaba un 10% de avance, tras haber consumido el 30% del plazo previsto.