Juan Diego Córdoba González. 20 julio
El exrector Alberto Salóm consideró que la actual administración de la UNA debe aprovechar el fallo de la Sala para revisar las partidas de la convención colectiva que asfixian las finanzas de la universidad. Foto: Gabriela Téllez.
El exrector Alberto Salóm consideró que la actual administración de la UNA debe aprovechar el fallo de la Sala para revisar las partidas de la convención colectiva que asfixian las finanzas de la universidad. Foto: Gabriela Téllez.

La Sala IV dio vía libre a la administración de la Universidad Nacional (UNA) para renegociar la convención colectiva sin necesidad de contar con la aprobación del sindicato.

Los magistrados del alto tribunal decidieron eliminar una norma que impedía a la casa de enseñanza revisar el acuerdo salarial si el Sindicato de Trabajadores de la Universidad (Situn) no estaba de acuerdo.

“Se declara con lugar la acción y, en consecuencia, del último párrafo del artículo 185 de la Convención Colectiva de Trabajo de la Universidad Nacional, se anula la frase: ‘Las partes se comprometen a no denunciar de forma unilateral esta convención’”, señala dicha resolución.

La acción de inconstitucionalidad fue interpuesta por el anterior rector, Alberto Salom, cuando todavía estaba en el cargo.

El catedrático acudió a la Sala IV ante la imposibilidad de modificar los pluses y privilegios que otorga la convención colectiva a los 3.300 profesores y funcionarios de la institución, por dicha norma.

“Ese artículo le amarraba las manos y los pies a la gestión, se quisiera denunciar la convención colectiva o no. Para poder hacerlo (sin el aval del sindicato) se tenía que hacer una de dos: o hacer lo que yo hice para desatar el nudo, o denunciar la convención Pero esa opción se iba a declarar sin lugar, precisamente porque estaba amparado en ese artículo”, señaló el exrector.

A criterio de Salom, ahora que la Universidad tiene vía libre para renegociar las condiciones laborales, el nuevo rector, Francisco González, debe denunciar la convención colectiva por el bien de las finanzas de la institución.

“Yo creo que se haría bien difundir bastante la resolución para que la administración de ahora no tenga cómo dormirse en los laureles”, afirmó Salom.

La actual convención colectiva, vigente desde 2017, vencerá en agosto. La actual administración tendrá una ventana para renegociar las condiciones, pese a que el sindicato no esté de acuerdo.

Según estudios actuariales de la misma casa de enseñanza, si no se realizan cambios, las remuneraciones y pluses se comerían todos los recursos provenientes del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) para el año 2028.

El exrector urgió a las nuevas autoridades universitarias a repensar la anualidad del 4% sobre el salario base. Según Salom, el monto que recibe cada funcionario por ese sobresueldo aumenta cada año por el ajuste salarial.

“En la UNA era anualidad de 4% de la base para todo el mundo parejo, en eso se convirtió. Eso hizo que la planilla de la Universidad se hiciera pesadísima, porque todos los años va en aumento uno sobre otro, porque eso va a la base y al año siguiente la base es más alta.

“¿Cuál institución va a aguantar eso?, siempre lo he dicho clarito, yo que siempre he sido defensor de los derechos humanos y todo lo que usted quiera, pero esa gollería no podía yo ampararla”, afirmó Salom.

Como rector, Salom también había denunciado otros beneficios que consideró “excesivos” como, por ejemplo, los 34 días de vacaciones para catedráticos con 20 años o más de ejercer en la Universidad, los cuales podían acumularse.

Debido a los peligros que enfrentan las finanzas de la institución, la Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional (Feuna), exigió la renegociación de la convención colectiva desde hace más de dos años.

Los estudiantes pedían un acuerdo de la Rectoría con el sindicato para avanzar a un convenio laboral adaptado a las realidades fiscales y económicas del país.

Colaboró Daniela Cerdas.