Joselyne Ugarte. 1 noviembre, 2018
Celina Pérez, vecina de Los Chiles, lleva a su bebé a los exámenes. Con ella su compañero y padre de la niña, Óscar Acevedo. Foto cortesía

Celina Pérez estaba decidida a hacer las pruebas de bachillerato, aun cuando tuviera que hacerlo con su hija de días de nacida en brazos.

Esta alumna del Liceo de Pavón, en Los Chiles de Alajuela, dijo a luz a Itzel Sofia el jueves 25 de octubre. Seis días más tarde, el 31, llegó a hacer el examen de Matemáticas que fue suspendido debido a que se filtró en redes sociales.

Este jueves llegó a hacer Estudios Sociales.

La muchacha de 19 años y vecina de Cóbano de Los Chiles no pudo hacer Español porque, dice que, como no tenía teléfono celular no supo si el autobús que da el transporte al colegio pasaría ese día. Su casa queda a unos 10 kilómetros de la institución.

“Como se suponía que los profesores estaban en huelga no se sabía si iba a entrar (el bus). Ayer (miércoles) sí fui, como ya había conseguido un teléfono llamé a unas compañeras y me dijeron que había entrado el bus normal”, contó.

La joven madre reconoce que no ha sido fácil prepararse para los exámenes. Desde setiembre que inició la huelga tuvo que empezar a estudiar sola mientras esperaba la llegada de su hija.

“Apenas los profesores salieron a huelga, ahí he estado estudiando yo sola, porque quién me podía ayudar. Quería ir a unos centros pero, la calle estaba destrozada, había mucho lodo y se me hacía difícil salir y acá para salir en moto y entrar, uno debe pagar ¢2.000. No es fácil salir hasta San Antonio para luego agarrar bus a los centros que se hacen en Pavón”, relató la joven, quien en este momento se encuentra en la casa de una tía, mientras pasa la “cuarentena”.

Ahora tiene que distribuir su tiempo entre repasar y atender a la recién nacida. Estos días que va a hacer los exámenes tiene que levantarse a eso de las 5 a. m. para preparar los bolsos y dejarle leche.

“Obviamente, uno no tiene el mismo tiempo para estar estudiando, tengo que estar atenta a ella por cualquier cosa”, relató.

La joven vive en unión libre con el papá de la niña, Óscar Acevedo, quien tiene 27 años y desde hace tres es su pareja. Él se desempeña como peón en una empresa piñera.

En estos días, es él quien la acompaña al colegio para cuidar a la bebé mientras ella hace los exámenes. Durante las tres horas que duran las pruebas, los docentes le dan la oportunidad de salir a alimentar a la niña o cambiarle los pañales.

Celina cree estar muy preparada para el examen que realizaría este viernes, pero que aún así intentaría hacer lo mejor repasando en los libros.

El sueño de Pérez es tener su título de bachillerato lo antes posible e iniciar una carrera técnica para convertirse en chef.

“Hay que seguir adelante y hacer todo el esfuerzo. Por lo menos ya el quinto lo tengo, solo falta ‘bachi’ y decir que tengo el título, pero ¿para qué preocuparse? Mejor seguir adelante y pulsearla”, finalizó Pérez.

Óscar, su compañero, la apoya en el cuido de la niña durante los días de bachillerato. Foto cortesía

Datos del Instituto de Estadísticas y Censos del 2017 y de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), revelaron un descenso significativo de embarazo en adolescente.

Mientras en el 2012, el 19,4 % de los bebés nacidos en ese periodo fueron hijos de madres adolescentes, en el 2017, ese indicador alcanzó el 14,7%, el más bajo registrado en en el país.