Por: Patricia Recio.   9 septiembre
Varias patrullas se encontraban desde las 6 p.m. en los planteles de Recope en Ochomogo, Cartago.

La Fuerza Pública “tomo el control” de los planteles de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) en Moín, Siquirres, Turrialba, El Alto de Ochomogo, La Garita y Barranca, así como los muelles de Moín y Limón administrados por la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva)

“Hoy he girado instrucciones al Ministerio de Seguridad Pública para que tomara control de los planteles de Recope en todo el país y del muelle de Japdeva con el fin de asegurar el abastecimiento de combustibles a toda la población y que las exportaciones e importaciones no sufran ningún inconveniente”, informó el presidente Carlos Alvarado mediante redes sociales esta noche.

“El Gobierno de la República tiene bajo su control los planteles de Recope a nivel nacional y Japdeva y garantiza la continuidad del servicio”, añade el mensaje.

En el plantel de Ochomogo, se podían observar de dos a tres oficiales en cada uno de los puestos de control y varias patrullas dentro de las instalaciones.

Además, pasadas las 8 p.m. había gran cantidad de camiones cisternas haciendo fila para cargar combustible.

Mediante un comunicado, Presidencia informó que también se ordenó realizar operativos en los aeropuertos internacionales Juan Santamaría en Alajuela y Daniel Oduber en Liberia.

Según indicaron, las acciones están a cargo de Fuerza Pública, Vigilancia Aérea y Servicio de Guardacostas y fueron coordinadas con las administraciones de Recope y Japdeva.

“Con estas acciones estamos garantizando a la ciudadanía costarricense la continuidad del suministro de combustibles, de los servicios portuarios y del tráfico en las terminales aéreas internacionales, ante el anuncio de huelga nacional”, declaró el mandatario.

El presidente ejecutivo de Japdeva, Greivin Villegas Ruiz, aseguró que activaron los protocolos de seguridad y los procedimientos administrativos para cumplir con la programación de buques y cruceros.

“Tenemos el compromiso de garantizarle al comercio nacional e internacional el cumplimiento del trabajo programado en medio del movimiento de huelga anunciado”, dijo Villegas.

Varios camiones cisternas hacían fila para cargar combustible la noche del domingo, al tiempo que los planteles eran custodiados por oficiales de la Fuerza Pública. Fotos de Diana Méndez.

Para el control del puerto de Moín y de Limón, se desplazó, adicionalmente, una nave remolcadora desde Panamá, así como personal de ese país y de Colombia a fin de mantener las operaciones.

“El Gobierno garantiza que cuenta con el personal requerido para atender las operaciones tanto en los puertos, como en los aeropuertos y en el suministro de combustibles”, agrega el comunicado.

Previamente el mandatario había asegurado en una cadena de televisión que solicitará la declaratoria de ilegalidad de la huelga convocada por los sindicatos para este lunes.

La huelga convocada por los sindicatos se da como una medida de protesta al proyecto de ley de reforma fiscal que se discute actualmente en el Congreso.

Durante la semana, los gremios sindicales amenazaron con paralizar servicios de salud, educación, así como las operaciones de puertos y planteles de Recope.

Esta situación también hizo que incluso los expendedores de combustibles hicieran un llamado a los usuarios a cargar combustible, por temor a no poder garantizar el abastecimiento a lo largo de la semana.

Otras entidades como la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) activaron planes de contingencia en procura de que los asegurados no sufran mayor afectación.

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), así como el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), el Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) y Correos de Costa Rica, también garantizaron la continuidad de sus servicios.

En tanto el Ministerio de Educación Pública, comunicó que levantaría un listado de los docentes que no asistan a dar lecciones.

Por su parte, el ministro de Seguridad Michael Soto, adelantó que dispondría de todos los recursos de la policía para evitar bloqueos y responder a alteraciones del orden en cualquier parte del país.