Aarón Sequeira. 8 mayo, 2017
Los diputados Ligia Fallas y Jorge Arguedas, del Frente Amplio, preparan acciones ante la Sala Constitucional para alegar que las autoridades del partido al que pertenecen les viola sus derechos políticos.
Los diputados Ligia Fallas y Jorge Arguedas, del Frente Amplio, preparan acciones ante la Sala Constitucional para alegar que las autoridades del partido al que pertenecen les viola sus derechos políticos.

La fracción legislativa del Frente Amplio se reunió este lunes a escondidas de los diputados Ligia Fallas y Jorge Arguedas, a quienes la Comisión Política del partido invitó a renunciar por negociar con otras bancadas a espaldas del grupo el 1.° de mayo.

Seis legisladores prefirieron tomar decisiones, como la ratificación de Francisco Camacho como nuevo jefe de bancada, sin la presencia de los disidentes Ligia Fallas y Jorge Arguedas.

Al ser la hora de la reunión de bancada, estos dos legisladores llegaron a la jefatura del Frente Amplio, muy cerca del plenario del Congreso, y se encontraron con la oficina vacía.

Así ocurrió porque no fueron convocados a la cita semanal de la fracción, que se efectuó en otro despacho, en la oficina del limonense Gerardo Vargas Varela, donde sí estuvieron los seis congresistas restantes.

Ante la decisión de los frenteamplistas de rehuír a los disidentes y no dejarles participar en la ratificación de la nueva jefatura, Fallas y Arguedas aseguraron que tomarán acciones legales, en particular un recurso de amparo electoral. Alegarán una violación del FA a sus derechos políticos.

Francisco Camacho, el nuevo jefe de la bancada, confirmó que la reunión se hizo a escondidas de Fallas y Arguedas a propósito, luego de que se tomara una decisión en la Comisión Política del Frente Amplio de expulsarlos a ellos del partido.

Sostuvo que pretenden actuar en consecuencia con lo dicho por la cúpula partidaria, porque los disidentes se apartaron de las decisiones que el resto del partido tomó el 1.º de mayo, para la elección de las autoridades de la Asamblea Legislativa.

"Es que si hacemos una retrospectiva, ellos integraron lo que se llamó el G4 (los independientes Carmen Quesada y Carlos Hernández, y los frenteamplistas Fallas y Arguedas), el 1.º de mayo. Eso generó malestar dentro de la fracción y del partido; entonces, la Comisión Política del partido sacó una resolución donde se le pidió a la fracción no considerarlos como parte de la fracción", comentó Camacho.

Aunque se realicen estas acciones y se rehúya a los disidentes, la jefatura del Frente Amplio debe mantener bajo su cuidado administrativo a los despachos de Fallas y Arguedas, en cuanto a manejo de los recursos necesarios, los nombramientos y otras acciones de personal, como vacaciones, permisos, entre otros.

Camacho lo reconoció así y mencionó que la delegación que les hizo la Comisión es de hecho y no de derecho, por lo que deberán seguir colaborando con los asesores de esas oficinas, porque "muchos de ellos son frenteamplistas".

Arguedas alegó que él se lleva bien con Camacho, pero no con Patricia Mora, presidenta del partido y diputada; ni con José María Villalta, exlegislador y excandidato presidencial; ni con Rodolfo Ulloa, secretario general de la agrupación.

Fallas contó que los otros seis legisladores se aparecieron en la jefatura frenteamplista pasadas las 2 p. m., ya hecha la reunión y ratificada la nueva jefatura de la fracción, que era una decisión ya tomada en la Comisión Política la semana pasada.

De hecho, la necesidad de ratificar a Camacho como nuevo jefe surgió luego del cisma frenteamplista del 1.º de mayo, porque a la jefa electa, Suray Carrillo, también le cobraron duramente la decisión de no votar por el candidato del PAC a la presidencia legislativa, Ottón Solís, y facilitar con su voto que llegara un diputado evangélico a ese cargo, impulsado por el Partido Liberación Nacional (PLN).

El otro diputado regañado por esa misma razón fue Gerardo Vargas Varela.

Ligia Fallas criticó no solo que se les tratara de burlar con la reunión, sino también que la decisión original del nuevo jefe se haya tomado en la Comisión Política que, de por sí, dijo, está formada por las mismas personas que la fracción legislativa.

"No puede ser que Patricia Mora sea la presidenta y también diputada, que Rodolfo Ulloa sea el secretario general y también asesor de la fracción. Ahí es donde vienen los problemas, no los hemos podido solucionar", dijo Fallas.

Esta diputada, electa por Alajuela, sentenció que ella no dejará de asistir a las reuniones y que, para ella, son los demás congresistas los que no son leales con el partido ni con sus principios.

"Lo más preocupante es tanta inmadurez que hay, eso es inmadurez política, y que se esté dando en un periodo preelectoral", comentó Fallas.

Arguedas añadió que Camacho fue quien les comunicó la decisión tomada, a quien dice que él y Fallas apoyan, pero que al tomar esa decisión así, harán acciones legales contra sus compañeros de bancada.

"Primero, somos parte de la fracción; luego, el jefe de la fracción, Frank Camacho, fue elegido por la Comisión Política, y eso es una aberración. Vamos a ver qué pasa, porque nuevamente se nos negó el derecho a la votación", concluyó el diputado.