Educación

Contraloría revela fracaso de programas de radio y televisión implementados por el MEP en pandemia

86,3% de docentes admiten que utilizaron “muy pocas veces, o no utilizaron” segmentos televisivos y un 95,64% indica que “usó poco” los de radio

La Contraloría General de la República (CGR) reveló, este lunes, la poca aceptación y alcance que tiene el programa “Aprendo en Casa TV” que implementó el Ministerio de Educación Pública (MEP) como parte de la estrategia de educación a distancia que implementó durante la pandemia.

El MEP echó a andar dicha iniciativa en octubre del año anterior, en alianza con el Sistema Nacional de Radio y Televisión (Sinart), debido a que cerca de 400.000 alumnos carecían de dispositivos e Internet para estudiar y mantener el contacto con sus docentes.

Según la Contraloría, la cartera solo cuenta con datos de audiencia suministrados por el Sinart y con los resultados de una consulta realizada al personal docente, en diciembre del 2020, la cual solo obtuvo respuesta del 4,9% (3.009) de los educadores.

Debido a lo anterior, la entidad realizó una encuesta propia sobre el alcance de “Aprendo en Casa TV”. A la pregunta sobre la frecuencia de uso de los programas de televisión, el 86,3% de los educadores consultados dijo haberlo utilizado “muy pocas veces, o no los utilizó”.

En el caso de programas de radio que forman parte de la estrategia, el 95,64% aseguró que los utilizó poco o que no tuvo su uso como alternativa.

“Lo anterior en virtud de que, según los docentes, ‘los contenidos no se adaptaban a los requerimientos del curso lectivo’, ‘los estudiantes no escuchan radio’, ‘había poco interés de la familia:, o que ‘los horarios de difusión no eran atractivos’, entre otros aspectos”, afirma la Contraloría en un informe sobre las acciones aplicadas por el MEP en la educación primaria durante la pandemia.

El programa académico a distancia incluye segmentos educativos en espacios televisivos como “Café Nacional” y “Plaza Sésamo” en Sinart (canal 13); “Aprendo en Casa TV” por Repretel (canal 4 y 11); así como el programa “¡Juguemos!”, producido por la Universidad Estatal a Distancia (UNED), y transmitido por canales asociados a la Cámara Nacional de Radio y Televisión.

Por su parte, la oferta radial contiene programas como “Aventura Bikëtsö”, para estudiantes de preescolar y primaria y transmitido por más de 26 emisoras aliadas; así como “Vocación Docente”, el cual consiste en un espacio para orientar la labor de los educadores en el país.

Los resultados obtenidos por la Contraloría coinciden con el estudio que hizo el MEP en el 2020. De dicho estudio se desprende que el 36,2% de los docentes consultados no vieron los programas y que el 18,3% no promovieron que sus estudiantes los observaran.

“En cuanto a la frecuencia, el 33,1% indicó que casi nadie los ve (menos del 20% de los estudiantes), mientras que el 31,2% indicó que los ve una minoría (entre el 20-40% de los estudiantes)”, indicó el informe de la entidad contralora.

La CGR consideró que estos resultados ocurren debido a la ausencia de mecanismos que permitan al MEP disponer de información detallada sobre la efectividad de las acciones que se implementan para consolidar la adaptabilidad del servicio de educación primaria.

A pesar del limitado alcance que tiene la estrategia y los pocos datos de seguimiento, Sinart y el MEP ampliaron la programación educativa en Canal 13. Desde el pasado 16 de agosto se amplio de cinco a 22 horas a la semana la transmisión de materiales para la población estudiantil.

En una respuesta enviada la tardes de este lunes, el Ministerio de Educación alegó que el informe de la Contraloría analiza el proceso educativo “sin considerar a cabalidad” el contexto de pandemia por covid-19 al que enfrentó el servicio educativo.

Melania Brenes, viceministra Académica de dicha cartera, aseveró que las políticas educativas se monitorean con insumos de más amplia escala que se están aplicando en este momento.

Otras falencias

La falta de datos en el MEP sobre la efectividad de las acciones aplicadas para adaptar el servicio de educación primaria durante la pandemia, también fue criticado por la Contraloría.

En su informe, la CGR señaló que el Ministerio no tiene información sobre el nivel de entrega efectiva de las Guías de Trabajo Autónomo, principal herramienta para apoyar el proceso de enseñanza a distancia durante la emergencia. Se desconoce, por ejemplo, si estos materiales se entregaron a la totalidad de la población estudiantil y la frecuencia de uso de los distintos medios de entrega.

Además, dicha cartera carece de información estadística sobre los niveles y direcciones regionales a las que pertenecen los docentes que participan en las actividades de capacitación masiva que se realizaron durante la pandemia. Solo se tiene registro de la cantidad total de asistentes.

Con respecto al plan de nivelación para desarrollar contenidos prioritarios que no se impartieron a los estudiantes, señaló que el MEP no cuenta con insumos para establecer acciones sustentadas en información sobre los aprendizajes efectivamente impartidos y los niveles de logro alcanzados.

Al respecto, la Contraloría indicó que el Ministerio carece de mecanismos para recopilar información que permita evaluar las brechas de aprendizaje generadas por la emergencia sanitaria y el nivel de logro obtenido por el estudiantado entre 2020 y 2021.

“Las acciones implementadas para abordar el rezago educativo no se sustentan sobre una base diagnóstica y estratégica -la cual aún no se ha recabado y procesado en su totalidad- sino que su atención se ha centrado en facilitar la planeación docente y articular los aprendizajes base, sin que se evidencien acciones para recuperar los aprendizajes no impartido”, indica el informe.

Para la CGR, lo anterior constituye una fuente de creación de desigualdades para el estudiantado, que a su criterio pueden constituir a mediano plazo barreras de acceso a mayores grados académicos y a mejores oportunidades en el mercado laboral, lo que compromete sus niveles de ingreso y aumenta el riesgo de pobreza.

Por otra parte, el documento señala que el MEP utiliza un registro de alertas tempranas para identificar, atender y monitorear aquellos alumnos en riesgo de exclusión, pero señaló no cuenta con información respecto a su efectividad, es decir, si la persona permaneció o salió del sistema.

La falta de datos, según la Contraloría, incide en la toma de decisiones estratégicas y oportunas, pues estas se basan en información limitada sobre el cumplimiento de los objetivos, el aseguramiento en las responsabilidades de los actores del sistema educativo, y la orientación efectiva de los recursos.

Sobre esto, la viceministra Melania Brenes manifestó que en los procesos de monitoreo realizados por el MEP una mayoría de directores y supervisores reportan el cumplimiento “a cabalidad” de entrega de las GTA en los centros educativos.

Brenes sostuvo que las políticas educativas se monitorean con insumos de más amplia escala, como la evaluación estandarizada o los indicadores intra anuales de exclusión educativa.

“Por esta razón, en este ciclo lectivo 2021, se desarrolló el Sistema para la Recopilación y Sistematización de los Aprendizajes (Sirimep) que, en este primer semestre 2021, permitió el registro de evaluación de los aprendizajes y envío de informes Descriptivos de Logro”, aseveró.

Además, la funcionaria afirmó que la aplicación de las pruebas nacionales FARO (Fortalecimiento de Aprendizajes para la Renovación de Oportunidades), programadas para noviembre y diciembre, permitirán conocer con detalle los niveles de logro de los aprendizajes alcanzados.