Infraestructura

Biometría detecta posible causa de accidentes en ‘esquina de los choques’ en Heredia

Investigación de la UNA con anteojos de acceso ocular, analizó el comportamiento de los conductores en el cruce de la Cruz Roja, en el cantón central, así como en la ruta que conecta con San Joaquín de Flores

Con la ayuda de lentes biométricos que siguen la vista de los choferes mientras manejan, una investigación de la Universidad Nacional (UNA) identificó las posibles causas de los accidentes vehiculares en calles con altos índices de colisiones en el cantón central de Heredia.

El estudio permitió identificar que, para quienes manejan por esas rutas, la excesiva rotulación publicitaria provoca graves distracciones que pueden ser fatales al momento de conducir. En específico, se identificaron dos tipos de rótulos distractores: las gigantografías y las imágenes gráficas de mediano formato, principalmente pegadas en muros de casas o comercios.

El análisis fue elaborado por el Laboratorio de Neurociencia de los Posgrados de la Escuela de Administración (EDA) de la UNA, con el apoyo del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi), y aporta evidencia para sustentar dicha conclusión.

“Existe una relación directa entre la publicidad y la accidentabilidad, es decir, a mayor cantidad de publicidad, mayor número de accidentes”, afirmó Christian Figueroa, coordinador del Laboratorio.

También se identificó que en esas rutas los conductores se apoyan mucho más en la demarcación pintada en el asfalto que de la propia rotulación vertical colocada en las aceras, a veces tapada por paradas de autobuses o automóviles particulares sobre las vías.

Sugerencia

Una posible solución, según concluyó el estudio, sería privilegiar y reforzar la rotulación horizontal para disminuir la accidentabilidad en ese cantón: “Los conductores observan mayormente la demarcación horizontal. Esta obtiene mayor atención, lo que genera mapas de calor más claros, y en su defecto, la señalización vertical pasa casi desapercibida e igualmente sucede con los semáforos”, añadió Figueroa.

Así quedó en evidencia, por ejemplo, en el peligroso cruce de la Cruz Roja. En ese punto, demarcado por semáforos preventivos, convergen los automóviles que llegan desde Barva con aquellos otros que cruzan del este al oeste de la ciudad, incluido los autobuses del transporte público.

El estudio determinó que, en la mayoría de las ocasiones, los conductores dirigen su vista principalmente hacia el pavimento, en lugar de los semáforos. “El chofer utiliza su vista perifoveal (periférica) para observarlos; de hecho, casi no se presenta la visualización foveal (central) en dichas señales. En la fóvea del ojo se encuentra la mayor cantidad de conos, permitiendo mayor acuidad visual”, precisó Figueroa.

En ese sentido, la investigación académica sugirió a las autoridades aprovechar la atención que los conductores le dan a la carpeta asfáltica para demarcar la proximidad de semáforos cercanos en los cruces más peligrosos.

La investigación utilizó una muestra de choferes (no profesionales), con edades entre los 18 y 58 años, no habituados a viajar por esas calles. Ellos condujeron por la ruta 3, específicamente el tramo de 1,8 kilómetros entre el centro comercial Oxígeno y San Joaquín de Flores; y el cruce de las instalaciones de la Cruz Roja Costarricense, conocida como la esquina de los choques, en Heredia.

Las personas usaron anteojos de acceso ocular conocidos como eye tracker, que permiten determinar qué ven directamente los conductores (mirada foveal), qué ven en forma indirecta (parafoveal) o apenas con visión periférica (perifoveal) y además, qué les genera distracciones en su atención mientras van al volante.

Juan Diego Córdoba González

Juan Diego Córdoba González

Bachiller en Periodismo de la Universidad Latina de Costa Rica. Estudiante de la Maestría en Comunicación y Mercadeo. Periodista de la mesa de Sociedad y Servicios de La Nación.