Michelle Campos. Hace 6 días
Paso Canoas, en la zona limítrofe entre Costa Rica y Panamá. Fotos cortesía de Colosal Informa.
Paso Canoas, en la zona limítrofe entre Costa Rica y Panamá. Fotos cortesía de Colosal Informa.

La Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), aseguró que las autoridades fronterizas impiden el ingreso de migrantes varados en Panamá, los cuales intentan cruzar a suelo tico por medio de puntos ciegos de la fronteras.

Según Migración, las personas que han sido rechazadas, son migrantes que abandonan los albergues en Panamá, aun teniendo conocimiento que las fronteras terrestres se mantienen cerradas por la emergencia de la covid-19.

“Cuando las personas son captadas intentando ingresar a nuestro país de forma irregular, utilizando zonas alejadas, en el que haya la menor presencia policial, es donde la Policía Profesional de Migración procede con la ejecución del rechazo”, explicó la DGME.

La aclaración de Migración se da luego de que el medio Panamá América, denunciara, este 17 de octubre, en una publicación, que Costa Rica dejó abandonado a un grupo haitianos al realizarles la entrada al territorio nacional.

Los hechos habrían ocurrido este viernes, en Los Planes, en la provincia panameña de Chiriquí, donde ocho haitianos indocumentados, entre los que había niños, fueron devueltos tras intentar cruzar irregularmente por una zona fronteriza de difícil acceso.

Segun indicó el medio Panamá América , las autoridades del vecino país, alegan que Costa Rica debe asumir la responsabilidad de los migrantes, pues al ser devueltos estas personas deben permanecer en territorio panameño.

Al respecto, Migración aseguró que previo a ejecutar el rechazo, se hace la verificación del estado de salud de las personas para salvaguardar su integridad.

“Respetamos sus derechos; en este momento nos encontramos siguiendo lo establecido en el decreto (cierres de fronteras) para proteger a todos los habitantes”, añadió la DGME.

El medio panameño asegura que vecinos de la zona denuncian la existencia de los coyotes (traficantes de personas), quienes por 450 balboas (poco más de ¢270.000), ingresan a los extranjeros de forma irregular a suelo tico.

Por su parte la DGME explicó que luego del cierre de fronteras, los coyotes han tenido que cambiar rutas, para burlar los controles policiales que se han establecido a lo largo del corredor fronterizo.

Debido a esto, los traficantes de personas exponen a los migrantes a situaciones de riesgo que atentan contra sus vidas.

No obstante, Migración asegura que mediante un arduo trabajo las autoridades nacionales han logrado identificar una gran cantidad de puntos utilizados por estas estructuras.

De esta forma, en apego a la normativa y los lineamientos sanitarios, se retorna a estas personas por los lugares por los que son detectados intentando ingresar al país, indicó la institución.