Ángela Ávalos.   20 marzo
Marvin Rodríguez Cordero ​es el segundo vicepresidente de la República para el período 2018-2022. Foto: Graciela Solís.

El presidente Carlos Alvarado le asignó uno de los asuntos más complejos en cualquier agenda de Gobierno: la provincia de Limón, históricamente olvidada.

Marvin Rodríguez Cordero, el segundo vicepresidente, es el coordinador de la mesa Caribe, creada por decreto presidencial en febrero para resolver con participación de todas las partes interesadas, los temas críticos de esa provincia en cuatro áreas: empleo, infraestructura, desarrollo agropecuario y seguridad humana.

Azotada por el desempleo, Limón se caracteriza por tener las comunidades con los índices de desarrollo humano más bajos del país, como la zona indígena de Talamanca.

Esta provincia se ha enfrentado en las últimas semanas a una crisis de desempleo por un cambio en el modelo portuario, tras la entrada en operación de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM), concesionada a APM Terminals.

La firma de capital holandés que optimiza labores que antes realizaban muchas empresas como contenedores, estiba, transporte, refrigeración, almacenamiento, entre otros.

Primero, la Standard Fruit Company (Dole) cerró su centro de trabajo en Limón y despidió a 240 trabajadores. Después siguió Chiquita Brands, que por la misma causa cerró su departamento de Operaciones Portuarias, dejando sin empleo a unos 200 trabajadores.

Para paliar esta situación, el gobierno de Alvarado anunció el lunes la inyección de ¢8.000 millones. ¿Paliativo? Sí, es una medida para resolver, en el corto plazo, la situación de los desempleados, según reconoció el vicepresidente.

De la mesa de diálogo que encabeza Rodríguez sale la promesa de medidas que den sostenibilidad al empleo, germen del desarrollo tan venido a menos en esa provincia.

El siguiente, es un resumen de la entrevista sostenida 24 horas después de que Alvarado anunciara la inyección de recursos para aliviar el desempleo.

– El Gobierno pretende ayudar a familias de los limonenses que quedaron sin trabajo por el cambio en el funcionamiento de los puertos en el Caribe ¿No les agarró un poco tarde para eso, que ya se sabía que venía?

– Coincido en que hay cosas que debieron haberse hecho hace tiempo atrás. Este es un proceso que tiene diez años, ya sabíamos que iba a pasar esto. Lo que sí le puedo decir es que hoy, si me detengo a criticar lo que debió haberse hecho y no se hizo, perderé un tiempo valioso. Hoy, como Gobierno, somos los responsables de atender eso. Si no se atendió antes, pues ni modo, no se atendió. Nos toca a nosotros y estamos asumiéndolo con toda la seriedad y responsabilidad.

– ¢8.141 millones para la atención del desempleo en aquella región. ¿Qué entienden ustedes por atención del desempleo?

– La situación que está viviendo Limón es una transición de un modelo económico portuario que estaba en manos de Japdeva y que hoy está en manos de APM Terminals de manera concesionada. Por lo tanto, este modelo de desarrollo portuario cambia radicalmente. Hay un número importante de personas que hoy se han quedado sin empleo y otras que, conforme avance esa transición, es altamente probable que van a quedar desempleadas. A los desempleados teníamos que buscarles una línea que nos permita resolver cosas a corto, mediano y largo plazo, para enrumbar a la provincia al desarrollo que todos aspiramos. Esta es una primera medida para la atención de esta población que hoy se está quedando sin trabajo.

– ¿Cuántos son?

– Es un número que no lo puedo precisar. Parece que, como anunciamos que tenemos ya ¢8.000 millones para atención inmediata, es como si esa plata estuviera ahí para dársela a cada uno de ellos, y no. Esto necesariamente tiene que pasar por un trabajo de perfilamiento (sic) que ya empezamos, para que se haga a todas esas personas que se han quedado sin trabajo. Muchas de ellas, probablemente, una vez que se le hace el perfil, van a ser sujetas de atención inmediata, y otras no. Tenemos que hacer esto con absoluta seriedad y responsabilidad porque esto no es para darle al que aparezca.

– Usted mencionó acciones para amortiguar el impacto de las nuevas formas de producción se promoverían iniciativas que potencien las capacidades locales. ¿Cuáles acciones y en qué plazo?

– Cuando me refiero a esto es que necesariamente tenemos que reactivar la economía de la provincia de Limón, que es la que nos ocupa. Esto significa un esfuerzo que no solo es de la institucionalidad pública. Pasa por los liderazgos de los sectores sociales y empresariales. Con los empresarios he venido conversando; ya me he reunido con los principales empresarios y las cámaras y asociaciones empresariales de la provincia para empatar este esfuerzo de la institucionalidad, con las demandas de los empresarios para reactivar la economía y reinsertar a muy corto plazo, espero, a las personas que hoy se están quedando sin trabajo. Además de eso, estamos buscando la empresa asociativa con los trabajadores que así quieran hacerlo, a través de cooperativas.

– Cuando usted dice reinsertar a corto plazo, ¿de cuánto tiempo está hablando?

– Yo quisiera decirle a usted que en tal fecha vamos a tener eso, pero sería demagogo de mi parte decirle una fecha, y no quiero eso. Yo prefiero decir que tenemos una situación difícil en Limón, que la estamos atendiendo con toda la vehemencia y el rigor que requiere para resolver eso en el menor tiempo posible. Las cosas que están en manos de nosotros, ya la hemos movido.

“Estamos con la coordinación de los empresarios y la institucionalidad de la provincia para que el desarrollo llegue a todos. El tema de Limón parece que lo estamos concentrando en el cantón central; la mesa Caribe es de la provincia de Limón”.

– Para no caer en demagogia, usted no va a decir cuánto tiempo, cuántos trabajos, con cuáles empresas. ¿Es imposible especificarle a la población de Limón cuáles son esas oportunidades de empleo y las medidas de emprendimientos que están promoviendo? A estas alturas, ¿la complejidad del tema les impide decir eso?

– Entendamos que esto es un proceso que hemos iniciado recientemente y hemos ido cumpliendo con los compromisos asumidos. De los resultados de esa mesa es que salen los asuntos urgentes que hay que atender. Esto (los ¢8.000 millones) es resultado de esa mesa. Pero también tenemos otras cosas que estamos perfilando, para dar respuestas rápidas con la seguridad y certeza de que eso es un producto y no algo que vamos a tirar. Ya Limón no aguanta un discurso más ni un anuncio más al vacío. Aquí son cosas concretas y en esa dirección es que nos vamos a mantener.

Un total de 124 limonenses que quedaron desempleados el pasado 24 de enero, cuando la empresa Dole decidió terminar su relación laboral con ellos, conformaron la Cooperativa Autogestionaria de Servicios Múltiples de Trabajadores Industriales y Afines de Costa Rica (Coopesitraco R.L.) y para ello contaron con la asesoría y acompañamiento del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y el Instituto de Fomento Cooperativo (Infocoop). Foto: Cortesía David Gourzong

– Entonces, ¿todavía no hay cosas concretas? Lo concreto fue ayer: ¢8.000 millones para que la institucionalidad se mueva a resolver lo inmediato.

– Hay dos cosas concretas: el anuncio de los ¢8.000 millones que salió de mesa Caribe. Otra medida es la constitución de una cooperativa con 124 exempleados de Dole, que ya lo hemos logrado. Otro hecho concreto es que producto de reuniones con la empresa (china) CHEC, que está con la ampliación de la ruta 32, hay puestos de trabajo para 600 personas desocupadas.

– Pero, usted bien lo sabe, el asunto es dar soluciones sostenibles. Lo de CHEC está bien pero es un empleo temporal. ¿Cuándo llegará el empleo sostenible a Limón?

– Vuelvo al proceso, me escuchará mucho hablar de eso. Una de las cosas que ya hice fue reunirme con todos los alcaldes de la provincia, los seis, no solo para escucharlos sino para ver cuál es el respaldo que necesitan para ir soltando esos nudos y hacer un trabajo coherente y articulado para enrumbar a la provincia al desarrollo que todos esperamos.

"La definición de los proyectos prioritarios a desarrollar tendrá que salir necesariamente de la mesa Caribe, y ya en esto estamos trabajando, perfilando los proyectos que son viables y posibles para que estos puedan mantenerse en el tiempo. Porque comparto con usted, hay cosas que son paliativas, que son trabajos temporales, pero esa no es nuestra aspiración. Nuestra aspiración es que podamos enrumbar a la provincia hacia el desarrollo que todos queremos.

– En esa mesa, ¿también se generan los cambios que necesitan los limonenses?

–Aquí hay un cambio: no es diálogo por diálogo, es diálogo con resultados.

–Solo tienen en concreto esas tres cosas que me mencionaba. Lo demás, ¿está en proceso como parte de esa mesa de diálogo?

–No quiero dimensionar o exagerar los resultados, pero me parece que para una primera sesión de trabajo y que tengamos los resultados en menos de un mes eso es alta capacidad en la gestión y dar curso veraz a lo que ofrecemos y en tiempo récord en cumplimiento.

– ¿Limón todavía tiene esperanza?

– Hay una deuda histórica, yo lo único que le he pedido a los diferentes alcaldes y otros líderes de la provincia es que tenemos que generar confianza porque lo que estamos haciendo no es lo mismo que se ha hecho en el pasado. Hoy aspiramos a hacer algo diferente con participación ciudadana, construyéndolo junto con ellos, con la contundencia que requiere hoy la provincia de Limón, con el desarrollo integral que demandan sus habitantes y, en consecuencia, el país.