Juan Diego Córdoba. 26 julio
El muelle de Moín administrado por Japdeva sufre desolado la mayoría de las jornadas, luego de que la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) asumiera la atención de buques portacontenedores. Fotografía: Jorge Castillo
El muelle de Moín administrado por Japdeva sufre desolado la mayoría de las jornadas, luego de que la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) asumiera la atención de buques portacontenedores. Fotografía: Jorge Castillo

En medio de las penurias financieras de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva), la Gerencia General de la entidad decidió enviar de vacaciones este viernes a sus trabajadores no indispensables.

La medida, de acuerdo con la Administración de la empresa estatal, busca reducir costos de las facturas de servicios públicos como electricidad y agua; además del gasto en combustible y alimentación.

La Gerencia General de Japdeva aprovechó el feriado de este jueves, para que una mayor cantidad de trabajadores tomara el viernes libre. Según sus estimaciones, la ausencia de estos empleados generó un ahorro cercano a los ¢45 millones.

“La Gerencia hizo un estudio de potencial ahorro si el personal que no fuese obligatorio para la operación pudiese tomar el día. El ahorro se da en temas como aire acondicionados, electricidad, combustible y alimentación”, confirmó la presidenta ejecutiva de Japdeva, Andrea Centeno.

Según dijo, el personal no obligatorio “es el que no hace que por su ausencia se afecte el servicio a terceros”.

El propósito de este tipo de medidas, tiene como fin priorizar los pocos ingresos que tiene la institución para el pago de salarios. Mensualmente la entidad debe pagar ¢2.500 millones en remuneraciones.

“En ese sentido, toda acción que represente un ahorro que nos permita sumar recursos para garantizar el pago de salarios, resulta de vital importancia para la Administración”, señala un oficio firmado por la gerenta general de Japdeva, Rita Myrie.

En mayo anterior, La Nación informó de que los trabajadores portuarios solo cumplen horario a falta de llegada de embarcaciones a los muelles estatales.

Esas flotillas únicamente se activan cuando hay programación de atraque de embarcaciones con carga mixta, el negocio del que se encarga Japdeva luego de que la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) asumiera la atención de buques portacontenedores, desde el 28 de febrero anterior, cuando el megapuerto inauguró su plataforma.

A raíz de ese cambio, establecido desde el 2012 cuando se firmó el contrato de concesión con APM Terminals, la Junta perdió cerca del 79% de la carga comercial, y en consecuencia los ingresos.

La falta de acciones para evitar el impacto financiero y la subestimación de pérdida de carga por parte de Japdeva, provocaron que la institución enfrente esta realidad, según señaló la Contraloría General de la República.

Auxilio en camino

El pasado martes, los diputados aprobaron en primer debate un presupuesto extraordinario por ¢5.753 millones para el pago de salarios por tres meses.

El Ejecutivo también había solicitado los fondos para cancelar liquidaciones para 950 empleados, además de bonos de hasta ocho salarios a quienes acepten la renuncia y un régimen de prejubilación para empleados mayores de 55 años.

Esos puntos todavía se encuentran en discusión en la Comisión de Gobierno y Administración.