El origen de la vida humana aún parece oscuro, a pesar de la luz que la ciencia ha querido introducir en el vientre materno. ¿Cuándo se inicia la vida? Por el momento, la única respuesta certera es la discordia.
La falta de consenso en torno al origen humano es el punto central de los cuestionamientos y la defensa del proyecto de ley en cuestión.
Ni siquiera los científicos se ponen de acuerdo. El biólogo Fernando Ortiz, del Instituto de Investigaciones en Salud (INISA), de la Universidad de Costa Rica, considera que la concepción se da al unirse los núcleos de un óvulo y un epermatozoide humanos.
Pero entre algunos médicos, la concepción se produce en el momento en que el óvulo fecundado se implanta en el útero materno.
"Potencialmente, hay vida en todos los cigotos. Sin embargo, no es sino hasta que se implanta y ocurre circulación de la madre nutriendo al embrión, cuando existen reales posibilidades de vida", expresó Gerardo Escalante. Del mismo criterio es su colega Gerardo Montiel Larios.
Ni siquiera los juristas mantienen una postura común. Juan José Delgado Zúñiga, presidente del Colegio de Abogados, acepta la fecundación como el inicio de la vida.
Pero su colega, el diputado liberacionista Francisco Antonio Pacheco, considera que la solución convencional es que la vida empieza en el momento de la implantación. "Se puede considerar que hay un ser humano desde el momento de la fertilización, pero ahí depende de un acto de fe, de una concepción religiosa", aseguró.
En efecto, la Iglesia Católica defiende el origen de la vida desde el momento en que el óvulo es fecundado, y no acepta cuestionamientos.
"En ese óvulo fecundado tenemos todos los elementos humanos que, a través de un proceso de desarrollo en el vientre materno, lleva al nacimiento de una persona", planteó monseñor Román Arrieta Villalobos, arzobispo de San José.
Juan Pablo II, en su encíclica Evangelium Vitae, censuró la fecundación in vitro porque expone al embrión al "riesgo de muerte", pues no todos se implantan. De esta forma, considera vivo al cigoto que aún no se introduce en el seno materno.
¿Preembrión o embrión?
Estas concepciones diferentes sobre el inicio de la vida introducen matices respecto del ser que se forma tras la fecundación de un óvulo.
Para quienes defienden que la concepción se da con la implantación, hacen una distinción entre el preembrión y el embrión.
El primero es el óvulo fecundado, que se llega a implantar una semana después en el útero. En ese momento, se convierte en embrión, hasta los tres meses, cuando ya es feto.
"¿Qué diferencia hay entre el embrión implantado y el cigoto un segundo antes de implantar?", cuestionó el biólogo Alejandro Leal, para quien la vida se inicia en el momento de la fecundación. Por lo tanto, no establece diferencias entre embrión y preembrión.
Frente a frente
El proyecto de Ley de Protección a la Integridad del Cuerpo Humano ha generado comentarios diversos entre distintos sectores costarricenses.
He aquí algunos criterios:
Constantino Urcuyo , diputado socialcristiano: "Esa es una materia que hay que manejarla con mucho cuidado, y hay sectores intolerantes que están asustando con esto. Pero es bueno en tanto facilite la investigación con fines terapéuticos".
Gerardo Escalante , médico: "Considero que la orientación moral de este proyecto calza con la orientación moral del grupo del Instituto Costarricense de Infertilidad. Celebramos que se impida la manipulación genética, irrumpir dentro del embrión humano con fines de mejoramiento de raza u otros procedimientos no éticos".
Longino Soto , médico: "Los trasplantes no tienen nada qué hacer en esa ley. El trasplante es una operación quirúrgica para salvar una vida y no tiene nada que ver con inseminaciones artificiales".
Alejandro Leal , Asociación de Defensa de la Vida (ADEVI): "El objetivo del proyecto es regular cosas de mucho interés e importancia. Me parece que el proyecto está lleno de contradicciones".
Julieta Rodríguez , gerente médica de la Caja Costarricense de Seguro Social: "En general, la Caja tiene enormes cuestionamientos sobre ese proyecto de ley. Fue estudiado por el Comité de Bioética e Investigación, y pide una revisión".
Monseñor Román Arrieta , arzobispo de San José: "Yo le rogaría al señor Presidente de la República que este proyecto se retire de la corriente legislativa y se le dé oportunidad a una nueva Asamblea para que, con calma, lo discuta y haya un debate nacional".