Diego Bosque. 8 abril
La ampliación del nuevo puente sobre el río Virilla, en la ruta 32 (San José-Limón), empezó en marzo de 2019. En este momento, tiene un 80% de avance. Foto: Cortesía de Consorcio Virilla RN32
La ampliación del nuevo puente sobre el río Virilla, en la ruta 32 (San José-Limón), empezó en marzo de 2019. En este momento, tiene un 80% de avance. Foto: Cortesía de Consorcio Virilla RN32

La espera está a pocos meses de terminar para miles de personas que viajan por la ruta 32. La ampliación del puente sobre el río Virilla -conocido como el puente del Saprissa- tiene un 80% de avance y se prevé que el nuevo paso será habilitado durante el tercer trimestre de este año.

La estructura, de tres carriles, ampliará la capacidad de tránsito entre Tibás, en San José, y Santo Domingo, en Heredia. Esa ruta sufre congestionamiento vial durante las horas pico, pues es una importante vía alterna para viajar a varias comunidades.

El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) comunicó este miércoles que la constructora a cargo de la obra ya unió la pila y la viga del extremo de Santo Domingo.

En las próximas semanas, deberán hacer la misma unión en el lado de Tibás y luego conectar las dos pilas centrales; todo eso estaría terminado en mayo.

Lo siguiente en la lista de tareas es construir la calzada, barandas de concreto para separar el flujo vehicular y barandas metálicas para seguridad de los peatones.

Cada carril de este paso tendrá un ancho de 1,5 metros y 285 metros de largo.

La estructura, de tres carriles, tiene un costo de $22 millones. Foto: Cortesía de Consorcio Virilla RN32
La estructura, de tres carriles, tiene un costo de $22 millones. Foto: Cortesía de Consorcio Virilla RN32

La conclusión del puente del Saprissa representa saldar una deuda pendiente de las autoridades estatales con los conductores que transitan por esa vía.

Antes de iniciarse, el proyecto tuvo que superar controversias debido a la intención de la unidad ejecutora de mantener el expediente de contratación en secreto, apelaciones de parte de las empresas constructoras interesadas y la reubicación de varias viviendas aledañas al puente original.

Todo eso derivó en la postergación, en varias ocasiones, de la fecha para empezar las labores. Finalmente, los trabajos empezaron en marzo del año pasado.