José Andrés Céspedes. 18 junio
El MEP aseguró que se busca que el proceso de validación sea ampliamente participativo, considerando las particularidades de cada región y centro educativo, con el objetivo de contemplar todos los factores de riesgo. Foto: Archivo
El MEP aseguró que se busca que el proceso de validación sea ampliamente participativo, considerando las particularidades de cada región y centro educativo, con el objetivo de contemplar todos los factores de riesgo. Foto: Archivo

El regreso de los estudiantes a las aulas costarricenses tendrá que esperar más tiempo del previsto, ya que primero comenzará un periodo de capacitación para directores y profesores sobre la correcta aplicación de protocolos sanitarios ante el covid-19, el cual se extenderá hasta el mes de agosto, según comunicó este jueves el Ministerio de Educación Pública (MEP).

La capacitación se realizará durante las dos últimas semanas de julio y la primera semana de agosto, tal como lo acordó la ministra de Educación, Guiselle Cruz, con el ministro de Salud, Daniel Salas, en una reunión realizada el miércoles, donde ambos jerarcas conversaron, ampliamente, sobre la estrategia Regresar.

“Hemos convenido que para después de las vacaciones de 15 días vamos a tener un periodo para la capacitación de todo nuestro personal docente, directores de centros educativos, directores regionales, supervisores; todo el personal docente, en un proceso de capacitación para el uso de los protocolos específicos, así como en la reactivación de las estrategias para la atención de las poblaciones más vulnerables, todo esto de cara a un eventual retorno a clases“, informó Cruz.

Hasta el momento, no se ha definido una nueva fecha para el regreso progresivo de niños y adolescentes a escuelas y colegios, ya que todo dependerá de la evolución del covid-19 y el número de contagiados en el país.

“El MEP ha hecho un trabajo muy importante de estratificar, de ir viendo cuáles son los centros educativos que pueden ir, paulatinamente, volviendo a las clases. Además, el Ministerio ha estado trabajando en protocolos, justamente, apegados a los lineamientos generales, incluso yendo un poco más allá en medio de las condiciones normales de un centro educativo, para llevar a la mínima expresión el riesgo de las clases presenciales”, dijo el ministro de Salud, Daniel Salas.

Como parte del plan de trabajo para el regreso, el MEP elabora protocolos basados en el documento de Lineamientos generales para el sector educación ante el covid-19, para la reanudación de los servicios presenciales en centros educativos públicos y privados.

La elaboración de los protocolos se da a partir de los criterios técnicos establecidos en la normativa jurídica, las normas técnicas institucionales, así como lo definido en los Decretos Ejecutivos emitidos por el Poder Ejecutivo en los preparativos y respuesta ante la emergencia generada por la pandemia.

El documento contempla disposiciones específicas para el ingreso y permanencia en el centro educativo, la administración de las instituciones educativas, tanto públicas como privadas, para el personal de limpieza, cocina, seguridad y mantenimiento, personal docente, administrativos y bibliotecarios. También menciona la organización de aulas, limpieza y desinfección de instalaciones, laboratorios, bibliotecas, padres de familia y personas que visitan, retiro de certificados, diplomas o constancias, entre otros.

En el caso de los centros educativos privados, estos deberán adaptar los procedimientos institucionales al protocolo emitido por el Ministerio de Salud el cual es de aplicación obligatoria.

Además, las escuelas y colegios que se ubiquen en lugares con alerta naranja para el momento del regreso a clases, no podrán abrir sus puertas. La decisión fue comunicada por la ministra Cruz desde que las autoridades decretaron dicha condición en varios cantones, la mayoría pertenecientes a la zona norte.

Apertura gradual y paulatina

El MEP indicó que la apertura de los centros educativos será gradual y paulatina. Además, deberá tomar en cuenta los siguientes aspectos:

  • Si el cantón o distrito donde se ubica se encuentra en estado de alerta.
  • La cantidad de matrícula y secciones.
  • La cantidad de aulas que permitan, según matrícula, mantener el distanciamiento físico.
  • Si el centro educativo cuenta con los servicios básicos, (luz, agua, internet), la cantidad de lavamanos o piletas y si la institución posee los insumos de higiene y desinfección. También el estado de las aulas y la cantidad de pupitres individuales con los que cuenta el centro.
  • La cantidad de baterías o servicios sanitarios (así como su sistema de tratamiento de aguas residuales).
  • Perfil de las personas estudiantes (alumnos de atención prioritaria, monitoreo de exclusión educativa), así como las condiciones de las personas estudiantes, docentes y funcionarias (condición de riesgo y el desplazamiento que deben realizar los funcionarios para llegar al centro).

La ministra de Educación también destacó que el documento fue sometido a un periodo de validación por parte de las 27 Direcciones Regionales, Supervisores Educativos, Directores de Centros Educativos, así como miembros de Juntas de Educación y Juntas Administrativas, y representantes de los gobiernos estudiantiles.

Los Consejos Locales de Educación Indígena (CLEI) también participan con las Direcciones Regionales, lo que permitirá obtener retroalimentación relacionada con los escenarios y protocolos propuestos para los avances en la educación a distancia, el contexto de la pandemia en sus zonas y la condición de los centros educativos.

La institución aseguró que se busca que el proceso de validación sea, ampliamente participativo, considerando las particularidades de cada región y centro educativo, con el objetivo de contemplar todos los factores de riesgo.

Además, los resultados finales contarán con la aprobación del Ministerio de Salud, así como con la consulta de los gremios magisteriales.

“Hemos analizado experiencias de varias partes del mundo, y a esas lecciones aprendidas sumamos nuestra principal premisa y es que la salud es prioritaria, y bajo ninguna circunstancia expondremos a las personas estudiantes o docentes”, enfatizó Cruz.

La jerarca indicó que el 13 de julio siempre fue una fecha “horizonte”, pero que todo el proceso de regreso a clases depende del comportamiento de la pandemia en suelo nacional.

“El momento mismo del regreso a clases presenciales está sujeto a las disposiciones sanitarias emanadas por el Ministerio de Salud, de acuerdo con la evolución de la pandemia. Todo el trabajo que se realiza es, por el momento, un ejercicio de preparación y análisis, para que en el momento oportuno se pueda tomar una decisión debidamente informada”, concluyó la ministra.

Para este jueves 18 de junio, se reportan en el país un acumulado de 1.939 casos de covid-19, de esos, 264 son menores de edad.