Diego Bosque.   8 marzo

En los últimos días una gran duda recorre los pasillos, aulas vacías y oficinas del Liceo de Costa Rica: ¿Dónde nació la versión de que el estudiante Sebastián Díaz fue instigado por otros alumnos para saltar sobre la vía del tren?

Marco Vinicio Naranjo, director del Liceo de Costa Rica, no logra explicar el origen de esa denuncia; tampoco tiene idea de cómo ese centro educativo se convirtió, en la última semana, en el epicentro del bullying colegial en el país.

El lunes 5 de marzo, un grupo de 200 personas, aproximadamente, realizó una vigilia en las afueras del Liceo de Costa Rica para recordar a Sebastián Díaz, estudiante que fue atropellado por el tren el miércoles 28 de febrero. Fotografia: John Durán

Según Rebeca Rodríguez, orientadora de ese centro educativo, en los últimos cinco años solo se han presentado de uno a dos casos de matonismo por año. El más reciente, ocurrido el año anterior, contra un estudiante de octavo grado, terminó con la suspensión de 15 jóvenes.

Las primeras versiones señalaron que Sebastián estaba solo y se lanzó a la línea férrea. Luego, en redes sociales, surgió la denuncia de que otros compañeros lo “retaron” a saltar para así demostrar su valentía.

Este segundo relato fue validado por Rocío Valverde, madrina de Sebastián, en su perfil de Facebook.

Ocho días han pasado desde que el menor, de 12 años, perdió la vida al ser atropellado por el ferrocarril que pasa al costado sur del Liceo y la institución aún no identifica de donde salió la historia de supuesta instigación.

Naranjo no se anima a calificar la denuncia de supuesto bullying como un rumor, pero tampoco se atreve a descartar ese factor como un motivo del percance.

"Yo no puedo ser imprudente, en decir un criterio que no tenga validez judicial en este momento", comentó el funcionario, quien dirige el Liceo de Costa Rica desde el 6 de febrero.

Otros seis docentes que lo acompañaron este miércoles, durante una entrevista con La Nación, tampoco hallan la fuente de la versión de matonismo contra el adolescente.

Un grupo de profesores del Liceo de Costa Rica atendió una entrevista de La Nación este miércoles, los docentes defienden su trabajo y aseguran que han ejecutado, en los últimos cinco años, acciones para reducir el bullying. Fotografía: Rafael Pacheco

"Ese es un fenómeno que, en este momento, no podemos definir o determinar ¿Por qué? porque hay variables que son independientes de nuestros mecanismos, la percepción es algo que es subjetivo y en un momento trágico, como este, pueden haber muchas percepciones", dijo Johnny Mora Quesada, profesor del Liceo.

De acuerdo con el departamento de Orientación, Sebastián nunca reportó malos tratos por parte de sus compañeros. Tampoco sus padres tuvieron noticia o plantearon quejas.

Además, lo describen como un estudiante alegre, dinámico y participativo, pese a que estuvo solo 12 días en el Liceo de Costa Rica, pues, era su primer año de secundaria.

"Hay un proceso que se llama victimización ¿Qué pasa? Independientemente de lo que sucediera, la gente puede tener una opinión diversa y toman una hipótesis, esa hipótesis es tomada como cierta y se generaliza. Precisamente, eso es victimizar", añadió Mora.

Tras la muerte de Sebastián aparecieron, en Internet, varios videos en los que se observa a estudiantes del Liceo de Costa Rica agrediendo a otros jóvenes de la misma institución.

Los educadores aseguraron que esos videos son "viejos" (entre 2005 y 2006) y que en los últimos cinco años desplegaron una estrategia para reducir la violencia entre alumnos.

Entre las medidas está la divulgación de la Ley Penal Juvenil para que los menores tengan claras las consecuencias de sus actos. También se implementaron charlas con la Fuerza Pública.

También colocaron 54 cámaras de video en diferentes sitios del centro educativo e instalaron 24 radios para la comunicación de docentes dentro de los edificios.

"Lo que nos ha dolido de esta situación (caso de Sebastián) es que el Liceo venía en un alza de cosas positivas y sucede esto y, obviamente, para todo el mundo es un desastre y un retroceso, pero tenemos que dejar claro que los casos de bullying han disminuido", expresó Erick Vargas, educador del Liceo de Costa Rica.

"Hace unos cinco años, las muchachas por aquí (el bulevar público del colegio) no podían pasar, ahora sí, yo no justifico las conductas de los estudiantes, pero antes era peor. Antes que pasara una muchacha el asunto era peor", aseveró Rafael Castillo, profesor de matemáticas.

Castillo recordó episodios, en 2008, en los que estudiantes del Liceo de Costa Rica y del Liceo del Sur se enfrentaron a golpes y requirieron la intervención de docentes para firmar un acuerdo de paz.

En ese momento, según el profesor, había estudiantes que sobrepasaban los 20 años y eso "era un problema".

Hace trece años el Liceo de Costa Rica tenía 1.600 estudiantes, es decir, el doble de los que posee en la actualidad.

Asistencia a estudiantes

La Dirección Nacional de Vida Estudiantil del Ministerio de Educación Pública (MEP) informó de que, a partir del próximo lunes, iniciará un proceso de "acompañamiento psicológico" para los 800 estudiantes del Liceo de Costa Rica.

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En especial, atenderán a los compañeros de sección de Sebastián y les hablarán sobre el manejo de emociones, el duelo y la ansiedad. Varios profesionales de la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED) participarán de este proceso.

Kattia Grosser, directora nacional de Vida Estudiantil, declaró que luego de este tipo de eventos trágicos es muy importante dar a los muchachos el soporte psicológico, pues puede afectarlos, incluso en el rendimiento académico.

Con fotografías, cánticos y velas, cientos de personas recordaron, el lunes pasado, a Sebastián Díaz, estudiante del Liceo de Costa Rica que falleció el 28 de febrero arrollado por el tren.

En esta estrategia están participando psicólogos, trabajadores sociales y sociólogos, entre otros.

Los estudiantes no han asistido a clases desde el día de la muerte de Sebastián. Inicialmente, la medida se tomó para realizar este proceso de preparación, pero luego se sumaron las amenazas que al parecer, han recibido los alumnos.