Juan Fernando Lara Salas, Juan Diego Córdoba González. 21 abril
El 22 de octubre, tras una marcha hasta Casa Presidencial, el presidente de la República, Carlos Alvarado, recibió a rectores y representantes universitarios. Fotografía: Julieth Méndez, Casa Presidencial
El 22 de octubre, tras una marcha hasta Casa Presidencial, el presidente de la República, Carlos Alvarado, recibió a rectores y representantes universitarios. Fotografía: Julieth Méndez, Casa Presidencial

La comisión de enlace, que integran los rectores de las universidades públicas y representantes de Gobierno, empezará la negociación del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) del año entrante.

Las conversaciones se realizarán de manera virtual debido a la emergencia sanitaria por la pandemia de covid-19, que limita las reuniones y conglomeraciones. Por primera vez, además, habrá representación de las federaciones estudiantiles.

A las 3 p. m. de este martes estaba previsto el arranque de la primera sesión.

En ese primer encuentro se comenzarán a negociar las condiciones para establecer el monto de la transferencia que el Estado le giraría a cuatro de cinco instituciones estatales de educación superior para su operación del 2021.

Tal negociación se da en momentos en que el impacto económico de la pandemia —que casi paralizó la actividad económica― profundiza la crisis fiscal que ya enfrentaba el país.

Para el 2020, las universidades recibieron ¢512.782 millones de FEES.

La Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Nacional (UNA), el Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED) se nutren de esos fondos.

La Universidad Técnica Nacional (UTN), entretanto, recibe recursos por separado del Ministerio de Educación Pública (MEP). No obstante, su partida se define en esa misma mesa.

Distribución y uso

Para el 2020, las cuatro instituciones de educación superior gastarían ¢412.900 millones del FEES para remuneraciones y ¢100.000 millones para becas, infraestructura, investigación y extensión social.

La Contraloría de la República y el Ministerio de Hacienda ya han advertido que de continuar esta tendencia de gasto, las universidades públicas entrarán en problemas financieros hacia el año 2028.

La razón es que hay un crecimiento acelerado de los salarios de docentes, administrativos y trabajadores de las universidades, en relación con sus ingresos, derivados principalmente de transferencias estatales.

Estas casas de enseñanza, además, plantearon gestiones ante los tribunales contencioso administrativos y en la Sala Constitucional en intentos por quedar excluidos del capítulo de empleo público de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, que pone límite a los incentivos; y a la regla fiscal, que pone tope al crecimiento del presupuesto.

De los fondos, la Universidad de Costa Rica (UCR) recibe el 59%, la Universidad Nacional (UNA) un 23,5%, al Tec se le asignó un 11,5% y a la UNED, 6%.

Esa distribución se ha mantenido desde 1981, aunque el año pasado hubo pedido de dos rectores interesados en cambiar la vieja fórmula que se utiliza para la repartición.

Se trata de los jerarcas del Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec), Luis Paulino Méndez; y de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Rodrigo Arias, quienes consideran que los criterios de asignación de recursos están desactualizados

Representación estudiantil

Noel Cruz, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional (Feuna), será quien represente al resto de organizaciones estudiantiles en ese espacio.

"La convocatoria para esta primera reunión tiene como agenda prioritaria el rol de las universidades públicas en atención de la crisis originada por la covid-19. Eso nos permitirá explorar más opciones para continuar el invaluable aporte en la atención de la emergencia sanitaria.

“Además, un punto fundamental en la negociación del FEES es retomar la asignación de presupuestos pluriaanules que les permita a las universidades un crecimiento mejor planificado, más sostenible y más eficiente”, señaló Cruz.

La reunión sobreviene tras una serie de cuestionamientos por el uso del FESS, blanco de críticas por su sostenibilidad, debido al alto gasto salarial de las universidades.

Además, es la primera negociación tras las protestas de alumnos de octubre pasado, quienes tomaron calles y edificios educativos por la redistribución de ¢35.000 millones al gasto de capital, es decir, para inversión en infraestructura, equipo, entre otros.

Los rectores convocaron a los estudiantes a manifestaciones debido a que, según ellos, eso recortaría presupuestos para becas. Hecho que después desmintieron, pues esos fondos nunca estuvieron en peligro.

Esos hechos dieron pie a que el presidente de la República, Carlos Alvarado, en conjunto con los rectores universitarios, dieran acceso a las representaciones estudiantiles a la negociación del FEES.

Este será el primer año que estará integrada por esas tres partes, según el acuerdo firmado en octubre, tras cinco días de tensión y disturbios por el uso del Fondo.

“Desde las federaciones estudiantiles velaremos por ejercer una representación transparente y con una comunicación fluida sobre las discusiones que se realicen en este espacio”, señalaron este martes en un comunicado los representantes estudiantiles de la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Estatal a Distancia (UNED), la Universidad Técnica Nacional (UTN) y la Universidad Nacional (UNA).

Los estudiantes acuden a la negociación con la ventaja de que el Gobierno dio marcha atrás y incluso firmó en octubre un documento donde se compromete a no volver a girar órdenes sobre cómo las universidades deben invertir el FEES.

“No debe ser creada ninguna reclasificación de partidas del FEES”, salvo si las universidades lo acuerdan, dice el documento del pacto, e ignoró lo que sostenía entonces el Ministerio de Hacienda de que los rectores debían invertir en construcciones y equipos ¢70.000 millones del fondo.