3 octubre, 1995
La Universidad de Costa Rica es donde se han realizado más traslados. En esta ventanilla todos los días se reciben nuevas solicitudes. Las personas que aparecen en la fotografía prefirieron no ser identificadas.
La Universidad de Costa Rica es donde se han realizado más traslados. En esta ventanilla todos los días se reciben nuevas solicitudes. Las personas que aparecen en la fotografía prefirieron no ser identificadas.

Con incertidumbre por su futuro, 2.077 empleados de las cuatro universidades del Estado y del Ministerio de Educación Pública (MEP) se trasladaron del régimen de pensiones del Magisterio Nacional al de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

El mayor número de trabajadores que desean jubilarse con las ventajas de la institución aseguradora pertenecen a la Universidad de Costa Rica (UCR): 1.097; 452 son de la Universidad Nacional (UNA); 280 de la Universidad Estatal a Distancia (UNED); 150 del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) y solo 98 están en la planilla del MEP.

La "huida" empezó en julio, cuando el Congreso aprobó la nueva ley de pensiones para los educadores. El número se incrementó en agosto, tras la culminación de la huelga de docentes. Sin embargo, todos los días continúan presentándose nuevas solicitudes a las distintas oficinas de personal.

Cada institución maneja por separado la cantidad de asalariados que han realizado el trámite. La noticia sorprendió ayer al viceministro de Trabajo, Eugenio Solano, cuando escuchó los datos, pues anteriormente se desconocía cuántos estaban en esta situación.

"En alguna medida es sopresivo. No se pensó en esa posibilidad pues es imposible tener por anticipado o predecir los efectos", comentó el funcionario. Además, añadió que la cifra no es preocupante y no pone en peligro al nuevo régimen que cobija al sector educativo.

La cifra evidencia la reiterada hipótesis del gremio. "Siempre hemos sostenido que se iba a dar una fuga y el fondo no se va a sostener", declaró el presidente de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE), José Antonio Castillo.

Pero aunque la gente se cambie, el Estado será capaz de hacer frente a la situación pues el déficit del antiguo sistema de pensiones era inmanejable, comentó Fabio Durán, director actuarial y de planificación de la Caja.

Precisamente esta movilización la previno Andrés Volio Echeverría, analista del Instituto de Investigaciones Económicas de la UCR, en su estudio del problema del régimen de pensiones del Magisterio Nacional.

Las causas

Varias son las razones que motivaron a los futuros pensionados a movilizarse de un régimen a otro. La que tiene mayor peso es la "elevada" cotización, según dijeron --por separado-- Marvin Arce Jiménez, encargado de Planillas de la UNED, y Eugenia Solano Artavia, directora de Recursos Humanos del ITCR. El primero de ellos incluso ya se cambió y la segunda está pensando en hacerlo.

Con la nueva ley, los trabajadores deberán aportar entre un 10 y un 16 por ciento al fondo, mientras que con el sistema anterior cancelaban un siete por ciento. En el régimen de la Caja el asalariado aporta un 2,5 por ciento.

Según los funcionarios, también influyó la falta de confianza en el trabajo de la comisión de alto nivel, que se reúne todos los martes y estudia las posibilidades de cerrar las puertas a la movilización.