Patricia Recio. 11 septiembre
El MOPT anunció la oficialización de los informes del Lanamme para que sean utilizados a la hora de determinar las áreas de intervención. Foto: Archivo.
El MOPT anunció la oficialización de los informes del Lanamme para que sean utilizados a la hora de determinar las áreas de intervención. Foto: Archivo.

Más de 366 kilómetros de carreteras del país requieren intervenciones mayores o la reconstrucción total de las vías, debido a los niveles de deterioro que presentan.

Esa cantidad de kilómetros corresponde a un 7% de la red vial nacional, en donde se evaluaron factores como la capacidad que tienen los pavimentos para soportar las cargas de tránsito durante su vida útil, el confort que perciben los conductores al transitar por las vías y los niveles de servicio (asociados con la velocidad de circulación y costos de operación)

De acuerdo con el último Informe de Evaluación de la Red Vial Nacional presentado este miércoles por autoridades del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), en total se analizaron 5.235 kilómetros de vías de los cuales el 61% de las secciones “son candidatas” a mantenimiento de preservación, mientras que el 27% requiere intervenciones que se enfoquen en recuperar su capacidad funcional, es decir mejorar el confort y disminuir el impacto en los costos de operación para los usuarios, así como las velocidades de circulación.

Adicionalmente, un 3,40% requiere rehabilitaciones menores y un 1% amerita análisis a nivel de proyecto, pues se encuentran en condiciones de capacidad estructural y funcional intermedia.

Al detallar el estado en que se encuentran las carreteras, el Lanamme determinó que más del 88,5% presenta buena capacidad estructural, más del 4% se catalogó como en condiciones moderadas y el restante 7% fue clasificada como con una baja capacidad estructural.

“Eso quiere decir que en Costa Rica su red vial tiene una buena capacidad estructural, lo que significa que básicamente las carreteras de Costa Rica están preparadas para soportar las cargas que las transitan sin deteriorarse de forma acelerada, esto es positivo porque minimiza la inversión que hay que hacer porque el activo vial es un patrimonio qué puede durar”, explicó Roy Barrantes, coordinador de la Unidad de Gestión y Evaluación de la Red Vial Nacional (UGERVN).

En cuanto al confort y los niveles de servicio, se determinó que solo el 63% de la red vial nacional posee estándares buenos y regulares, mientras que el 24% está en condición deficiente y más de un 12% presenta índices muy deficientes.

Como parte de las recomendaciones los expertos indicaron en el informe la posibilidad de introducir técnicas como sellos asfálticos e implementar un sistema de gestión vial, que permita hacer uso adecuado de las recomendaciones que provengan de los informes que elabore ese laboratorio.

También sugieren implementar políticas de gestión de infraestructura vial de largo plazo, que trasciendan los períodos de los gobiernos.

Asimismo, en el caso de la red vial que requiere mantenimiento de preservación, el Lanamme recomendó incursionar en nuevas tecnologías y nuevas mezclas asfálticas que permitan a los vehículos contar con mejores condiciones para frenado y la estabilidad en curvas.

Barrantes dijo que ha habido una mejora sustantiva en los resultados, si se comparan con lo analizado en los últimos cinco años. Por ejemplo, se pasó de un 48% de vías en buenas condiciones de servicio, al 63% mencionado en el informe actual.

“El informe permite no solo ver los datos de forma global, sino que permite determinar exáctamente cuáles kilómetros de carretera son los que tenían una condición y cómo la tienen actualmente y cuánto dinero se invirtió ahí, lo cual es una medida importante para que la administración determine si lo que se está haciendo está teniendo buenos resultados”, explicó el ingeniero.

Herramienta oficial

El ministro de Obras Públicas y Transportes, Rodolfo Méndez, anunció tras la presentación de los resultados que a partir de ahora los informes que elabore el Lanamme serán utilizados de manera oficial para determinar hacia dónde se dirigirán los esfuerzos y los recursos en materia de conservación vial.

“Viene a quitarnos un poco el dolor de cabeza, porque uno tenía el sentimiento de que el estado de la red venía desmejorando y de ahí la prudencia y cuidado que nos encendía luces de colores, sobre el uso de los recursos (...) al conocer este informe esto nos terminó de aclara el panorama, aquí tenemos una información vital”, aseguró el jerarca.

Según dijo, ya transmitieron a todos los ingenieros del Consejo Nacional de Vialidad a fin de que la información se ha considerada a la hora de planear las intervenciones y definir las partidas presupuestarias en cada región.

“Este estudio nos permite orientar la inversión y el tipo de trabajos que debemos realizar en cada una de las distintas áreas (...) los ingenieros quienes están a cargo, pueden ellos mismos programar y hacer las solicitudes presupuestarias y la administración tener una mejor manera de determinar la propiedad con la que se están haciendo las solicitudes presupuestarias para cada región”, dijo Méndez Mata.

El ministro añadió que al tener identificados los sitios donde se requieren intervenciones mayores para mejorar los pavimentos, también podrán orientar los recursos para que sean atendidos esos puntos.