Juan Diego Córdoba. 1 septiembre
Muchachos toman un descanso en la marina de Golfito. Este es uno los cantones junto a Corredores y Coto Brus en donde el 33% de los estudiantes de secundaria abandonaron las aulas. Fotografía: Alonso Tenorio
Muchachos toman un descanso en la marina de Golfito. Este es uno los cantones junto a Corredores y Coto Brus en donde el 33% de los estudiantes de secundaria abandonaron las aulas. Fotografía: Alonso Tenorio

Ciudad Neily, Corredores. Fueron 465 jóvenes estudiantes los que por diferentes circunstancias dejaron de asistir a las aulas de 40 colegios en los cantones de Golfito, Coto Brus y Corredores, reunidos en la Dirección General Coto del Ministerio de Educación Pública (MEP), en el sur del país.

Esos muchachos representan el 33% de los matriculados en secundaria para el actual curso lectivo en esta zona.

Para la directora regional del Ministerio de Educación Pública, Grace Beita, esto ocurre en buena medida por la situación económica de la región, entre las más deprimidas, pobres y con mayores índices de desempleo del país.

“Ese porcentaje nos dice muchas cosas. No podemos decir que solamente las huelgas intermitentes de profesores ni las manifestaciones de estudiantes han incidido en esta realidad... sino el desempleo, la pobreza en esta zona y la misma situación económica del país que está golpeando a todos los hogares. También aquí se da mucho lo que es la emigración a otras zonas del país o inclusive fuera de él”, expresó Beita.

Otra de las razones, dijo, es que a diferencia de la primaria, donde los padres están obligados a enviar a los niños a la escuela, en la secundaria dejan a los muchachos decidir.

Lejos de contribuir con las realidades de sus familias, el abandono de las aulas para buscar empleo podría agravar el ciclo de pobreza que viven muchas de ellas.

De los 114.000 jóvenes menores de 24 años desempleados en todo el país, el 82% no tiene una profesión universitaria.

La directora regional del Ministerio de Educación Pública (MEP), señaló fuertes brechas educativas principalmente en centros unidocentes, en donde los profesores además de brindar las materias de los seis grados académicos tienen que enseñar inglés. Fotografía: Alonso Tenorio
La directora regional del Ministerio de Educación Pública (MEP), señaló fuertes brechas educativas principalmente en centros unidocentes, en donde los profesores además de brindar las materias de los seis grados académicos tienen que enseñar inglés. Fotografía: Alonso Tenorio
Brecha educativa

El Gobierno identificó que una de las desventajas competitivas que tiene la zona sur, la más pobre y con mayores índices de desempleo del país, es el bajo grado de escolaridad.

“Es una prioridad incrementar el nivel educativo de la población y dar el salto cualitativo con carreras tecnológicas. Debemos trabajar muy de cerca con las personas que hoy están desempleadas y con bajos niveles de educación”, manifestó la ministra de Economía, Victoria Hernández, quien además es la coordinadora de desarrollo de la Región Brunca.

Empero, la brecha educativa entre la población de esta zona con respecto a otras regiones del país empieza a marcarse desde la escuela.

De los 289 centros educativos de primaria en los cantones de Golfito, Coto Brus y Corredores, un 45% de las escuelas es unidocente, es decir, un solo maestro imparte todas las materias para los estudiantes de todos los grados. Otro 34% de los centros representa a escuelas que funcionan con dos o tres profesores. Mientras que solo un 21% de las escuelas funciona como las conocemos en el centro del país.

“Hay una brecha de desigualdad muy importante entre el Valle Central y las áreas rurales como estas, en donde el alumno no puede ver una formación integral. Supuestamente, los profesores de escuelas unidocentes aparte de dar los seis grados y todas las materia,s tiene que enseñar Inglés ¿pero cómo va a ser eso posible? ¿quién lo ha capacitado? ¿adónde va a hablar inglés? ¿cómo vamos a encontrar un súperdocente dotado? Eso es utópico”, aseveró la directora regional de Coto.

Según Grace Beita, algunos de los profesores de centros unidocentes tardan un día para poder salir de la montaña y llegar a la Dirección Regional de Coto para reuniones, capacitaciones o para entregar papelería administrativa. El regreso les toma otro día, tiempo de clases que pierden los alumnos.