Juan Diego Córdoba González. 12 septiembre
Se utilizará la técnica de microtuneleo en la mitad de los 31 kilómetros de tuberías a construir o intervenir, para disminuir la afectación vehicular y el área de afectación. Fotografía: AyA
Se utilizará la técnica de microtuneleo en la mitad de los 31 kilómetros de tuberías a construir o intervenir, para disminuir la afectación vehicular y el área de afectación. Fotografía: AyA

Una empresa francesa comenzaría en noviembre la construcción de dos nuevas obras del plan de mejoramiento ambiental de San José, para aumentar el caudal de la planta de tratamiento Los Tajos, ubicada en La Uruca.

En la actualidad, ese sistema procesa 430.000 litros de aguas sucias de la ciudad, por segundo.

Al ponerse en funcionamiento las nuevas infraestructuras, en 2025, la capacidad de procesamiento aumentará a 533.000 litros por segundo.

Entonces, un 24% más de aguas sucias generadas por once cantones josefinos recibirán tratamiento antes de vertirse en los ríos.

Las obras tendrían un beneficio ambiental en los ríos más sucios de la Gran Área Metropolitana (GAM), como lo son el Tiribí, María Aguilar y Torres, además del Rivera, los cuales han recibido por año las descargas de aguas sucias de la ciudad.

Para lograr el saneamiento, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA) adjudicó dos contratos a la empresa francesa Sade CGTH por un valor de ¢27.000 millones.

El primero de los contratos tiene el objetivo de construir 21,3 kilómetros de tuberías sanitarias.

En esta obra se instalarán 4,8 kilómetros con tecnología de microtuneleo, para disminuir la afectación vehicular y el área de afectación. Los restantes 16,5 kilómetros se construirán bajo la metodología tradicional.

Entretanto, la segunda adjudicación es para rehabilitar y reemplazar 9,7 kilómetros de tuberías sin necesidad de extraerlas.

Los trabajos se realizarán en los cantones de San José, Goicoechea, Montes de Oca, Vázquez de Coronado, Moravia, Desamparados, Alajuelita y Tibás.

Con estos dos nuevos proyectos, el AyA tendrá activos siete contratos que forman parte del plan de mejoramiento ambiental de San José, tres de los cuales están en su etapa de finalización.

Este megaproyecto, valorado en $600 millones, tiene el objetivo de mejorar la calidad de los ríos al recolectar y tratar las aguas sucias de más de un millón de habitantes de 11 cantones josefinos.

La planta de tratamiento Los Tajos fue inaugurada en setiembre de 2015.

Desde un inicio, el sistema fue financiado por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Nacional y con recursos propios del AyA.

Según un informe de ese Instituto, publicado en 2019, apenas el 21,5% de las viviendas costarricenses estaban conectadas en ese momento a un sistema de alcantarillado sanitario.

De esa población conectada (unas 331.000 viviendas), solo un 37% deposita las aguas sucias en una planta de tratamiento. El 63% restante de las casas tienen alcantarillado, pero sin tratamiento.