Irene Vizcaíno.   2 junio
Transportistas de estudiantes de la zona norte realizaron protestas este martes por la mañana. Foto: Reiner Montero

Los transportistas de estudiantes y el Ministerio de Educación Pública llegaron la tarde de este martes a un acuerdo para el pago de una indemnización para los meses de mayo y junio, cuando las aulas continuarán vacías a causa de la pandemia de covid-19.

De acuerdo con lo pactado con la Federación de Pequeños y Medianos Empresarios del Transporte Público, los empresarios que brindan el servicio de traslado de estudiantes recibirán hasta un 45% de lo presupuestado mensualmente para ese fin.

La indemnización aplicará para los meses de mayo y junio porque marzo y abril se les pagó completo, como si hubieran brindado el servicio. Mensualmente, el Ministerio desembolsa entre ¢4.500 y ¢5.000 millones.

Las decisión de suspender las clases presenciales se tomó el 16 de marzo y se prevé que se reanuden luego de las vacaciones de medio año, en julio.

Para Roberto Muñoz Estrada, coordinador de esa organización, más que el porcentaje lo que debían acordar el mecanismo para poder hacer efectivo ese pago.

“Ellos pretendían que nosotros le hiciéramos justificación pero por la estructura de las empresas es muy difícil, hay empresas muy pequeñas, cuesta mucho justificar un salario cuando es una sola persona la que maneja el bus, lava el bus... es trabajador independiente”, explicó Muñoz.

Por eso, dijo, siempre habrá que justificar porque la Contraloría General de la República (CGR) lo exige, pero ahora, los que no puedan por el tamaño de la empresa, presentarán declaraciones juradas.

La Federación agrupa a 1.600 proveedores del servicio para el MEP.

“Les explicamos los trámites a seguir con las juntas de educación y administrativas para seguir las pautas para los reclamos y que los gastos sean acreditados”, expresó por su parte el viceministro administrativo, Steven González, en un comunicado.

Roberto Muñoz explicó, sin embargo, que la indemnización en realidad no llega a cubrir ni los gastos fijos que incluyen salarios, seguro y cargas sociales, mucho menos una ganancia. Sin embargo, dijo, permitirá al menos cobrar alimentos.

“He escuchado historias de empresarios que me llaman llorando ‘no tengo que comer’. Es espantoso, y no todo el mundo puede acceder al bono Proteger”, dijo.

Precisamente, el Ministerio fue claro en que no podían eliminarles por completo el pago aunque no dieran los servicios, porque implicaba un desamparo total que los enviaría a solicitar otras ayudas estatales.

Los transportistas se encargan del traslado de 164.000 alumnos de bajos recursos.