Juan Diego Córdoba González.   5 junio
Cada alumno tendrá que ubicarse a una distancia de 1,8 metros de sus compañeros. Para lograrlo escuelas y colegios deberán partir los grupos en otros más pequeños, de entre 10 y 15 estudiantes. Fotografía: Gesline Arango.

Las clases presenciales en escuelas y colegios podrían volver en poco más de un mes, pero no será como antes.

Primero, no todos los alumnos volverían a lecciones presenciales. Tampoco, todos los niveles ni todos los centros educativos.

La viceministra de Planificación del Ministerio de Educación Pública (MEP), Paula Villalta Olivares, explicó cómo funcionaría el modelo, aunque dejó claro que todo está en elaboración y consultas.

1. El MEP seleccionará un grupo de escuelas y colegios que reúnan las condiciones de infraestructura para garantizar la seguridad sanitaria de alumnos y docentes. Evaluarán, en ese sentido, la ubicación y el nivel de circulación del nuevo coronavirus en cada distrito.

2. Por cada centro educativo, retornarían al menos dos grados, los cuales serán también sujetos a elección. Por ejemplo: podrían ser los primeros y los sextos.

3. Los niveles seleccionados se dividirían en grupos aún más pequeños, de 10 a 15 alumnos, según las dimensiones de las aulas. El propósito es que haya suficiente espacio para que niños y muchachos guarden la distancia de 1,8 metros entre sí, recomendada por Salud.

4. Los grupos se turnarían. Cada uno asistiría a clases dos veces por semana. Los días que no van al centro educativo recibirían apoyo educativo virtual.

“Las particiones de grupos tendrían que hacer educación a distancia unos días y otros días de forma presencial. Según la priorización de los aprendizajes, el docente va a definir los días de la presencialidad con la explicación de los contenidos, para que en sus casas hagan las actividades.

“Entonces, así es como vamos a dividir los grupos para evitar aglomeraciones, cumplir con el distanciamiento físico para permitir que el servicio educativo continúe”, afirmó Villalta, quien es bachiller en Ingeniería en Computación, máster en Administración de Proyectos y experta en educación virtual.

¿Cuándo podría ser? El regreso a clases ocurriría de forma gradual en algún momento después del 13 de julio, que según el cronograma del MEP es el retorno de vacaciones de medio año.

“Las particiones de grupos tendrían que hacer educación a distancia unos días y otros días de forma presencial. Según la priorización de los aprendizajes, el docente va a definir los días de la presencialidad con la explicación de los contenidos, para que en sus casas hagan las actividades". Paula Villalta, viceministra de Planificación del MEP

Sin embargo, la fecha podría posponerse si la curva de casos y hospitalizados por covid-19 crecen de forma sostenida.

En el país hay 1,2 millones de alumnos de escuelas y colegios que estudian en 4.471 centros públicos, 638 privados y 70 subvencionados.

Por estudiantes, hay 141.000 en nivel preescolar, 500.000 en primaria, 503.000 en secundaria, 15.000 en educación especial y 41.000 en educación para el trabajo.

Además, 65.000 docentes.

Las clases presenciales se suspendieron desde el 16 de marzo, cuando apenas había transcurrido un mes de curso lectivo, que se inició el 10 de febrero.

El 1.° de junio, Uruguay se convirtió en el primer país de América Latina en retomar el año lectivo. Allí, el regreso es también gradual y voluntario.

Los grupos fueron divididos en dos para mantener la distancia física y cada uno tiene clases presenciales dos días a la semana que serán acompañadas por las virtuales. Los alumnos no pueden permanecer más de cuatro horas en los establecimientos.

Una combinación

La viceministra de Planificación recalcó que el plan todavía está en proceso de elaboración.

Además, la cantidad de grupos y grados seleccionados para la presencialidad dependerá del tamaño, las condiciones y la matrícula de cada centro educativo.

Como ejemplo, explicó que para una escuela con dos grupos por grado, se elegirían dos niveles para el modelo presencial rotativo.

De acuerdo con la ministra de Educación, Guiselle Cruz, están socializando el plan con las direcciones regionales y mesas de trabajo con expertos.

“La iniciativa busca ser un proceso de validación ampliamente participativa, considerando todas las particularidades de cada región y centro educativo, contemplando todos los factores de riesgo para contar con la aprobación del Ministerio de Salud”, afirmó Cruz.

De momento, el MEP descartó que necesite la contratación de más profesores, como ha ocurrido en otros países que reabrieron centros educativos.

¿Qué pasa con los estudiantes que continuarán en sus casas?

La viceministra explicó que continuarán, de momento, con los programas de trabajo elaborados por el MEP. Al menos, hasta que se les reintegre a sus centros educativos.

“Hemos creado estrategias para todas las poblaciones. Para los estudiantes que tienen dispositivo electrónico y tienen Internet; para los que tienen dispositivo pero no Internet; y para la población que no tiene ninguno.

“Nosotros continuamos con la oferta televisiva, con las guías de trabajo autónomas para los estudiantes que no tienen dispositivo ni conexión, y en el caso de los estudiantes con la plataforma de trabajo Teams (de Microsoft) siguen su proceso con los profesores a distancia”, afirmó Villalta.

Secuelas negativas

¿Tendrá secuelas negativas la interrupción del curso lectivo?

Villalta reconoce que sí. Sin embargo, aseguró que trabajan para tratar de corregir a futuro.

“Por supuesto. No podemos tapar el sol con un dedo. Precisamente por eso se está haciendo la priorización de aprendizaje y las guías para continuar con el proceso el año entrante. Tenemos claro que a nivel de contenido vamos a tener que priorizar para darle las herramientas al estudiante”, afirmó.

¿Cómo se les va a evaluar para saber si aprueban o no el año?

Según ella hay dos tipos de evaluaciones: la formativa (pedagógica) y la sumativa (nota final).

Para hacer el primer tipo de evaluación, la viceministra indicó que los alumnos continúan elaborando los portafolios de evidencias en conjunto con sus profesores.

Sin embargo, para la evaluación sumativa, que define si un estudiante avanza de grado o no, Villalta reconoció que todavía se están analizando las posibilidades.

“La evaluación sumativa se está revisando junto con el viceministro Académico para ver cuánto tiempo vamos a estar en presencialidad y cuántas pruebas y evaluaciones se pueden hacer, pero este no es un tema para estresarse, porque tenemos temas más importantes que una nota en este momento, como la salud.

“Entiendo que es un tema álgido para los padres de familias, pero estamos en un periodo de evaluación formativa con el portafolio de evidencias y la parte sumativa está siendo revisada por el viceministro Académico, y por supuesto deberá ser aprobada por el Consejo de Educación”, expresó Villalta.

Según ella, la emergencia sanitaria también ha permitido que niños y jóvenes desarrollen habilidades que repercutirán positivamente en su formación educativa y humana.

"Para adelante todo lo posible, para atrás todo lo necesario”

En Uruguay, el regreso a clases se dio con un protocolo que exige ventilación, lavado de manos, alcohol en gel y desinfección.

El tapabocas es obligatorio para los estudiantes de colegio y voluntario para los escolares y preescolares.

La gradualidad se estableció de la siguiente forma: El primer contingente que regresó es de 80.000 alumnos. En dos semanas, llegarán otros 230.000 y los últimos 390.000 a inicios de julio. Desde el 13 de marzo, cuando se declaró la pandemia, ese país registra 823 contagios y 22 fallecidos.

“Este paso lo damos porque estamos convencidos de que el riesgo es mínimo”, dijo el presidente Luis Lacalle Pou cuando anunció la vuelta a clases. Aunque también se mostró cauto: “para adelante todo lo posible, para atrás todo lo necesario”.

En Río de Janeiro, Brasil, las escuelas volverán a operar presencialmente a partir de julio, aunque con restricción de número de alumnos.