Juan Diego Córdoba González. 9 septiembre
La Contraloría General de la República urgió al Incofer a implementar políticas y herramientas que permitan medir riesgos en la toma de decisiones. Foto: Mayela López.
La Contraloría General de la República urgió al Incofer a implementar políticas y herramientas que permitan medir riesgos en la toma de decisiones. Foto: Mayela López.

La Contraloría General de la República (CGR) detectó falencias en la gestión del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer).

De acuerdo con un informe de auditoría elaborado por ese órgano, la entidad ferroviaria “carece de planificación financiera de mediano y largo plazo”.

Según el estudio, el Instituto apenas se limita a estudiar las proyecciones financieras del año en curso, revisando su flujo de caja y los aportes estatales para cubrir parte de la operación anual.

No obstante, carece de políticas y herramientas que permitan efectuar “un análisis integral” sobre su situación financiera a futuro.

"Lo anterior dificulta una identificación oportuna e integral de posibles riesgos financieros, así como la comprensión del entorno en el cual se desarrolla el Instituto, aspecto que puede limitar la toma de decisiones oportunas y con sustento.

“Aunado a lo anterior, si se presentan cambios en las condiciones de financiamiento de los proyectos, así como en los gastos que tienen un horizonte de ejecución que rebasa el ejercicio económico, podría implicar un deterioro en la sostenibilidad financiera del Instituto”, advierte el informe.

Esa falta de planificación estratégica, señaló la Contraloría, provocó un golpe a las finanzas del Incofer en 2019, cuando entró en operaciones la Terminal de Contenedores de Moín (TCM).

El cambio en el modelo logístico en el Caribe, redujo los ingresos que percibía el Incofer por prestar el servicio de carga.

“Una adecuada planificación financiera y la oportuna identificación de riesgos, contribuye a que la administración pueda adoptar medidas preventivas ante este tipo de eventos que erosionan las finanzas del Instituto”, aseveró.

Además, señaló que la entidad tampoco cuenta con análisis de posibles efectos en sus finanzas, que generarían los nuevos proyectos ferroviarios.

Entre ellos se encuentran el tren eléctrico metropolitano, que operaría mediante el modelo de concesión de obra pública.

Así como el tren eléctrico limonense de carga (Telca) y la reactivación del servicio de carga al Pacífico. Ambos serían operados por Incofer.

Desde antes de que el tren reanudara su operación en 2005, Incofer era una institución deficitaria.

Las pérdidas del Instituto se ven influenciadas, principalmente, por la ausencia de un modelo de subsidio necesario para este tipo de sistemas de transportes, así como por la rápida depreciación de sus trenes.

En 2018, la institución cerró con pérdidas por ¢6.595 millones.

Elizabeth Briceño, presidenta ejecutiva de Incofer, reconoció los señalamientos que realizó la Contraloría y aseguró que trabajarán para solventarlos.

"Los aportes y disposiciones siempre son muy valiosos, al ser esos ojos que nos ayudan a mejorar la gestión.

“Las disposiciones se pueden enmarcar en tres ámbitos de acción: documentar procesos que sí se llevan a cabo, pero que no están formalizados; la implementación del sistema de riesgos y, el tercer ámbito, que son las proyecciones financieras a largo plazo o los planes plurianuales”, afirmó Briceño.

Para corregir estos señalamientos, la Contraloría ordenó a Incofer avanzar con la implementación del Sistema Específico de Valoración de Riesgos Institucional (Sevri).

Se trata de una política elaborada por el mismo ente contralor, que permite a las instituciones públicas determinar el nivel de riesgo a partir de la probabilidad y la consecuencia de eventos, a partir de parámetros cuantitativos y cualitativos que fundamenten la toma de decisiones.

Incofer implementa dicho sistema desde abril pasado. No obstante, según la Contraloría, se encuentra en una etapa muy inicial.

¿Por qué el tren le deja pérdidas al Incofer?