Laboratorio de Materiales evidenció que se requieren materiales distintos para las rutas del Valle Central, el Caribe y el Pacífico

Por: Manuel Avendaño A. 28 octubre, 2015
La ampliación de la ruta 32 se hará en 107 kilómetros.
La ampliación de la ruta 32 se hará en 107 kilómetros.

San José

El Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme) de la Universidad de Costa Rica (UCR), presentó este miércoles un estudio en el que concluyó que el país necesita tres tipos diferentes de asfalto para tener carreteras más resistentes, más seguras y mejor adaptadas a las condiciones de tránsito.

El director del Programa de Infraestructura del Transportes (PITRA) del Lanamme, Luis Guillermo Loría, indicó que se requiere distinto material para el Valle Central, otro para el Caribe y otro distinto para el Pacífico.

"Proponemos con medidas técnicas al país, que Costa Rica requiere cambiar el tipo de asfalto base, que es el que importa Recope principalmente, y además de eso, tener dos tipos de asfalto adicionales para un total de tres tipos de asfalto", agregó Loría.

El especialista indicó que llevan más de 15 años haciendo análisis y pruebas que demuestran las ventajas de usar diferentes tipos de asfalto según la zona geográfica del territorio nacional en que será usado.

"Con eso nosotros podríamos mejorar muchísimo la durabilidad de las carreteras, tener proyectos de mejor calidad y más adaptados a las condiciones de tránsito y clima de Costa Rica", agregó.

El Lanamme solicitó, desde hace varios años, al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), que pida a la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) cambiar la importación de un solo tipo de asfalto base, para que pueda traer al país los tres tipos que se necesitan.

"Desgraciadamente todavía estamos a la espera de que (el MOPT) le solicite formalmente a Recope el cambio en la especificación, esto es una batalla que no es nueva, tenemos ya unos 16 años de estar buscando que se cambie el tipo de asfalto", concluyó Loría.

Según los resultados del estudio hecho por Lanamme, el uso de esos tres tipos diferentes de asfalto permitiría mejorar la seguridad en las carreteras, haría que las vías nacionales se deterioren menos, le ayudaría al Gobierno a reducir costos por mantenimiento y convertiría las rutas nacionales en caminos amigables con el ambiente.