Reclamos son por presupuesto y por suspensión de joven con cabello largo

Por: Irene Rodríguez 10 abril, 2014

Los estudiantes de dos colegios de Cartago: el San Luis Gonzaga y el Franco Costarricense decidieron ayer paralizar las clases.

En el San Luis Gonzaga el reclamo es por ¢243 millones que faltan para poder pagar este año a funcionarios administrativos.

En el Franco, los colegiales protestaron por una suspensión de dos semanas a su compañero Camilo Jiménez por tener dreads , un tipo de trenza en el cabello.

Sin fondos. El San Luis empezó a sufrir problemas de presupuesto hace dos meses. La de ayer fue la segunda manifestación del estudiantado, que exige al Ministerio de Educación (MEP) dinero para cubrir los salarios de 19 funcionarios de seguridad, comedor y limpieza.

En el Liceo Franco Costarricense, los estudiantes paralizaron lecciones para reclamar por la suspensión de un compañero. | SEBASTIÁN FALLAS PARA LN.
En el Liceo Franco Costarricense, los estudiantes paralizaron lecciones para reclamar por la suspensión de un compañero. | SEBASTIÁN FALLAS PARA LN.

El colegio obtenía parte de esos recursos mediante el alquiler de locales en un edificio de su propiedad, hasta que el Ministerio de Salud lo clausuró. El centro educativo, institución benemérita del país, goza de autonomía administrativa, lo que ha generado diferencias de criterio con el MEP, que aduce estar obligado a pagar al personal docente, pero no así al administrativo.

Tras la mediación de la presidenta Laura Chinchilla, el paro de ayer fue suspendido y se dio una reunión entre las partes. Ahora, el director jurídico del San Luis Gonzaga, Adrián Granados, indicó que están a la espera de la respuesta del Departamento Legal del MEP.

Reclamo por cabello. En el caso del privado Franco Costarricense, la protesta surgió por la sanción a Jiménez. Al parecer, este año asumió un nuevo director, quien modificó el reglamento de disciplina.

“Antes el Franco era muy libre en la presentación personal, pero ahora el director cambió el reglamento y no permite los dreads ”, explicó Jiménez, quien recibió el apoyo de sus compañeros.

Ayer, la Dirección acordó cancelar la suspensión y hoy tendrá una cita con el joven y su madre.

La Nación intentó hablar con el director, Jérôme Péméja, pero no atendió en persona ni respondió llamadas telefónicas.

Rocío Solís, jefa de la Contraloría de Derechos Humanos del MEP, dijo que cada colegio debe tener su norma interna, que debe ser respetada por los alumnos.