Daniela Cerdas E.. 3 julio
Las lecciones presenciales están suspendidas desde el 16 de marzo, tras la declaración de emergencia nacional, para entonces solo había transcurrido un mes y una semana del curso. Foto: Rafael Pacheco
Las lecciones presenciales están suspendidas desde el 16 de marzo, tras la declaración de emergencia nacional, para entonces solo había transcurrido un mes y una semana del curso. Foto: Rafael Pacheco

Con el aumento de contagios de covid-19 en el país y en medio de una segunda ola, no es “lógico ni congruente” pensar en una reapertura de clases presenciales.

Con esa contundencia respondió este viernes el ministro de Salud, Daniel Salas, ante una consulta sobre el probable regreso a clases en las próximas semanas.

El Ministerio de Educación Pública (MEP) tenía estimado que los alumnos retornaran a las aulas en la segunda quincena de agosto, de forma paulatina. Sin embargo, con el incremento contagios, Salas no lo ve posible.

Además, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) proyecta que el pico de casos de la covid-19 en Costa Rica será en octubre.

“En un escenario en el que estamos teniendo más cantones en alerta naranja y estamos cerrando muchas de las actividades, no es lógico ni congruente pensar en una reapertura de clases.

“Viendo los datos y posibilidades, pero, definitivamente, en medio de una segunda ola y con esta cantidad de casos que estamos teniendo y el impacto en los servicios de salud, no es justamente viable hablar de esto”, manifestó Salas.

Este viernes 3 de julio, se registraron 288 casos nuevos de covid-19. En total, el país registra un acumulado de 4.311 contagios desde marzo y 18 muertes por este virus.

La ministra de Educación, Guiselle Cruz, dijo, tras la declaración de Salas que, de la mano del Ministerio de Salud y del Gobierno, se tomará la decisión de la fecha de regreso, cuando y donde las condiciones estén dadas.

“Tal y como lo hemos venido informando, el ministro de Salud, Daniel Salas y yo, la estrategia Regresar, del Ministerio de Educación, ha sido preparada cuidadosamente para responder a los requerimientos de la cuarta fase de apertura de servicios públicos y privados, donde fueron colocados los centros educativos, a fin de prevenir cualquier riesgo contra la salud de las personas estudiantes, docentes y administrativas”, afirmó la ministra este viernes en la noche.

Las lecciones presenciales están suspendidas desde el pasado 16 de marzo, tras la declaración de emergencia nacional. Para ese entonces, solo había transcurrido un mes y una semana del curso.

La reapertura de las clases presenciales se corre más y más en el calendario debido a la evolución de la pandemia en el país.

Primero se descartó la intención de reanudarlas luego del 13 de julio, a la vuelta de vacaciones de medio año. Luego se habló de capacitación de, al menos, dos semanas para los docentes.

El último escenario para reanudar las lecciones presenciales del que se tuvo conocimiento fue la segunda quincena de agosto.

Lo que sí tiene definido el MEP es que el regreso, sea cuando sea, será paulatino y abarcará solo a un grupo de escuelas y colegios que reúnan las condiciones de infraestructura para garantizar la seguridad sanitaria de alumnos y docentes.

Se evaluará, en ese sentido, la ubicación y el nivel de circulación del nuevo coronavirus en cada distrito.

Aquellos sectores que estén en ese momento bajo alerta naranja, por ejemplo, no regresarían a clases, porque son zonas de alta circulación del virus. En este momento, toda la Gran Área Metropolitana (GAM) está en alerta naranja.

Por cada centro educativo, retornarían al menos dos grados, los cuales serán también sujetos a elección.

Empezarían por los alumnos de colegio de décimo y undécimo y, a partir de ahí, con los demás niveles en grupos de entre 10 y 15 alumnos, según el tamaño de las aulas.

Además, se incluye un protocolo sobre la frecuencia de lavado de manos, el uso de caretas protectoras para los alumnos, docentes y personal y, también, otro específico en caso de aparecer un caso sospechoso.