Por: Irene Rodríguez.   8 marzo
Lucía Jiménez, Maricruz Vásquez, Ingrid Salazar y Marianne Peña son las cuatro estudiantes que irán a la Olimpiada Europea Femenina de Matemática, que se celebrará en abril próximo en Florencia, Italia.

Cuatro jóvenes costarricenses se preparan para viajar a Florencia, Italia el próximo mes y participar en la Olimpiada Europea Femenina de Matemática (EMOG, por sus siglas en inglés).

Ellas son Ingrid Salazar, de 16 años y Maricruz Vásquez, de 15 años (ambas estudiantes del colegio Científico Bilingüe Reina de los Ángeles), Marianne Peña, de 17 años y alumna del colegio Iribó y Lucía Jiménez, de 15 años y quien estudia en el Colegio de Orientación Tecnológica de Barbacoas de Puriscal.

Para Salazar y para Peña esta es la segunda vez que participarán en esta competencia, pues el año pasado viajaron a Zurich, Suiza para medir sus conocimientos. Sin embargo, las cuatro ya han sido medallistas en olimpiadas nacionales.

Estas justas admiten desde hace cinco años a participantes de otros continentes. En total, se esperan más de 400 jóvenes con altos niveles de conocimiento y desempeño en esta rama del conocimiento.

"Desde pequeña me ha interesado la matemática porque es como un idioma universal que siempre ha existido. La matemática es el centro de todas las ciencias por lo que estará ligada a todo progreso en el futuro. Para mí las mujeres matemáticas y científicas han sido una inspiración, porque representan la determinación, el empeño y el esfuerzo que se necesita para alcanzar nuestros objetivos", señaló Vásquez.

El propósito de esta competición es motivar a cada vez más mujeres a participar en campos relacionados con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática (STEM, por sus siglas en inglés).

Se estima que el promedio de mujeres en las competencias de matemática en el mundo ronda el 10%, debido a la falta de incentivos para las muchachas.

"La participación de las mujeres en la matemática es sumamente importante. ¿Por qué? Es simplemente una cuestión de números: entre más cabezas piensen, más innovación habrá. Las mujeres tenemos muchas capacidades que pueden enriquecer a la matemática. Tenemos una increíble habilidad para resolver problemas y tener nuevas ideas de las que se beneficiaría mucho el mundo", manifestó Peña.

Jiménez agregó: "Creo que a todas las personas se les debería motivar en la participación de la matemática, pero actualmente la participación de las mujeres es inferior que la de los hombres por lo que es sumamente necesario incentivarlas, sobre todo en las instituciones públicas donde se recibe menos apoyo".

Para concursar, las estudiantes deben primero ubicarse entre los 100 primeros lugares en alguna de las justas organizadas por el Programa de Olimpiadas Costarricenses de Matemática (Olcoma) y hacer un examen para la EGMO donde invitan a las mejores cuatro calificaciones.

Estos exámenes tienen una duración aproximada de nueve horas y les permite medirse con países como Brasil, México y Perú, líderes en el campo.

Ya una vez en Florencia, las muchachas tendrán que resolver tres problemas en diferentes áreas: álgebra, geometría y teoría numérica. También tendrán oportunidad de compartir con las jóvenes de otros países su pasión por la matemática y por qué es tan importante para ellas.

"Yo veo las matemáticas en el futuro como una herramienta que podemos utilizar para progresar como humanidad y para descifrar algunos enigmas que aún no podemos resolver", expresó Salazar.

Las jóvenes cuentan con el patrocinio de la Zona Franca Coyol.