AFP. Hace 5 días
Policías chocaron contra manifestantes opuestos a una ley de extradición a China, este miércoles 12 de junio del 2019 en Hong Kong.
Policías chocaron contra manifestantes opuestos a una ley de extradición a China, este miércoles 12 de junio del 2019 en Hong Kong.

Hong Kong. Las masivas protestas contra un proyecto de ley que permitiría extradiciones a China provocaron este miércoles los mayores disturbios de la historia reciente de Hong Kong, con enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes que intentaban llegar al Parlamento.

Decenas de miles de manifestantes vestidos de negro, en su mayoría jóvenes, inundaron de nuevo las calles contra este proyecto de ley que, según sus detractores, daría a Pekín poder para perseguir políticamente a los opositores.

Los enfrentamientos estallaron cerca del Consejo Legislativo (LegCo, Parlamento), donde se examinará el texto en segunda lectura.

Según los analistas, se trata de la mayor violencia desde 1997, cuando Hong Kong, entonces colonia británica, fue devuelto a China.

El Congreso, dominado por los diputados favorables al Gobierno de Pekín, anunció por el momento el aplazamiento del debate a “una fecha ulterior”.

Los enfrentamientos recuerdan el Movimiento de los Paraguas del 2014, las grandes protestas prodemocráticas que llevaron a miles de personas a paralizar durante dos meses barrios enteros de esta megalópolis y a enfrentarse a la Policía, pero sin resultados palpables.

Esta vez, sin embargo, la Policía parecía decidida a no ceder terreno. Los manifestantes tampoco dudaron en lanzar barras de metal o botellas y un agente inconsciente tuvo que ser evacuado.

Las fuerzas de seguridad rechazaron a los manifestantes que intentaban entrar en el LegCo usando porras, gases lacrimógenas y balas de goma, así como bolsas llenas de canicas de plomo.

Duros enfrentamientos en Hong Kong en protesta contra ley de extradición

El jefe de la Policía, Stephen Lo, defendió la actuación de los efectivos y aseguró que se habían “moderado” ante los “gángsteres” que intentaban tomar el LegCo.

“En términos de violencia política es la jornada más grave desde la retrocesión”, según el analista político Dixon Sing, quien aseguró que es la primera vez que la Policía usa este tipo de armas.

“El pueblo de Hong Kong cree cada vez más que el gobierno está formado por marionetas que obedecen a los intereses de Pekín. Para ellos esta es su última batalla”, afirmó.

“Vamos a continuar hasta lograr nuestro objetivo”, señaló uno de los manifestantes, de Kevin Leung, de 20 años.

Según las autoridades, hubo 22 heridos, entre policías y manifestantes.

Hong Kong, una antigua colonia británica, ya vivió el domingo la mayor manifestación desde 1997 en la que según los organizadores participaron hasta un millón de personas.

Un manifestante antigubernamental recibía ayuda luego de ser golpeado por una granada de gas lacrimógeno, este miércoles 12 de junio del 2019 en Hong Kong.
Un manifestante antigubernamental recibía ayuda luego de ser golpeado por una granada de gas lacrimógeno, este miércoles 12 de junio del 2019 en Hong Kong.

Pero esta movilización espectacular en una ciudad que tiene siete millones de habitantes no hizo variar la posición de Carrie Lam, la jefa del ejecutivo, quien rechaza retirar la ley y que este miércoles no dudó en calificar las protestas de “disturbios organizados”.

El texto suscita las críticas de los países occidentales y este miércoles el ministro británico de Relaciones Exteriores, Jeremy Hunt, pidió a Hong Kong que “escuche las preocupaciones” de sus ciudadanos.

Injerencia de China

Muchos hongkoneses temen caer en manos de la Justicia china, opaca y politizada, y que la nueva ley afecte además a la imagen de Hong Kong y a su atractivo económico.

El acuerdo de 1984 entre Reino Unido y China para la devolución estipulaba que el territorio mantendría su semiautonomía y sus libertades civiles, que no existen en el resto de China, hasta el 2047.

Sin embargo, desde hace diez años, el Gobierno de Pekín se implica cada vez más en los asuntos de Hong Kong y refuerza su presencia política.

Un centenar de empresas y comercios anunciaron su cierre en signo de solidaridad con los opositores al texto y los principales sindicatos de estudiantes pidieron no acudir a clase.

Kit Ho, de 35 años, lloraba al contar las razones por las que salió a manifestare. “Este gobierno no fue elegido por el pueblo y claramente no adopta leyes basadas en los valores universales compartidos por los hongkoneses y la comunidad internacional”.

La nuevo ley autorizaría las extradiciones con los territorios con los que no existe un acuerdo bilateral, incluyendo China continental.

Se esperaba el voto definitivo para el 20 de junio, pero las autoridades no anunciaron todavía cuando se reanudará el debate parlamentario.

“La única cosa responsable que puede hacer Carrie Lam es retirar este proyecto maléfico o dejarlo al menos de lado para resolver la crisis”, dijo el diputado demócrata Fernando Cheung. “Si pasa a la fuerza (...) tengo miedo que los niños de Hong Kong resulten heridos, que haya sangre”.

Sin embargo, según las autoridades, el texto llena un vacío jurídico e impedirá que Hong Kong se convierta en refugio para ciertos criminales.

De acuerdo con el gobierno, ya existen sistemas para evitar que la ley sirva para que China persiga a opositores políticos.