Por: Daniela Cerdas E..   26 abril
26/04/2018. Édgar Mora, de 51 años, es periodista egresado de la Universidad Latina de Costa Rica y tiene una maestría en administración pública de la Universidad de Harvard . Fotos Melissa Fernández

Para Édgar Mora Altamirano, nuevo ministro de Educación, sí es comparable manejar una municipalidad con el Ministerio de Educación Pública (MEP), el cual tiene la planilla más grande del país: 85.140 funcionarios.

Este periodista, egresado de la Universidad Latina de Costa Rica y con una maestría en Administración Pública de la Universidad de Harvard, afirma no estar asustado para asumir este nuevo reto, tras 11 años de experiencia como alcalde de la Municipalidad de Curridabat.

Ver más!

Asegura tener trayectoria en el manejo de "sistemas complejos" y cree que lo ha hecho bien.

Este jueves, Mora concedió una entrevista a La Nación luego de ser anunciado, por el presidente electo Carlos Alvarado, como nuevo ministro del MEP en una actividad realizada en en el auditorio de la Escuela Buenaventura Corrales, en el centro de San José.

-¿Qué atestados tiene usted para ocupar la silla de Educación?

-Yo he sido alcalde de un sistema complejo que es una ciudad de 75.000 habitantes. Ahí los ciudadanos producimos miles de contingencias diarias porque nos hemos acostumbrado a ser actores del desarrollo muy activos, muy autónomos.

"Los sistemas complejos requieren de habilidades particulares para ser gobernados y una de ellas es, casualmente, entender que el pegamento de las acciones tiene que ser siempre la pedagogía. Gobernar una ciudad como Curridabat significa recurrir a la pedagogía todos los días, es decir, limar nuestras diferencias morales a partir del conocimiento de la utilización de datos, de la narración de las historias de las personas, del rediseño de las experiencias y finalmente de la presentación gráfica de todo eso. Todo eso requiere de un marco pedagógico importante.

"El Ministerio está completo de maestros y maestras altamente especializados, la mayoría de ellos. Yo no soy maestro ni soy profesor, pero sé aprender y sé enseñar. Es muy importante esto: El ministro es un recurso escaso, solo uno. Si yo fuera maestro o profesor, posiblemente tendría muchos conflictos de interés en relación a lo que sé, no porque quiera hacer daño al MEP, si no porque los seres humanos nos parcializamos a nuestro favor de manera muy natural.

"Entonces, esta idea del presidente de traer a alguien desde afuera con ojos distintos, que sí sabe manejar sistemas complejos y que lo ha hecho bien, a mí me capturó la imaginación y casualmente, según me dice el señor presidente, don Carlos Alvarado, esa imaginación, es la que él quiere aplicar en el MEP".

-¿Es comparable para usted liderar una municipalidad con el MEP, que tiene la planilla más grande del país y tiene una de las mayores responsabilidades, la educación del país?

-Bueno, si se le ve como un sistema complejo, uno y otro, sí son comparables. Yo llevo 11 años de ser alcalde y no hay un solo día en que ningún ciudadano haya dejado de manifestarse, es decir, yo los siento a todos.

"El problema de los sistemas complejos es si son responsivos o no. Responsivos quiere decir que si se les toca, reaccionan. Cada una de las escuelas es la terminación nerviosa de nuestro sistema, de nuestro cuerpo como país. Todas las escuelas con sus maestros y estudiantes conforman ese sistema nervioso y de ese sistema nervioso dependemos para agregar demanda, para las políticas públicas, no solo actuales, si no futuras, porque de ahí viene la capacidad intelectual, la capacidad afectiva, la capacidad de comprender al otro, la capacidad de meditar; viene casualmente de ese entrenamiento de esa actividad que hacemos en las escuelas.

"En algún momento, si lo hacemos mal, la jarana sale cara. Mi propósito es administrar un sistema complejo como lo he hecho, en ese sentido sí son comparables. Por supuesto, los problemas son diferentes y habrá que ser responsivo a distintas cosas, pero si usted lo que quiere es saber si yo estoy asustado, pues no, estoy muy feliz"

-¿Por qué aceptó dirigir el MEP? ¿Qué plan tiene?

-Yo acepté casualmente porque me parece que es muy importante que durante algunos años podamos intervenir en las experiencias que viven los maestros, es decir, rediseñar cuál es esa experiencia, rediseñar la experiencia que vive el estudiante; muy importante, rediseñar la experiencia que vive la estudiante y, a través de metodologías de diseño de experiencias y de interacciones, intentar agregar demanda para que esa demanda se manifieste de manera clara y no haya una única voz en el sistema educativo nacional, que es la voz de la oferta.

Ver más!

"Es decir, este es un sistema, como muchos del Gobierno nacional, que solamente se han ocupado de producir oferta y no de agregar demanda. Las municipalidades, en cambio, vivimos de la demanda. Yo soy un especialista en agregación de demanda, a mí me encanta eso, me encanta pensar en la posibilidad de que las familias completas produzcan demandas educativas porque introducir a ese ciudadano dentro del sistema, a través de formas ordenadas y sin perjudicar de ninguna manera a los profesores y maestros, si no hacerlo de manera armoniosa, eso es lo que produciría incentivos de cambio en la oferta porque la oferta misma perse no necesariamente debe tener incentivos para transformarse".

-¿Cuál va a ser su primera acción cuando llegue al MEP?

-Mi primera acción va a ser recorrer la distancia que hay entre mi casa y el Ministerio en bus porque no tengo carro hasta que me designen uno. Entender perfectamente cuál es la situación de mi despacho y muy rápidamente tomar decisiones sobre puntos muy importantes que supongo doña Sonia Marta Mora (actual ministra), que es una de las personas más responsables que he conocido yo en mi vida porque he sido socio de ella siendo yo alcalde con los colegios y escuelas de la comunidad, tiene preparado para mí.

-¿Qué proyecto de la actual administración del MEP va usted a retomar?

-Hay un proyecto que hicimos juntos, que es un proyecto de enseñanza de empatía como una estrategia para combatir el bulliyng escolar.

"Curridabat identificó este programa en Canadá, lo trajo, lo ofreció al MEP, el MEP aceptó que hiciéramos juntos un prototipo del proyecto. Esto lo financió Curridabat. El prototipo fue exitosísimo, se redujo dramáticamente el bullying en las escuelas a través de la utilización de esa metodología y, posiblemente, una de mis primeras decisiones es trasladar ese prototipo gradualmente a otras escuelas, mantenerlo en las de Curridabat que es donde nació, y empezar a distribuirlo a lo largo del país"

El MEP pagará este año más pluses que salario. ¿Se animaría a revisar estos beneficios ante el déficit fiscal que enfrenta el país?

"Bueno, el déficit fiscal es una obligación de todos para revisar. Efectivamente, no será una decisión unilateral del MEP la que se tome en relación al empleo público y el déficit fiscal. Me siento muy bien acompañado en el gabinete por doña Rocío Aguilar y por más personas especialistas en macroeconomía y microeconomía y seguramente va a ser una decisión colegiada, todas las decisiones que se tomen al respecto.

"Yo sí creo que es importante resaltar que si la educación tienen un valor, es el de enseñar, que existe la corresponsabilidad que eso es lo que diferencia al ciudadano del beneficiario, del cliente del consumidor o del administrado. El ciudadano es distinto a eso porque es corresponsable y será mi propósito durante estos cuatro años hacer crecer la cultura de corresponsabilidad en el país".

¿Cómo debe educarse a un niño o un adolescente? ¿Cuál es su visión de educación para niños y adolescentes?

-Usted sabe que la ciencia dice que un niño que vive en angustia, muy difícilmente va a tener una buena vida por más que se esfuerce. Es decir, escuela es todo lo que hay bajo el sol y, debajo del sol, para tratar a los niños y los adolescentes, lo que debe prevalecer es el amor.

"El amor positivo es la visión que la educación debería de trasladar de generación en generación y esto, por razones prácticas y materiales. Es decir, el determinante fundamental de una vida miserable no es la pobreza, es la angustia y el desempleo y esos dos factores no tienen peor enemigo que la buena educación. La educación que es buena, es la educación amorosa".

-¿Qué conoce de las condiciones de infraestructura educativa del país?

-Bueno, yo he sido alcalde y también veo mis escuelas y las de otras alcaldías y las de otras municipalidades. Sé que la infraestructura educativa es una enorme oportunidad. Tengo quejas serias sobre la infraestructura educativa porque las he visto como alcalde.

"Voy a poner un caso. Cuando yo empecé a ser alcalde en la escuela de Tirrases había una batería de baño para 95 chicos, es decir, para ir al baño tenían que darse de pescozones. Eso lo cambió la Municipalidad aportando baterías de baño junto con la sociedad civil de Curridabat.

"Es decir, yo tengo serias quejas como ciudadano de la infraestructura educativa. También tengo otra queja: la infraestructura educativa no es como esto que estamos viendo aquí (el Edificio Metálico) símbolos de arquitectura, hitos urbanos importantes. Es decir, la infraestructura educativa se hizo muy pobre por muchos años, se hizo sin arquitectos y sin arquitectura y es necesario recoger la idea y la noción de que la escuela es esa terminación nerviosa de todos el país. Es decir, donde hay una escuela, hay una terminación nerviosa y esa terminación nerviosa debe ser lo más grandiosa que el espacio pueda producir".

-Las Juntas de Educación tienen ¢158.000 millones engavetados en caja única. ¿Cómo apurar y aprovechar semejante cantidad de dinero?

-Es muy importante reconocer que los nombramientos que hacen las municipalidades de las juntas pueden ser deficientes. Las probabilidades de que las personas equivocadas sean seleccionadas para las juntas es muy alta y eso no tienen necesariamente que ver con quienes nombran ni con la voluntad de las leyes, tiene que ver con el clientelismo político.

"Yo que he sido alcalde he visto el nombramiento de un montón de juntas y yo sé cuál es la diferencia entre el nombramiento de una buena junta y de una mala junta. Fundamentalmente, cuando la política electoral partidista se mete en el nombramiento de juntas, las cosas salen mal, pero eso lo tenemos que aprender, eso lo tenemos que conciliar, eso lo tenemos que discutir.

"Posiblemente, haya que transformar los reglamentos de las juntas y, si no fuera ese el caso, sí hay que capacitar intensamente, hay mucha ayuda del sector privado en la mejora de juntas y eso el MEP debería de potenciarlo a un nivel todavía mayor".

-La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) afirma que en el país se invierte mucho en educación y no hay avances. ¿Cómo cambiar esa realidad?

-Es necesario darse cuenta de que la formación del profesor y del maestro debe mejorar sustantivamente, es decir, yo también como ciudadano veo la inversión que hacemos que es la mayor del mundo prácticamente, porcentualmente hablando, y sin embargo, los resultados no son los mejores y me da mucha tristeza y parte de esa tristeza es porque estoy aquí.

"Ese es un buque que voy a poner a navegar y, posiblemente, no llegue a puerto porque toma tiempo, pero yo he sido uno de 40 alcaldes que la OCDE nombró como champion mayors de una campaña que llaman Inclusive routes in cities y, fundamentalmente, nos hemos dedicado a estudiar la inclusión y las mejoras educativas que se tiene que dar, no solo en educación académica, si no en habilidades y capacidades para poder sacar adelante estas cifras.

"Ahora hay que tomar en cuenta que el 80% de los profesores están formándose en universidades privadas; eso significa que eso tiene una luz especial, es decir, hay que ir a trabajar con las universidades privadas para que mejoren sus posibilidades de ofrecer educación de calidad a los futuros profesores. Yo me he encontrado en Curridabat profesores de Inglés que no hablan Inglés".

-Pero ya hay un proyecto de ley de reforma al Consejo Nacional de Educación Superior (Conesup).

-Bueno, puede haber una reforma al Conesup pero si hay algo que revisar, habrá que revisarlo.

¿Cuál es su criterio sobre los programas de sexualidad?

-A mí me parece que el programa de afectividad debe comprender estas nociones de poder que tenemos entre los seres humanos en una sociedad como la costarricense."

"Vea, una muchacha de 17 o 18 años de Curridabat tarda la mitad del tiempo que un muchacho de la misma edad recorriendo la distancia que hay entre su casa y la parada del bus. Eso es porque ustedes las muchachas saben que la calle es hostil a ustedes, eso tiene que ver con poder.

"Es decir, es hostil ¿por qué? Porque otros se apoderan de la calle y se apoderan de manera autoritaria y grosera. Eso significa que nosotros en Costa Rica tenemos que regular y aprender a tener relaciones de poder porque siempre van a haber de otra manera, guiadas por el entusiasmo, por la ternura, por la concentración la calma y la apertura.

"Ese es el verdadero poder que necesitamos. Entonces, esa es mi posición, todo lo que ayude a eso, la sexualidad por supuesto. Esta elección pasada dejó claro que la sexualidad es un tema político tanto si les gusta como si no. Don Rodolfo Piza y don Carlos firmaron un acuerdo en relación a la revisión de las guías, que es un instrumento del programa, y yo lo voy a aplicar".