Les dejó cuatro balones que donó el Colegio Metodista, así como los tacos que ella usó en el Campeonato Mundial

Por: Hugo Solano C. 31 marzo, 2014
La habilidosa mediocampista de la Seleccion Nacional despertó la alegría y el entusiasmo entre las y los escolares de su comunidad.
La habilidosa mediocampista de la Seleccion Nacional despertó la alegría y el entusiasmo entre las y los escolares de su comunidad.

Este lunes, los 60 alumnos de la escuela de barrio El Socorro, en Santo Domingo de Heredia, recibieron a una invitada muy particular: su vecina, Gloriana Villalobos, la mediocampista de la Selección femenina de fútbol de Costa Rica que se ganó el corazón de los ticos con su buen desempeño en el Mundial Sub 17.

La directora del centro educativo, Ana Liga Miranda, indicó que se gestionó con los padres la visita de la joven, quien desde que nació vive en esa comunidad.

"Consideramos fundamental invitar a una vecina, que vive a 300 metros de la escuela, para que los chicos vean a una persona que no es lejana y sepan que si uno tiene una meta puede cumplirla", dijo Miranda.

Villalobos contestó las preguntas de los niños, se tomó fotos con ellos y les firmó autógrafos en las camisetas que llevaban, ya que participaban de un festival deportivo como parte de la celebración.

Con algunos de los escolares la futbolista, de 14 años, compartió muchas veces cuando iba a jugar a la plaza del barrio, que está al costado noroeste del Colegio Lincoln. Allí Gloriana desarrolló su amor por el deporte que más aficionados mueve en nuestro país.

Villalobos les dejó cuatro balones (dos de fútbol y dos de voleibol) para las clases de educación física, los cuales fueron donados por el Colegio Metodista, institución donde ella estudia.

También dejó los tacos que usó en los partidos recientemente jugados con la Selección en el Mundial Femenino contra sus similares de Venezuela, Italia y Zambia. Los zapatos serán rifados entre la población estudiantil.

Una de las preguntas que formuló la maestra Mónica Azofeifa fue que cómo hizo para lograr un juego tan ágil y llegar a la Selección Nacional. La jugadora contestó que con mucho sacrificio, ya que ella que desde las 3 a. m. iba a entrenar al proyecto Gol y luego salía para sus clases en el colegio. También destacó el apoyo de sus padres y familiares.

Después de compartir una hora con los niños, Villalobos salió hacia su colegio y hoy espera ver las semifinales del Mundial, donde dos de las escuadras clasificadas (Italia y Venezuela) fueron rivales de la tricolor.

Esta tarde a las 5 p. m. se enfrentarán Venezuela y Japón y a las 8 p. m. juega Italia contra España. Ambos partidos serán en el estadio Edgardo Baltodano, en Liberia.