Daniela Cerdas E.. 15 abril
23/02/2018 Moín. Limón. Este lunes, el CNC informará a la empresa BICA que se cancela la orden se suspensión de la supervisión del megapuerto, a cargo de la concesionaria APM Terminals, debido a que ya se tiene dinero para pagarles. Foto de: Diana Méndez
23/02/2018 Moín. Limón. Este lunes, el CNC informará a la empresa BICA que se cancela la orden se suspensión de la supervisión del megapuerto, a cargo de la concesionaria APM Terminals, debido a que ya se tiene dinero para pagarles. Foto de: Diana Méndez

La construcción del megapuerto de Moín, en Limón, estuvo en peligro de quedar paralizada por la falta de recursos del Consejo Nacional de Concesiones (CNC) para pagar la supervisión de la obra.

Esa entidad, adscrita al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), tenía presupuesto para operar hasta el 30 de abril. Por esa razón, el CNC ordenó a la empresa española BICA, supervisora de las obras, suspender los trabajos en esa fecha.

El megapuerto es un proyecto concesionado a la firma holandesa APM Terminals y tiene un valor de $1.000 millones. El inicio de operaciones está previsto para febrero de 2019.

Mauricio Fernández, secretario técnico de Concesiones, explicó que de cerca de ¢8.200 millones que necesitaban para gastos operativos y de inversión de todo el año, el MOPT solo les pudo asignar ¢1.285 millones.

"Resulta ser que el presupuesto del 2018 tuvo una aprobación parcial por parte de la Contraloría (General de la República). Nosotros hicimos las gestiones ante la Contraloría para poder contar con todos los recursos para todo el año, para todas las necesidades y eso incluía el pago de la supervisora a BICA. Ahí es cuando la Contraloría nos imprueba el presupuesto porque el monto aprobado no cubría todas las necesidades de gastos operativos (se necesitaban poco más de ¢2.000 millones)", explicó.

Según Fernández, la transferencia fue insuficiente debido al déficit fiscal que afecta al país.

"Le dijimos a la empresa (BICA) 'tenemos que suspender porque la Contraloría no nos está autorizando pagarles a ustedes'", explicó el funcionario este viernes en la tarde a La Nación.

Sin embargo, para el momento de la conversación con este medio, el problema, aparentemente, se había solucionado.

El funcionario indicó que, casualmente, 15 minutos antes de que este medio le consultara sobre la orden de suspensión de la empresa supervisora del megapuerto, recibieron la aprobación por parte de la Contraloría General de la República (CGR).

Tal decisión fue posible luego de convesaciones con el Ministerio de Hacienda, que avaló la firma de un decreto mediante el cual, el MOPT les transfirió ¢1.000 millones adicionales. Con esa suma se completaban los fondos para gastos operativos, entre los que se incluyen los salarios.

“Al tener los ¢2.285 millones para gastos, la Contraloría sí autorizó el presupuesto. Recibimos la aprobación por ¢8.359 millones, que básicamente es cercano al monto que solicitamos para el año”, manifestó.

Bajo estas nuevas circunstancias, este lunes, el CNC cancelaría la orden de suspensión de labores a la empresa BICA, para que continúe con la supervisión del megapuerto.

El Consejo Nacional de Concesiones tiene entre sus tareas regular y fiscalizar, así como administrar los fondos en contratos de concesión de obra pública y obras con servicios públicos.

Actualmente, dentro de esos proyectos se encuentran la ruta 27 o carretera San José- Caldera y la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) que se encuentra en construcción.

También evalúa el desarrollo de obras como el Canal Verde Inteoceánico y el Tranvía Eléctrico de San José.

Fernández explicó que, en conversaciones con el Ministerio de Hacienda, se logró que por medio de un decreto ejecutivo, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) les transfiriera ¢1.000 millones, con eso ya juntaron para cubrir los gastos operativos (salarios, cargas sociales, alquiler, limpieza, entre otros.