Juan Diego Córdoba González. 20 mayo
La nueva torre del Hospital México es una de las obras que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tiene en ejecución. El presidente de la República, Carlos Alvarado, y el presidente de la institución, Román Macaya (a su izquierda), visitaron la obra. Foto: José Cordero
La nueva torre del Hospital México es una de las obras que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) tiene en ejecución. El presidente de la República, Carlos Alvarado, y el presidente de la institución, Román Macaya (a su izquierda), visitaron la obra. Foto: José Cordero

La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) declinó el ofrecimiento del gobierno de buscarle préstamos internacionales con condiciones favorables para construir hospitales.

La propuesta tenía como propósito evitar que la entidad se vea obligada a posponer o suspender la construcción de obras de infraestructura, debido a la caída de sus ingresos por la pandemia de covid-19.

“El Poder Ejecutivo propuso colaborar para que la CCSS acceda a financiamiento externo a largo plazo y con bajas tasas de interés”, confirmó Presidencia mediante un comunicado de prensa.

Sin embargo, los directivos de la institución rechazaron la iniciativa el pasado jueves, en una reunión que sostuvieron con representantes gubernamentales. Así lo confirmó Román Macaya, presidente ejecutivo de la Caja.

“La propuesta de buscar endeudamiento fue del Ejecutivo, pero no fue una propuesta que hayamos aceptado. En el radar de la Junta Directiva no está endeudar a la Caja y eso quiero dejarlo claro”, señaló el jerarca.

De acuerdo con la Gerencia Financiera de la entidad, el 80% de los ingresos del Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM), encargado de la atención de pacientes, proviene del pago de cuotas obrero-patronales.

Esos ingresos corren peligro debido a la pérdida de puestos de trabajo, la suspensión de contratos laborales y la reducción de jornadas provocadas por la emergencia sanitaria del nuevo coronavirus.

Las pérdidas estimadas para este seguro, entre marzo y agosto de este año, podrían rondar entre los ¢190.000 millones y los ¢303.000 millones. Además, la institución tuvo que aumentar sus gastos para hacerle frente al virus.

Según Macaya, esa realidad podría provocar afectaciones al portafolio de inversiones de la institución. No obstante, afirmó que todavía no han elegido cuáles proyectos se frenarían en una eventualidad.

“Nos veríamos obligados a no reinvertir títulos que están en la reserva del SEM. Esos títulos no son una reserva genérica que se pueda usar para cualquier fin.

"Esos títutlos tienen nombre, son para financiar proyectos de infraestructura como los hospitales de Golfito, Cartago y Limón, así como torres hospitalarias.

“Si no hubiera solución al faltante de liquidez, tendríamos que tomar esos títulos para financiar gasto corriente y eso comenzaría a afectar el portafolio, pero no hemos hablado de ningún proyecto en específico”, aseveró Macaya.

Indicó que ya hay proyectos con contratos de construcción firmados, como los de los hospitales de Puntarenas y Turrialba, las torres nuevas de los hospitales México y Calderón Guardia, así como diferentes áreas de salud.

Otra de las opciones, impulsada por los diputados, es que se destine una parte de los nuevos préstamos que adquiera el Gobierno para financiar a la CCSS.

De hecho, así lo hicieron los legisladores con dos créditos por $380 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) para atender la emergencia.

Los congresistas acordaron destinar $60 millones a la CCSS para mitigar los efectos de la rebaja en la base mínima contributiva que se aplicó para ayudar a los trabajadores y patronos a enfrentar la crisis.

Fórmula de pago

En la reunión sostenida el pasado jueves, los representantes del gobierno también presentaron una fórmula inicial para pagar la deuda estatal arrastrada por el Estado con la Caja desde los años 80.

Los directivos de la CCSS hicieron algunos comentarios sobre la propuesta sin llegar a tomar una decisión. Se le pidió la fórmula a la oficina de prensa de Casa Presidencial, sin embargo no hubo respuesta.

La CCSS reclama al Poder Ejecutivo el pago de una deuda por ¢1,95 billones por concepto de seguro de salud y pensiones para compensar la caída en sus ingresos por la emergencia sanitaria.

“Es una fórmula que está ligada al crecimiento económico del país. Hacienda puede tratar de proyectar en cuánto podrían crecer los ingresos y hay varios parámetros que hay que contemplar", comentó Macaya.

"Una fórmula escrita en papel es una ecuación matemática, pero cada variable tiene sus implicaciones. Entonces tenemos que analizarla y sensibilizar los efectos de cada variable, para que sea una fórmula que tenga un impacto”, aseveró.

Durante el encuentro del jueves participaron el presidente de la República, Carlos Alvarado, así como el presidente del Banco Central, Rodrigo Cubero.

También asistieron los ministros de Hacienda, Rodrigo Chaves; de Planificación, Pilar Garrido; de Trabajo, Geannina Dinarte; y de Desarrollo Humano, Juan Luis Bermúdez.

Además de Macaya, tomaron parte los directivos Mario Devandas, Fabiola Abarca, Bernal Aragón y José Luis Loría, como representantes de la institución.

Sin embargo, ambas partes acordaron continuar trabajando para conocer el monto total adeudado por el Estado, así como otras variables de dicha ecuación.