Daniela Cerdas E.. 3 abril
16/01/2020. GNMedios. Entrevista con la ministra de Educación Guiselle Cruz para sección de Diálogos. Foto: Albert Marín.
16/01/2020. GNMedios. Entrevista con la ministra de Educación Guiselle Cruz para sección de Diálogos. Foto: Albert Marín.

Como parte de las medidas para prevenir la transmisión de covid-19, el Ministerio de Educación Pública (MEP) suspendió de forma indefinida las clases presenciales, es decir, las aulas seguirán vacías por semanas o meses.

Sin embargo, el Ministerio intentará mantener un vínculo entre alumnos y sus maestros con una serie de estrategias mediante las cuales, los primeros podrían estudiar contenidos.

No se trata de educación virtual, como se apura a aclarar la ministra de Educación, Guiselle Cruz, pues, son muchas las limitaciones para que esa modalidad se implemente en el país. Es educación a distancia.

Para Cruz, el nuevo coronavirus ha hecho evidente la necesidad de que se implemente la educación virtual en el sistema educativo.

Estas son algunas consultas que respondió la ministra a La Nación.

¿Está consciente el MEP de que muchos aprendizajes importantes no se van desarrollar durante este periodo de apoyo pedagógico remoto?

―Sí, en el MEP estamos conscientes de las limitaciones que tendrán los estudiantes y los docentes. Aunque nuestra propuesta es amplia, es insuficiente para sustituir la presencia del docente en su clase, la interacción y el desarrollo emocional.

“Estaríamos trabajando una guía de articulación de manera que cuando entren las clases presenciales, la mediación pedagógica pueda enfocarse en contenidos clave”.

¿Cómo asegurar que estas plataformas de apoyo que pone a disposición el MEP, para alumnos y docentes, o las que implementen por aparte los docentes, lleguen a todas las escuelas: hablo de territorios indígenas, barrios marginales, islas, entre otros?

―La crisis nos ha puesto a prueba, y del mismo modo que pudimos llevar la alimentación a todos los rincones del país, también lo haremos con las diversas opciones para los docentes y estudiantes. La estrategia lo que hace es dar herramientas a los docentes para que mantengan el vínculo con sus estudiantes.

“El papel de los directores regionales, supervisores, directores de centros educativos y docentes en general es fundamental, lo mismo que el apoyo de las familias”.

¿Están obligados los docentes a asegurar el contenido diario de aprendizajes a todos sus estudiantes?

―La vocación de los docentes, que ha quedado demostrado en estos últimos días, estoy segura de que sabrá sobreponerse a la adversidad para dar lo mejor de sí mismos y comunicarse con sus estudiantes y brindarles apoyo. Es claro que estamos trabajando en un contexto inédito en el que no se puede tener la pretensión de llevar literalmente el aula a la casa.

“No se puede evaluar de forma tradicional en un contexto extraordinario”.

¿Dependerá de los padres de familia, en gran parte, la educación de los hijos durante este año o lo que dure la emergencia?

―Creo que depende de todos. Nosotros como Ministerio debemos dar la guía, los docentes ofrecer además de sus conocimientos, su apoyo emocional y social, y las familias ser soporte para que las personas estudiantes no pierdan interés en aprender, independientemente de la circunstancia.

¿Por qué no se pueden realizar evaluaciones a los alumnos en esta forma de educación remota?

―No se puede evaluar de forma tradicional en un contexto extraordinario.

¿La situación obligará a otorgar el año automáticamente o a declarar el año desierto? ¿Esas son posibilidades que se ha pensado?

―Vamos tomando decisiones conforme se van dando los acontecimientos, pues es irresponsable pensar en disposiciones tajantes, en medio de un devenir incierto.

¿Viene a ser la pandemia un golpe final a tres años de retraso, pues 2018 y 2019 hubo muchos retrasos por huelga? ¿Cuál será el efecto en esa generación que le tocó estar en las aulas en estos años? ¿Será un generación perdida en lo que a educación se refiere?

“Nosotros como Ministerio debemos dar la guía, los docentes ofrecer además de sus conocimientos, su apoyo emocional y social, y las familias ser soporte para que las personas estudiantes no pierdan interés en aprender, independientemente de la circunstancia”.

―Que haya habido limitaciones no nos da argumentos para decir que es una generación perdida, pues la educación no es solo la acumulación de conocimiento, sino de experiencias, habilidades, valores.

“Sería muy interesante analizar luego de pasada esta situación, el aprendizaje de habilidades de estos estudiantes frente a la incertidumbre, y la resiliencia y perseverancia que debieron desarrollar”.

¿Cuál es el plan de contingencia para compensar este golpe, pasada la emergencia y al reanudarse las clases presenciales?

―Al igual que lo hicimos para los periodos de huelga, elaboramos una guía de articulación que les permitirá a los docentes priorizar los contenidos esenciales que deberán reforzar una vez que se inicien las clases presenciales.

“Además, como todos los años, pero esta vez con mayor cobertura y contenido pedagógico, se llevarán a cabo los talleres de verano, entre el 11 y el 22 de enero de 2021, a fin de que se pueda desarrollar contenidos de aprendizaje junto a actividades recreativas y mantener los comedores abiertos en este plazo”

¿Deja en evidencia de alguna manera, la urgencia de mayor implementación tecnológica en las aulas o a repensar la forma en cómo se dan las clases de ahora en adelante?

―Definitivamente, si bien es cierto, hubiéramos querido ofrecer educación virtual, ha quedado claro que, a pesar de la evidente necesidad de ella, no se ha logrado conjuntar los esfuerzos necesarios desde todos los sectores involucrados.

“Esta experiencia nos está forzando a traer sobre la mesa las necesidades que tantas veces hemos dado a conocer en este campo, y las brechas de acceso existentes. Y, además, nos muestra la ruta hacia dónde debe evolucionar la educación”.

¿Qué mensaje le da la ministra a los docentes, padres de familia y alumnos?

―El mensaje más importante en estos momentos es la necesidad de superar esta pandemia cuidando nuestra salud. Y cuidarla, porque tenemos la esperanza de salir de ella, sin haber perdido el interés por el conocimiento ni la alegría que da aprender siempre cosas nuevas.

“La crisis nos está dando la oportunidad de incorporar nuevas modalidades de aprendizaje, nuevas habilidades, nuevas visiones de mundo. Unidos en esa perspectiva es como podemos hacer más llevadera la situación y salir fortalecidos como seres humanos”.