Juan Fernando Lara Salas.   9 mayo
Gabriela Cruz Thompson este viernes en Washington D.C. en Estados Unidos, con el edificio del Capitolio de fondo, la sede del Gobierno Federal de Estados Unidos. / Cortesía.

Intel Corporation, el mayor fabricante de microchips del mundo, designó a la ingeniera costarricense Gabriela Cruz Thompson como su vocera ante el Congreso de EE. UU. Allí instruyó a congresistas en cómo afinar un plan de ley que relanzará la educación en ciencia y tecnología de aquel país.

Cruz brindó conocimiento experto este jueves para la iniciativa Ley de la Fundación Nacional de Ciencias para el Futuro de la administración del presidente Joseph Biden, desde el Subcomité de Tecnología e Investigación de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos.

Entre sus objetivos, el plan revertiría cortes presupuestarios que ordenó la administración pasada para la Fundación Nacional de Ciencias (NSF por sus siglas en inglés); el brazo del gobierno federal de impulso a la investigación y educación en campos no médicos de ciencias e ingenierías.

En esa conversación, la voz de la ingeniera oriunda de Cartago aconsejó cómo emitir una mejor política pública al respecto.

Durante la audiencia del Subcomité, destacó del plan su llamado directo más financiamiento general de programas para la educación de fuerza laboral versada en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Sin embargo, recordó a los congresistas que el abrazo entre industria y academia depende de una buena educación y bien financiada.

“Estas iniciativas unirían y nos permitirían trabajar con la NSF y representantes de la industria y la academia de una manera que alentaría más asociaciones entre instituciones de investigación de primer nivel, colegios y universidades históricamente afrodescendientes, así como instituciones tribales y que sirven a minorías”, propuso.

Sin embargo, la ingeniera alertó que Estados Unidos padece una escasez significativa de trabajadores instruidos en ciencia y tecnología, mientras estudiantes de sus comunidades de bajos ingresos luchan por financiar su educación y asegurar medios de vida.

Clara de esta doble amenaza, ella solicitó en nombre de Intel al Congreso que la ley amarre más recursos y cobertura para becas en investigación dirigidas a graduados, profesores, maestros y estudiantes desde nivel de escuela, “para abordar este desafío de manera integral”, lanzó.

Su asesoría experta en el ruedo legislativo reside en que Cruz es la Directora de Colaboración de Investigación Universitaria en Intel Labs; una división de la Corporación Intel dedicada a fomentar el descubrimiento científico desde la academia, mientras ayuda a acelerar la comercialización de buenas ideas.

Ella dirige a un equipo de tecnólogos quienes exploran nuevas rutas en informática y comunicaciones mediante la selección, financiamiento y gestión de centros de investigación en las principales universidades del mundo.

Esto comprende 2.500 investigadores académicos en más de 200 universidades y todo pasa por ella como responsable de asegurar que los hallazgos de investigación en estos sitios se traduzcan en ideas semilla, para incentivar la innovación en Intel.

Algunos campos donde interviene su división incluyen la computación cuántica, computación neuromórfica, memoria y almacenamiento de datos avanzados, el futuro del software, evolución de la Inteligencia Artificial y nuevas evoluciones en procesamiento de datos; entre otros.

“Me complace ofrecer apoyo a los esfuerzos para fortalecer la NSF para un aumento sostenible del financiamiento para investigación y más impacto de la enseñanza de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas y programas estudiantiles que atenderán necesidades de la fuerza laboral hoy y en el futuro”, declaró.

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Orgullo tico

Para ella y su familia, la invitación fue un inmenso honor, más allá del hecho de hablar en nombre de Intel en la Cámara Baja del Congreso.

Como mujer, costarricense e ingeniera formada en su propio país, su propia trayectoria acentuó ante esos políticos un mensaje universal de educación oportuna para quienes más luchan por surgir y aprovechar los frutos de la enseñanza.

El propio camino de Cruz hasta hoy así lo corrobora.

Cruz se graduó del Colegio Científico de Cartago y después ingresó trabajar a Intel en San Antonio de Belén hace más de 20 años, cuando todavía cursaba estudios en Ingeniería Química en la Universidad de Costa Rica.

Hace 10 años reside en Estados Unidos, donde obtuvo una maestría en Ciencia e Ingeniería de Materiales en la Universidad Estatal de Arizona.

Actualmente vive en el estado de Oregón con su propia familia. En ese estado están las principales instalaciones de investigación y desarrollo de Intel; una corporación que gastó globalmente en esas áreas $13,9 billones en los últimos doce meses a marzo. Y cada año sube la cifra.

“Fue muy emocionante para nosotros que la hayan escogido. Desde pequeña Gaby siempre se interesó en la ciencia y la tecnología. En verdad estamos profundamente orgullosos. Ella es muy inteligente, pero con los pies muy puestos en la tierra; siempre afincada en Costa Rica pese a vivir hace años allá”, declaró su mamá Isabel Guzmán Ovares.

Su padre es Alejandro Cruz Molina, exministro de Ciencia y Tecnología, exrector del Instituto Tecnológico de Cartago y en estos días “un papá muy feliz”; aseguró.

Él destacó que la evolución profesional de su hija evidencia un hilo conductor de buena formación costarricense, superación personal y una tica al 100% pues no cambió su nacionalidad aún y cuando sí ajustó su segundo apellido luego de casarse, explicó.

De hecho, la educación ha sido el ancla en los demás hijos de la pareja.

Luis Fernando es cirujano vascular periférico en el Hospital San Juan de Dios, María Isabel es ingeniera en producción industrial y Alejandro ingeniero en construcción.