Daniela Cerdas E.. 9 septiembre
Las universidades realizarán un censo nacional que dé a conocer el estado actual de los centros educativos y sus necesidades. Esta fotografía es de los estudiantes del Liceo Rural de Agua Zarcas los cuales se vieron obligados a trasladarse a la escuela de la misma zona. Tuvieron que hacer estas aulas para que los estudiantes del colegio pueden recibir clases. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal
Las universidades realizarán un censo nacional que dé a conocer el estado actual de los centros educativos y sus necesidades. Esta fotografía es de los estudiantes del Liceo Rural de Agua Zarcas los cuales se vieron obligados a trasladarse a la escuela de la misma zona. Tuvieron que hacer estas aulas para que los estudiantes del colegio pueden recibir clases. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

Ayudar al MEP a elaborar instrumentos para la evaluación de los educadores, diseñar pruebas de idoneidad para contratar y colaborar en la formulación de los perfiles docentes son algunos de los compromisos que adquirió el Consejo Nacional de Rectores (Conare) y las universidades estatales para mejorar la calidad de los maestros y la educación del país.

El estudio Desafíos de la Educación en Costa Rica y los Aportes de las Universidades Públicas, realizado por Conare, se basa en el análisis de los siete informes del Estado de la Educación. Registra las deficiencias del sistema educativo y las propuestas de las universidades estatales y el Ministerio de Educación Pública (MEP) para atenderlas.

El plan, que incluye 16 compromisos en total, fue dado a conocer este lunes.

El sétimo informe Estado de la Educación, presentado en agosto, reveló alarmantes resultados en el sector en materia de contratación docente por parte del Ministerio; sobreoferta de carreras de educación, la mayoría sin acreditar ; y la resistencia de los docentes a aplicar los nuevos programas de Español y Matemáticas por lo que imparten lecciones de forma tradicional.

También reveló que, en preescolar, por ejemplo, los niños terminan el curso lectivo con los mismos aprendizajes que tenían a su ingreso y que hay 53.000 adolescentes, entre 12 y 16 años, que están fuera del sistema educativo y que muchos de los que están cursan un nivel inferior al que les corresponde.

En un intento por dar respuesta, el Conare dividió las áreas de atención en cuatro ejes: acceso al sistema, calidad docente, infraestructura, y gestión del sistema. Se proponen acciones específicas que las universidades, en virtud de sus competencias y capacidades, pueden apoyar o implementar.

Así, las universidades contribuirán a elaborar un marco nacional de cualificación docente que definirá el perfil ideal de los egresados de las carreras de educación, independientemente de la universidad de procedencia.

La educación pública universitaria levanta la mano y pone a disposición del estudiantado sus recursos, trabajo y expertiz. La actual situación fiscal requiere que todos los partícipes de nuestra sociedad se involucren y agoten de manera creativa y consolidada los cambios que hemos venido implementando”. Guiselle Cruz, ministra de Educación.

Además, se comprometieron a diseñar pruebas de idoneidad docente para la aplicación por parte del Servicio Civil en los procesos de contratación de docentes por parte del MEP.

“Esto es un tema relevante que le permitirá al país progresar en la selección del personal docente más talentoso para ir a las aulas”, explicó el estudio.

Según el Conare, de 10.000 docentes que se gradúan por año, 7.000 obtuvieron su diploma en una universidad privada.

“Evidencia la necesidad de establecer un trabajo conjunto, articulado con las instituciones de educación superior privada”, indicó el Consejo.

Las universidades apoyarán al MEP en la elaboración de instrumentos de evaluación docente y a formar profesionales en nuevas especialidades técnicas y para atender la oferta de preescolar en zonas vulnerables.

Además, crearán un programa de mentores universitarios para apoyar a los docentes en las aulas.

Infraestructura

En el tema de infraestructura educativa, las universidades realizarán un censo nacional que permita conocer el estado actual de los centros educativos y sus necesidades.

“Constituye un insumo fundamental para formular políticas de desarrollo y mantenimiento de la infraestructura en los últimos años”, resaltó al Conare.

Para iniciar la ejecución del plan, se cuenta con un grupo conformado por los decanos y las decanas de las universidades públicas y las autoridades del MEP, quienes desde antes trabajan en la articulación para poner en marcha el plan.

Henning Jensen, rector de la Universidad de Costa Rica (UCR) y presidente de Conare, recordó que los esfuerzos de educación en Costa Rica han marcado una diferencia, lo que implica una grna responsabilidad para muchos sectores, con el fin de consolidar el sistema.

"Las universidades públicas hemos llevado a cabo acciones para apoyar la educación en etapas previas a la universitaria, por este motivo, el presidente de la República, Carlos Alvarado, y el anterior ministro de Educación (Edgar Mora) nos solicitaron a los rectores realizar una propuesta que contribuya a superar algunos de los desafíos que enfrenta el sistema educativo nacional en las etapas de preescolar primaria y secundaria”, manifestó.

Otros apoyos

El rendimiento del país diagnosticado por el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA), realizado por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), en 2015, evidenció que Costa Rica retrocedió en el rendimiento en Matemáticas, Ciencias y Lectura, con respecto a las pruebas aplicadas en el 2012.

Las puntuaciones ubicaron muy por debajo del promedio de la Organización, naciones que invierten mucho menos en educación obtuvieron mejores resultados.

El Conare propuso usar la información que arrojan las pruebas PISA y las que arrojarán las pruebas FARO (Fortalecimiento de Aprendizajes para la Renovación de Oportunidades) para diseñar planes de mejora del trabajo en las aulas por parte de los docentes y mejorar las prácticas en el aula para incrementar los resultados positivos.

También, las universidades se comprometieron a apoyar al Ministerio en el diseño y aplicación de una herramienta que reúna todo el expediente del alumno: notas y trayectoria educativa.

“La educación pública universitaria levanta la mano y pone a disposición del estudiantado sus recursos, trabajo y expertiz. La actual situación fiscal requiere que todos los partícipes de nuestra sociedad se involucren y agoten de manera creativa y consolidada los cambios que hemos venido implementando”, dijo la ministra de Educación, Guiselle Cruz.

Además:

  • Implementar programas de formación continúa para directores, supervisores y juntas de educación.
  • Fortalecer mecanismos de información sobre la oferta y desempeño de la educación superior.
  • Ayudar a establecer un foro nacional permanente de políticas y calidad superior
  • Elaborar escenarios futuros que apoyen el diseño de políticas educativas y ejercicios de planificación a mediano plazo tomando en cuenta la transición demográfica, edad, zonas, etc.