Educación

UNA: Ministerio de Educación solo imparte clases de religión católica pese a orden de Sala IV

Escuela Ecuménica de la UNA recuerda que fallo de 2010 ordenó enseñanza general, sin que se le otorgara ventaja a docentes que profesan la fe católica

La Biblia de los Testigos de Jehová

Las clases de religión que imparte del Ministerio de Educación Pública (MEP) no dejan de ser objeto de polémica.

La Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la Universidad Nacional (UNA) afirma que el MEP sigue sin acatar la sentencia de la Sala Constitucional de febrero de 2010, que ordenaba ajustar los programas para garantizar una enseñanza general en esa materia y no orientada solo al catolicismo.

Para Kattia Castro, docente de la Escuela Ecuménica, lejos de atender la orden constitucional, las disposiciones del Consejo Superior de Educación (CSE) la contradijeron.

“El Estado y sus poderes públicos, aunque tienen un carácter confesional, no pueden imponer, en el sistema de educación público o privado, determinados contenidos religiosos; por el contrario, deben procurar el pleno ejercicio y goce de la libertad y la tolerancia religiosa como valor constitucional”, dijo la resolución Nº 2023-2010, del tribunal constitucional.

De esa forma, los magistrados solicitaron al MEP tomar las medidas pertinentes para que al momento de seleccionar al personal dedicado a la educación religiosa, se pondere su formación en la enseñanza de la religión en general, sin que se le otorgue una ventaja indebida a quienes profesan la fe católica, apostólica y romana, dijeron que la enseñanza religiosa debe estar completamente desligada de la Iglesia católica. Esa resolución, además, anuló la injerencia de los obispos en el nombramiento de docentes de religión.

Mediante el acuerdo N° 24-2017, el Consejo Superior de Educación solicitó al Departamento de Educación Religiosa del Ministerio de Educación elaborar los nuevos programas de religión en dos etapas: confesional (religión católica), para la educación general básica; y ecuménica o ecléctica (distintos credos) para la educación diversificada.

Esa orden, señaló Castro, no atiende el espíritu del fallo constitucional.

“Pedimos que se derogue el acuerdo del 2017 porque no es práctico, es inconstitucional porque se privilegia la enseñanza de una sola orientación religiosa que es la católica. Las clases actuales de educación religiosa no incluye la diversidad religiosa de los costarricenses. Nos preocupa que la Iglesia siga teniendo injerencia, ya que si la primera etapa incluye la enseñanza confesional, entonces la Iglesia católica va a seguir teniendo injerencia en el nombramiento de docentes, esa es la preocupación”, expresó Castro.

Se sumaron a esa solicitud, Nelise Wielewski y José Mario Méndez, también docentes de la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la UNA e integrantes del Foro de Educación Religiosa.

La Nación consultó al MEP sobre la denuncia de la UNA pero se limitaron a informar de que al Consejo Superior de Educación no ha llegado ninguna solicitud en el sentido de modificar ese acuerdo.

Además, indicaron, los programas están en proceso de revisión, sin precisar detalles.

‘Justicia laboral’

A criterio de los docentes de la UNA, “hay cuestiones problemáticas en ese acuerdo” del CSE.

Consideran que las directrices emitidas se basaron en una mala interpretación de la resolución 2023-2010 de la Sala IV, que abordó la necesidad de un cambio en el enfoque y contenidos de los programas de educación religiosa en el país, al responder una demanda por justicia laboral.

En ese sentido, Castro explicó que el hecho de que una de las etapas sea meramente confesional, hace que los docentes que gradúa de Escuela Ecuménica de la UNA tengan desventaja en la contratación en el MEP ya que su formación no tiene un enfoque confesional sino una visión de educación religiosa intercultural.

“A las personas que se gradúan de la Universidad Católica, que es una universidad privada, propiedad de la Conferencia Episcopal, tememos que a ellos se les dé prioridad en la contratación”, explicó Castro.

El MEP tiene cerca de 1.300 docentes de Educación Religiosa, según información dada por la institución a este medio, en 2018.

En ese entonces, el Ministerio proporcionó datos que demostraban que la cantidad de estudiantes que asisten a clases de religión en las escuelas se ha reducido en un 9,45% en 10 años, lo que representa poco más de 29.000 estudiantes.

En colegios, la tendencia también se repetía. En el 2009 había 220.096 alumnos matriculados en estas clases, y en el 2017 se registraron 214.520; es decir, 5.576 estudiantes menos.

Castro dijo que otra desventaja que enfrentan es que entre los asesores de educación religiosa del MEP hay un número significativo de sacerdotes.

La funcionaria se mostró preocupada ya que indicó que los nuevos programas de Educación Religiosa ya están confeccionados y comenzarían a impartirse este año, sin que la UNA fuera tomada en cuenta para apoyar su confección.