Juan Diego Córdoba.   14 marzo
Terminal de Contenedores de Moín traspasó al Estado cerca de $1 millón, por el canon de explotación de la plataforma portuaria. Esos fondos deberán invertirse en proyectos de desarrollo y empleo para Limón. Fotografía José Cordero

Japdeva podrá seleccionar, mediante contratación directa, cuál entidad bancaria administrará el fideicomiso con los fondos provenientes de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM).

Esto, luego de que la Contraloría General de la República, le diera el visto bueno para realizar un procedimiento concursado de excepción.

Desde que la TCM atendió su primera embarcación en octubre del año anterior hasta la fecha, la transnacional portuaria giró casi $1 millón, por el canon que debe pagar a la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva).

Ese dinero representa el 7,5% de las ganancias que ha tenido la terminal.

Al no tener listo el fideicomiso para gestionar los fondos, que deben utilizarse para el desarrollo económico y la creación de empleo en Limón, el dinero actualmente se encuentra en un fideicomiso temporal en las cuentas del Gobierno, a nombre de Japdeva.

Además de permitir la contratación directa de un banco, la Contraloría delimitó los procesos administrativos que debe implementar Japdeva, con el objetivo de que el dinero se utilice para el desarrollo de Limón, además para que esas inversiones se realicen con respaldo técnico.

En este momento, Japdeva baraja como opciones a los bancos Nacional, de Costa Rica, Improsa, Lafise y Scotiabank.

Posibles proyectos

En diciembre del año pasado, el vicepresidente, Marvin Rodríguez, anunció algunos posibles planes para el desarrollo del Caribe costarricense.

Bajo el llamado Proyecto Limón II se incluyeron: las mejoras al abastecimiento de agua potable por ¢35.327 millones; el fortalecimiento de los servicios de salud del hospital de Guápiles por ¢22.400 millones y mejoras al acueducto de Guácimo (¢8.057 millones).

Asimismo, están el Mercado Regional Mayorista Caribe de Siquirres (¢36.240 millones), la construcción de puente colgante vehicular sobre río Zent, en Matina (¢547 millones), y la construcción del Puente Binacional Sixaola (¢14.837 millones).

A estos se sumaron 26 proyectos habitacionales, la construcción de atracaderos turísticos en Cahuita y Puerto Viejo, en Talamanca y el 100% de rehabilitación y ampliación a cuatro carriles la ruta nacional 32.