Daniela Cerdas E.. 18 mayo
Pegados al horno de microondas, a la cocina, al baño, los alumnos de la Escuela de Puerto Humo deben estudiar hacinados. Dinero para construir hay. Foto cortesía de la Escuela Puerto Humo.
Pegados al horno de microondas, a la cocina, al baño, los alumnos de la Escuela de Puerto Humo deben estudiar hacinados. Dinero para construir hay. Foto cortesía de la Escuela Puerto Humo.

Distribuidos entre una pequeña sala, cocina y dos cuartos de una casa de bien social, de 42 metros cuadrados, reciben clases 11 niños quienes integran la Escuela unidocente de Puerto Humo, ubicada en Nicoya, Guanacaste

En los pupitres donde reciben lecciones, también comen su almuerzo los alumnos; apiñados y ahogados de calor.

La escuela quedó inhabitable tras haber sido destruida por el terremoto de Nicoya de 7,6 grados, del 5 de setiembre del 2012.

En ese entonces, el centro quedó inservible, era un peligro que los alumnos siguieran recibiendo lecciones allí. Sin embargo, el peligro solo se trasladó de lugar.

Los menores llevan seis años recibiendo clases en esta pequeña casa, por ejemplo, uno de los pupitres donde está un menor está ubicado a la par de la la estufa donde se cocinan los alimentos.

“Estamos en estado precario. Han sido años demasiado desesperantes porque el calor que hace en esa casa en verano llega a los 41 grados, es insoportable. Estamos a la orilla del río Tempisque, cuando llueve tenemos brote de zancudos, es increíble estar ahí. Nos pican zancudos, purrujas y bocones.Ya es demasiado”, contó el director del centro, Wilfrido Silva.

La pequeña casa se las alquilan en ¢80.000. Sin embargo, la Junta de Educación de la escuela tiene ¢75 millones, desde hace cuatro años, para poder construir su propio centro y dejar de pasar estas incomodidades. También tienen un terreno donado por la municipalidad.

Sin embargo, no han tenido el apoyo de la Dirección de Infraestructura y Equipamiento Educactivo (DIEE) del Ministerio de Educación Pública (MEP) para ejecutar esos fondos.

“Los padres de familia están cansados de esperar y ver a sus hijos recibiendo lecciones así. Hay dinero pero nadie del MEP llega a visitarnos. En todos estos años los procesos se han quedado ahí. En el momento del terremoto, era una emergencia pero no se le dio la prioridad”, relató el funcionario.

La DIEE no ha podido darles un nuevo centro a los niños de esta escuela ni a los de 38 centros más que fueron dañados por el terremoto en Guanacaste y Puntarenas. Esta historia forma parte del reportaje donde se reportó esa situación.

Según el MEP, la escuela Puerto Humo esta “por iniciar obras”. Sin embargo, eso está solo en los registros del DIEE pues del caso no se sabe nada en la escuela Puerto Humo desde hace dos años.

En el centro educativo de Puerto Humo, que opera en una casita de 42 metros, la temperatura llega hasta 41 grados. Foto cortesía de la escuela
En el centro educativo de Puerto Humo, que opera en una casita de 42 metros, la temperatura llega hasta 41 grados. Foto cortesía de la escuela