Daniela Cerdas E.. 4 marzo
En la evaluación del desempeño del 2018, el MEP calificó a 63.737 docentes. De ellos, 63.729 obtuvieron una nota de “bueno”, “muy bueno” o “excelente”. El desempeño de los ocho restantes fue calificado como “inaceptable”o “insuficiente”. Foto: Rafael Pacheco
En la evaluación del desempeño del 2018, el MEP calificó a 63.737 docentes. De ellos, 63.729 obtuvieron una nota de “bueno”, “muy bueno” o “excelente”. El desempeño de los ocho restantes fue calificado como “inaceptable”o “insuficiente”. Foto: Rafael Pacheco

“La evaluación de los profesionales en Educación en la actualidad, es poco menos que inútil”.

Así de contundentes son las conclusiones de las autoridades educativas que trabajan en la elaboración del Marco Nacional de Cualificaciones para las carreras de Educación.

Los expertos indican que en el sistema educativo no hay una cultura de evaluación con enfoque formativo pues los instrumentos vigentes datan de 1986 y son formularios modificados de una primera versión elaborada en 1969.

Explicaron que, según el Estado de la Educación, estos instrumentos son insuficientes para la realimentación y la mejora.

“Una evaluación de los profesionales en Educación apropiada y actualizada a las necesidades del país, y con enfoque formativo y no punitivo, no puede darse adecuadamente sin resultados de aprendizaje contra los cuales contrastar el desempeño de los educadores.

"Similarmente, sin instrumentos de evaluación para profesionales en Educación apropiados, no se pueden diseñar modelos de seguimiento y de acompañamiento a aquellos en ejercicio cuyo resultado de la evaluación formativa así lo indique”, explicaron en un documento sobre el Marco Nacional de Cualificaciones, dado a conocer el 21 de febrero anterior.

En la evaluación del desempeño de 2018, última de la que el Ministerio tiene datos, fueron calificados 63.737 docentes. De ellos, 63.729 obtuvieron una nota de “bueno”, “muy bueno” o “excelente”, y solo ocho tuvieron un desempeño considerado como “inaceptable”o “insuficiente”.

Son los directores quienes evalúan a los educadores. Quienes obtuvieron la calificación de “bueno”, “muy bueno” o “excelente” recibieron el incentivo por desempeño (anualidad) que corresponde a un 1,94% adicional de su salario.

Por año, el MEP paga cerca de ₡147.000 millones en el incentivo de anualidad.

Quienes fueron calificados con un desempeño “inaceptable”o “insuficiente” debieron aportar una justificación debidamente documentada y probatoria, ya que el resultado abre la posibilidad de que el funcionario sea removido de su cargo.

El Marco Nacional pretende definir puntualmente los conocimientos, habilidades blandas y competencias que deben tener los graduados en cada una de las carreras de educación. El objetivo final es mejorar la calidad de la enseñanza en escuelas y colegios.

Justamente, la falta de un instrumento para la evaluación formativa docente fue una de las justificaciones para elaborar este Marco, además de la mala calidad de la educación y la falta de herramientas adecuadas para la contratación de profesionales en esta rama.

En ese documento trabajan autoridades del Consejo Superior de Educación (CSE), el Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Consejo Nacional de Rectores (Conare).

También participan el proyecto Estado de la Educación, el Colegio de Licenciados y Profesores, el Sistema Nacional de Acreditación de Educación Superior (Sinaes), la Unidad de Rectores de las Universidades Privadas, (Unire) y el Servicio Civil.

Consulta a gremios

El MEP explicó que la normativa que regula la evaluación de los funcionarios públicos fue reformada por la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, del 3 de diciembre del 2018.

A raíz de esto, el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (Mideplán) promulgó, el 4 de diciembre del 2019, el reglamento N° 42.087-MP-PLAN, que regula la aplicación de la nueva normativa a los servidores estatales.

“No obstante, esta normativa no considera de manera especial o particular la ‘evaluación del desempeño docente’, el cual, por la naturaleza de la profesión, debe tener un sistema de evaluación diferenciado de otras profesiones de la Administración Pública", señaló Melania Brenes, viceministra Académica del MEP.

“Dado que esa normativa no está adaptada para evaluar el desempeño docente, el MEP está promoviendo una reforma al reglamento a efecto de que podamos evaluar al servicio docente al final del presente año, con una metodología y unos instrumentos apropiados”, aseveró.

La funcionaria indicó que la reforma aún está en estudio y que será remitida al Mideplán próximamente, para su respectiva aprobación.

Brenes fue enfática en que señalar que antes de enviar la reforma al Mideplán todo será consultado de previo con los gremios magisteriales, los cuales se han opuesto en forma reiterada a que exista una nueva evaluación.

Los líderes sindicales de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE), la Asociación Nacional del Educadores (ANDE) y el Sindicato de Educadores Costarricenses (SEC) prefieren que se mantenga la evaluación actual, según dijeron en un comunicado hace un año.

Según Brenes, en lo inmediato, trabajan en la reforma para que se permita realizar una primera evaluación especializada al final del año 2020, con instrumentos y metodología “diferenciada de los que se utilizan para evaluar a otro tipo de profesionales”.

“La diferencia está en que la evaluación docente debe estar directamente relacionada con los planes de estudio que imparten y los resultados obtenidos por los centros educativos donde laboran, lo cual requiere de instrumentos y metodologías de medición diferentes”, manifestó.

A mediano plazo, el MEP también trabaja en crear un “Sistema Integral de Gestión del Desempeño Docente”, que incluya, además de la evaluación periódica, predictores de ingreso a la carrera profesional docente.

Debido a ello, se propondrá en la Ley de Empleo Público, cuya discusión iniciará en los próximos meses en el Congreso una norma especial que autorice al Consejo Superior de Educación a crear dicho sistema, especial para la gestión del desempeño docente que incluya su evaluación.

El Sistema Integral de Gestión del Desempeño Docente define las acciones en el ámbito de la formación inicial, la contratación y el acompañamiento en la profesión con un enfoque de mejora continua. Esperan tenerlo listo a finales de este año, pero, igual, debe ser consultado a los sindicatos.

Para Brenes, una evaluación de desempeño docente ideal sería “una que se dirija a conocer lo necesario y suficiente de la labor del profesional, a través de múltiples instrumentos y mecanismos de verificación, para determinar si su accionar se encuentra de acuerdo con lo esperado en nuestra política educativa y de transformación curricular, así como la definición de su perfil profesional”.

La actual metedología califica la “competencia profesional, la calidad del trabajo, la iniciativa, la comunicación, las relaciones de trabajo, la responsabilidad y la colaboración".

Contrario a los los “excelentes” resultados que año con año obtienen la mayoría de los docentes en esta evaluación, estos no se reflejan en el desempeño de los estudiantes.

La última medición de las pruebas PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, por sus siglas en inglés), dada a conocer en diciembre del año pasado, registró que, a pesar de las reformas curriculares del Ministerio de Educación Pública, la capacitación docente y recursos invertidos, el rendimiento de los estudiantes sigue en caída.

El sétimo Informe del Estado de la Educación, dado a conocer en agosto del 2019, reveló alarmantes resultados de la educación pública que podrían también explicar al bajo desempeño en las pruebas PISA.

Los docentes continúan impartiendo lecciones de la misma forma que hace dos décadas, con clases magistrales; mientras los estudiantes se limitan a copiar de la pizarra y hacer prácticas; la tecnología no se usa.

Desde hace dos años, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) advirtió de que Costa Rica dedica porcentualmente más recursos en educación que los 35 países miembros de la organización sin que sus resultados lo reflejen.